Se agudizan las críticas al proyecto oficial para controlar el comercio de granos

Solá acusó al Gobierno de "lanzar amenazas que no asustan a nadie" y Carrió advirtió que la Casa Rosada "está haciendo las cosas al revés"; Narváez alertó que se "cometería un error" y cuestionó la falta de precisiones sobre la iniciativa
Pocas horas después de que Cristina Kirchner dejara claro ante la Asamblea Legislativa que el Gobierno estudia instrumentos para aumentar la intervención del Estado en la economía, aunque sin referirse específicamente al control de la comercialización de granos, la iniciativa recibió renovadas críticas de la oposición.

Felipe Solá acusó al Gobierno de estar lanzando "amenazas que no asustan a nadie", Elisa Carrió cuestionó a la Casa Rosada por "volver a mostrar dificultad para dialogar", lo acusó de estar haciendo "las cosas al revés" y Francisco de Narváez opinó que intervenir en la com ercialización de granos sería un "error".

"En contra del productor". El ex gobernador bonaerense y flamante aliado electoral de Mauricio Macri y Francisco de Narváez para enfrentar al kirchnerismo fue el más duro. "Están pensando en un arma no a favor del productor, sino en contra del productor, porque dicen que al ex presidente [Néstor Kirchner] lo pone muy mal que haya seis millones de toneladas que dicen que están [de la cosecha] de soja 2008, que todavía no se han vendido", planteó Solá sobre el que se supone es el objetivo último del proyecto que impulsa la Casa Rosada.

En este punto, rechazó las comparaciones entre la iniciativa oficial y la Junta Nacional de Granos que Domingo Cavallo desmanteló en 1992. "Ese organismo tenía prestigio y era mixto, con participación de los productores. No se está pensando en eso de ninguna manera", afirmó.

Hacia el final, en declaraciones a radio La Red, lanzó la estocada más dura: "A esta altura, después de un año, ya con amenazas no asustan a nadie", disparó.

Ejes. "Lo que tiene que enfrentar el Gobierno, no es quién comercializa, sino como disminuye la carga fiscal de la actividad agraria", planteó Carrió en declaraciones a radio Continental.

Sus palabras parecieron un intento por reinstalar el reclamo por las retenciones, que la Casa Rosada ya aclaró que no está dispuesta a discutir y que pretende anular, justamente, con la modificación del sistema de comercialización de granos.

"Se están haciendo las cosas al revés. Esto se dialoga, necesita la opinión de técnicos. Acá lo importante, antes que nada, es sacar el shock de desconfianza del agro y reemplazarlo por un shock de confianza.", planteó la líder de la Coalición Cívica.

En el mismo sentido, arremetió: "El Gobierno pone en discusión cosas que no son centrales. Acá lo importante es cómo hacer para sostener la producción, cómo evitar ue quiebren los productores y no olvidar que la soja es la que financia al trigo y al maíz".

El rol del Congreso. Por otra parte, insistió con que la debacle económica mundial se hará sentir con fuerza en el país y abogó por una activa participación del Congreso para hacer frente a la crisis. "Desde el Parlamento hay que tratar de que el impacto no caiga de lleno en los argentinos", afirmó.

Ayer, en la inauguración de las sesiones ordinarias en el Congreso, Cristina Kirchner eludió las precisiones, pero afirmó: "Es necesario contar con nuevos instrumentos que den cuenta de los nuevos tiempos económicos y políticos que corren en la Argentina y en el mundo, donde ya no es necesario que se denueste al Estado, pero es necesario lograr instrumentos nuevos que nos permitan intervenir adecuadamente en la economía para preservar el trabajo y la generación de la actividad económica".

Precisiones. De Narváez fue más tajante. Consideró que cualquier forma de intervención en el mercado de granos "sería un error" y planteó: "El Estado tiene que tener claro para qué va a intervenir y cómo va a intervenir, qué reglas de juego va a fijar, qué efectos quiere causar".

El diputado del PJ disidente ubicó sus críticas en un marco mayor. "Falta una concepción de lo que tiene que hacer el Estado, una claridad de cómo se va a defender el capital nacional y el trabajo argentino", aseguró en declaraciones a radio La Red. En la misma línea, añadió: "Todos los países del mundo están protegiendo su trabajo y sus economías nacionales. No veo un plan articulado por parte del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner", agregó.

Al igual que Carrió, el legislador, opinó que el rumbo de la Casa Rosada debería ser otro, aunque en una dirección distinta a la propuesta por la líder de la CC.

"Tiene que dictarse un congelamiento en término de despidos. Eso es intervenir positivamente desde el Estado. Hay que darle a los sectores productivos más afectados alicientes para que contengan el trabajo. Hoy lo más importante es sostener el salario", puntualizó.

Con la Comisión de Enlace. Según pudo reconstruir LA NACION el anuncio de la creación de un nuevo sistema mixto de comercialización de granos quedó postergado por la presión de varios dirigentes, funcionarios y legisladores cercanos al matrimonio Kirchner que consideraron inadecuado difundir el proyecto en plena negociación con la Comisión de Enlace. Por eso, se espera que el tema sea uno de los ejes de la reunión que los presidentes de las entidades del agro mantendrán mañana con los ministros de la Producción, Débora Giorgi, y del Interior, Florencio Randazzo.

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