Ahora los barones son los que tienen problemas

Ahora los barones son los que tienen problemas
Un tercio de los Concejos Deliberantes de los municipios del primer y del segundo cordón estarán dominados por la oposición desde el 10 de diciembre. Un efecto de la caída de Néstor Kirchner.
Producto de las listas testimoniales, de la obediencia debida a la Casa Rosada o por el desgaste de varios años al frente del municipio, los intendentes oficialistas del Gran Buenos Aires tendrán, al igual que el gobierno nacional, que gobernar con el cuerpo deliberativo en contra. Con un agravante. El proceso de juicio político contra un jefe comunal es bastante más sencillo que un juicio a un presidente. Por eso, conservar la mayoría en los Concejos Deliberantes es, para los intendentes, una cuestión de vida o muerte política. Los casos del menemista Juan Carlos Rousselot a fines de los 90, o el del pinamarense Roberto Porretti, más cerca en el tiempo, dan cuenta de ese temor.

Cerca de una decena de comunas tiene al Concejo Deliberante con un delicado equilibrio entre oficialistas y opositores. Hace unos días, el intendente de Lomas de Zamora, Jorge Rossi (PJ), renunció a su cargo frente al panorama que se presentará en el recinto, a partir del jueves próximo. De los 24 concejales que integran el cuerpo, sólo contaba con media docena de hombres propios. Su reemplazante, Martín Insaurralde, acaba de hilvanar una alianza con los diferentes sectores del peronismo que le permitió alcanzar un virtual empate que, supone, le dará respiro hasta las próximas elecciones.

EL SABOR DEL ENCUENTRO OPOSITOR. Muy cerca de allí, en Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez, aliado del Frente para la Victoria, sólo cuenta con nueve leales de los 24 que tienen bancas en el cuerpo. Cinco escaños están en manos del Acuerdo Cívico, otros cinco son del PJ disidente, tres concejales son macristas y hay dos bloques unipersonales. La presidencia quedó en manos del Acuerdo Cívico.

Su vecino Darío Giustozzi (FPV) de Almirante Brown también deberá pulsear con sumo cuidado cada una de sus decisiones. Trata de construir mayoría propia después de haber desbancado al duhaldismo de su distrito. Las distintas fuentes consultadas indican que, según el tema, contará con una mayoría ajustada, o perderá 13 a 11.

En Lanús, en los pagos de Darío Díaz Pérez (FPV), también temen algún tipo de acuerdo opositor que ponga en aprietos al intendente. De hecho, el mes pasado, los concejales de Unión-PRO amenazaron con una interpelación al intendente por cuestiones administrativas. Desde el 10 de diciembre, Díaz Pérez tendrá sólo nueve concejales de los 24 que integran el cuerpo, frente a un conglomerado opositor integrado por Nuevo Espacio, la Coalición Cívica, el PRO y dos PJ disidentes que responden al fallecido intendente Manuel Quindimil.

En La Plata, donde gobierna el vecinalista Pablo Bruera, hoy por hoy alejado del kirchnerismo, también la mayoría está en manos opositoras. De 24 concejales que componen el cuerpo, sólo 11 responden al FPV-PJ-FRP. Unión-PRO tiene cuatro representantes, lo sigue el Acuerdo Cívico con tres escaños, uno corresponde al ARI, dos al FPV-PJ, uno a la Concertación Plural, uno al Nuevo Encuentro y uno al Peronismo Tercera Posición.

OESTE. En el oeste del Gran Buenos Aires, quien aparece más complicado por estas horas es el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo (PJ), quien, a partir del 10 de diciembre, sólo contará con ocho de las 20 bancas del Concejo Deliberante y afronta graves casos de corrupción. En las últimas elecciones, el sector de Martín Sabbatella (Nuevo Encuentro) le pisó los talones. La oposición también cuenta con ediles del Acuerdo Cívico y de Unión-PRO.

En General Rodríguez está el intendente del FPV-PJ, Darío Coronel, quien resultó manchado por la causa de la efedrina. Tuvo que echar a dos de sus colaboradores de mayor confianza y mandó limpiar rápidamente el lugar donde habían aparecido los cadáveres en el caso del llamado "triple crimen". Le costó las elecciones y la mayoría. Unión-PRO contará con siete ediles, el FPV-PJ también con siete, y el Acuerdo Cívico y Social con dos.

De que el problema es trasversal puede dar cuenta el jefe comunal de Vicente López, Enrique "Japonés" García, el último radical K del Gran Buenos Aires. En junio obtuvo sólo el 17% de los votos y un modesto tercer puesto. De 24 concejales, deberá gobernar con sólo nueve leales, entre ellos algunos de quienes quieren sucederlo. En la oposición lo esperan 15 concejales de Unión-PRO, el Acuerdo Cívico, el PJ y el SI.

La CTA vuelve a la movilización

La Central de Trabajadores de la Argentina anunció una movilización para mañana hacia el Congreso nacional, para entregar el paquete de leyes que conforman el Blindaje Social.

El secretario general de la CTA, Hugo Yasky, explicó a Crítica de la Argentina que se trata de leyes "para proteger el empleo y para impulsar la recuperación del ingreso de los trabajadores y de los jubilados y para impedir que la crisis económica y la persistencia de un modelo de distribución que perpetúa la desigualdad siga golpeando sobre las espaldas de los trabajadores".

El Blindaje Social es un paquete de leyes que incluye la prohibición de los despidos sin causa, la creación un Seguro de Empleo y Formación universal, la revisión de la fórmula de la movilidad jubilatoria, la protección de los puestos de trabajo en las empresas recuperadas, y por último convertir en ley el fallo de la Corte Suprema de Justicia de noviembre de 2008 para garantizar la libertad y democracia sindical.

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