Ahmadinejad fue ampliamente reelecto, dice el gobierno de Irán.

El Ministerio del Interior dijo anoche que obtenía 68% de los votos, con 48% de las urnas escrutadas. Su rival de línea moderada, Musavi, se había proclamado vencedor con cifras que atribuyó a "bocas de urna". Hoy se conoce el resultado.
El gobierno de Irán informó anoche que, con casi la mitad de urnas escrutadas, el actual presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, obtuvo su reelección en primera vuelta, con 67,7% de los votos válidos.

Poco antes, la agencia oficial de noticias IRNA daba igualmente ganador al ultraconservador Ahmadinejad. "Sobre la base de las informaciones conseguidas por IRNA, el doctor Ahmadinejad obtuvo la mayoría de los votos y supera ampliamente a Mir Hussein Musavi," afirmó un cable.

Pero el moderado Musavi había reivindicado su propia victoria en base a sondeos de "boca de urna", un triunfo "muy amplio" sobre el segundo, presuntamente Ahmadinejad. Con el correr de las horas, las informaciones oficiales sin embargo se volcaron claramente al representante ultraconservador.

El director del centro Electoral Nacional, Kamran Daneshyu, dijo que Musavi tenía en torno a 30% de los votos y el conservador Mohsen Rezeí y el clérigo reformista, Mehdi Karrubí un 1% cada uno.

Musavi, ex primer ministro, representante de un partido moderado, denunció que muchos votantes no pudieron ejercer su derecho a voto porque los colegios cerraron demasiado pronto.

"Hay mucha gente que se ha quedado en la calle sin poder votar. Sabemos de centros electorales que pese a la ampliación del horario, fueron cerrados", afirmó. Musavi, que en campaña siempre se presentó con su esposa Zahra -una novedad absoluta en Irán- le pidió a las autoridades "vigilar bien las urnas", ante temores de posibles irregularidades. Ayer dijo que el gobierno manipuló el proceso electoral y el conteo de votos.

Millones de iraníes se acercaron a las urnas, una participación masiva que para las autoridades superó el 75%, récord del país.

Según Interior, los resultados finales, que deben ser validados por el poderoso Consejo de Guardianes, se conocerán hoy.

En caso de que ninguno de los cuatro candidatos consiga más de 50% de los votos emitidos y considerados válidos, deberá celebrarse una segunda vuelta, ya prevista para el próximo viernes.

Estas elecciones presidenciales en Irán fueron seguidas con mucho interés en todo el mundo, por el rol que tiene el país persa en la inestable región de Oriente Medio y el golfo Pérsico y las polémicas en torno al antisionista Ahmadinejad. Asimismo, por la posibilidad de un giro a posiciones más reformistas, y por las nuevas expectativas sobre el orden mundial a partir del mandato que inició este año Barack Obama en Estados Unidos, la potencia a la que el gobierno iraní y los shiítas ven como el gran adversario y que en 1953 interrumpió, apoyando un golpe del Sha, un proceso de democratización en Irán.

El Sha Reza Pahlavi se quedó en el poder hasta 1979, cuando lo derrocó la Revolución Islámica.

Obama dijo estos días que "quienquiera gane las elecciones, ha habido un debate robusto que ojalá encamine nuestra habilidad para comprometerlos (a los iraníes) a nuevos caminos".

La alta afluencia de público a las urnas, además de la politización y educación que caracteriza a los iraníes, se interpretó en la prensa occidental como un entusiasmo para buscar soluciones a la crisis económica que vive el país asiático, además de más libertades dentro de esta república teocrática, es decir donde la autoridad máxima es religiosa.

Por eso ayer muchos votantes, consultados por el diario británico The Guardian, sostenían que su poder electoral era "limitado" porque quienquiera ganara debía ser "bendecido" por el ayatollah supremo Ali Jamenei, líder religioso y político de Irán.

Javad Muradi, estudiante de teología en la Universidad de Teherán, de barba y turbante, votó a Ahmadinejad porque "hizo un buen gobierno y es hábil, aunque los sionistas nunca dirán nada bueno de nosotros". Y en Shahrak Gharb, un barrio rico al norte de la capital, donde las mujeres no usan el chador negro sino ropa de diseño y jeans, Tina y Nastiham, una pareja veinteañera, explicaron su voto a Musavi por una reciente detención policial por "razones morales"

Según las primeras lecturas del resultado electoral, Ahmadinejad se había impuesto sobre todo en localidades del interior del país, en tanto en Teherán y otras grandes ciudades, la votación fue más pareja entre él y su rival Musavi.

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