Las aguas de La Florida ya no estarán contaminadas este verano

Finalmente y tras años de reclamos de bañistas y vecinos, el agua que baña las playas rosarinas dejará de tener residuos cloacales. La empresa Aguas Santafesinas (Assa) está ejecutando el colector ribereño cloacal La Florida y Rambla Catalunya que espera poner a funcionar antes de fin de año.
   Se trata de dos mil metros de cañería que interceptarán siete conductos pluviales de la zona, desde Pago Largo hasta avenida Puccio. Asimismo, en el ingreso sur de La Florida se montará una estación elevadora —sobre Ricardo Núñez y la costanera— que se ocupará de trasladar los líquidos a la red colectora de Assa. La obra tiene un financiamiento de 4,6 millones de pesos.

Clandestinos. Originalmente, los desagües que serán desviados por la nueva red fueron pensados para llevar agua de lluvia. Pero los vecinos comenzaron a usarlos para conectar sus cloacas en forma irregular y eso afectó notoriamente la zona recreativa de los balnearios. El año pasado, la histórica bajante del Paraná dejó expuestos, en la Rambla Catalunya, desagües pluviales que tienen conexiones clandestinas de cloacas.

   

A punto. La obra se inició en abril pasado y esperan terminarla en noviembre para habilitarla los primeros días de diciembre. El tendido de cañerías se concretó en un 90%, la obra del conducto principal en la playa de La Florida finalizó hace tres meses y dentro del balneario se trabaja en una cámara de inspección que estará lista en 10 días.

   Desde Assa dijeron que falta terminar de instalar la parte electromecánica en el sector de bombeo que elevará los líquidos sobre la barranca. Esta tarea es la última etapa de la obra y se está ejecutando en la entrada de La Florida por Ricardo Núñez.

   Cuando esté lista la estación elevadora, tanto los líquidos pluviales como cloacales se irán por la nueva colectora anexada a la red existente con destino final en el emisario 9, el primer desagüe cloacal de la ciudad ubicado a la altura de Vélez Sarfield y punto al que llegan las aguas para luego dirigirse por el río hacia el sur.

Contaminación. Las obras para desviar los líquidos servidos de los conductos pluviales que actualmente descargan incorrectamente a la altura de ambas playas son reclamadas desde hace años por bañistas y vecinos de la zona norte. El gerente de relaciones institucionales de Assa, Guillermo Lanfranco, recordó que la red pluvial se habilitó hace 40 años. "En ese momento los vecinos comenzaron a conectar sus desagües cloacales y cuando en 1999 se concretó la red cloacal, no todos se pasaron", explicó.

   Las mediciones en el río de las bacterias que se originan en la materia fecal (escherichia coli) comenzaron en diciembre de 2000, con resultados preocupantes. Desde entonces, el Ejecutivo municipal reclamaba a la provincia la ejecución de obras cloacales en la zona.

   En 2002, Medio Ambiente de la provincia detectó un nivel de contaminación casi diez veces superior a lo normal a la altura de La Florida. La situación era peor en la Catalunya (1.500 bacterias de escherichia en 100 mililitros, cuando los niveles tolerables son de 120/130).

   Días después el municipio reveló los resultados de sus propios análisis bacteriológicos realizados con un protocolo distinto al de la provincia. Menos alarmista, subrayaba estar "al límite" de lo tolerable (180 /100 mililitros en La Florida y 198/100 en la Rambla). El 15 de febrero de 2002 admitió que se habían duplicado los valores en la rambla, donde hallaron más de 500 bacterias cada 100 mililitros de agua.

   En diciembre de 2004, la Municipalidad decidió que no prohibiría bañarse pese a los índices de contaminación y en 2005 aseguró que la contaminación había descendido un 20% debido a un proceso de cloración en los desagües pluviales.

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