El agua perjudica a los Procrear

El agua perjudica a los Procrear

Las obras que realizaba una de las beneficiarias del programa nacional, a la altura del camino Viejo a Esperanza, se suspendieron. Su caso es similar al de muchos vecinos que construyen en la zona

La localidad de Recreo sufrió las consecuencias de las intensas lluvias que se vivieron en la zona. En camino Viejo a Esperanza (barrio Las Mercedes, Recreo), cientos de santafesinos que salieron beneficiados en el programa Procrear sienten los efectos del temporal. Construcciones a casi terminar sufrieron los daños por el agua; otras que recién empiezan perdieron parte del material de construcción que estaba en el terreno.

Hace un año, Carina Maratini y su marido comenzaron a construir su vivienda, la cual está instalada a la altura del camino Viejo a Esperanza y ruta Nº 70. A pesar de que tenían planeado terminar con todas las instalaciones para mediados de marzo, hoy esa meta se postergó, ya que perdieron parte del material y aún desconocen cuál es la magnitud total de los daños que dejó el paso del temporal en su construcción.

“Nosotros vivimos en el camino Viejo a Esperanza, estamos construyendo y si bien llovía y llegaba agua nunca había sido de la magnitud de ahora”, cuenta Carina Manatini, quien desde hace un año está abocada a la construcción de su vivienda propia.

Manatini relata que desde ese mismo lapso, los vecinos vienen reclamando la concreción de un proyecto dentro del barrio Las Mercedes para la realización de un desagüe que contemple todas las cunetas correspondientes a las calles perpendiculares.

Y agregó que los vecinos elevaron una nota a la intendencia. En ese entonces la respuesta que recibieron fue que ni la provincia ni Nación responden a la petición. “En ese momento el costo de la obra se elevaba a 29 millones de pesos, con eso habríamos estado un poco mejor”, relata la vecina.

Hoy y luego del desastre que provoca la falta de obras en la zona, el pedido global de los vecinos se centra en la realización de las obras de un desagüe troncal con todas las cunetas de las calles que se localizan de forma perpendicular al zanjón, ya que –según explicó la mujer– el agua baja desde el área del casco de Recreo y por esa razón se inunda la zona del camino Viejo a Esperanza.

“La verdad es que estamos mal, nosotros hace una semana casi que entre la lluvia anterior y esta no podemos construir. Que tenemos material y se pierde, que pusimos la plata del Procrear y un poco más. Solucionamos el tema de los vecinos que viven ahí y vamos a ver qué se puede hacer”, suelta la mujer.

Manatini recuerda que el proyecto que presentaron los vecinos y que fuera elaborado por un ingeniero hídrico a la intendencia de Recreo fue devuelto acompañado de una nota que recomendaba elevar el mismo a Diputados y Senadores. Ya que desde la intendencia argumentan que no le dan importancia.

A pesar de que en su caso en particular perdió una parte importante de su inversión, destacó que en los momentos de máxima tensión la prioridad fue ayudar ala gente que vive en la zona. “Pusimos un poco de material que teníamos y de escombro en la calle para que pudieran salir y colaboramos con la poca arena que teníamos porque el municipio llevó un par de bolsas y después no apareció hasta la noche”, relata la joven.

A tres días de uno de los cuadros más tristes que le tocó vivir a la ciudad en los últimos tiempos, hoy el sentimiento de la gente es de mucha tristeza, amargura e impotencia. Muchas de las personas que habitan en la zona perdieron todo lo que tenían dentro de su vivienda. Uno de los casos que más preocupa es el de una mujer que tiene una casa construida bajo la modalidad Anahí, por lo cual la estructura es de madera y desconocen cuánto tiempo podría durar en pie.

“La verdad que es muy triste, porque somos todas personas que trabajamos, que al lote lo compramos con mucho esfuerzo, que a la casa la estamos haciendo de la misma manera”, relata Manatini, quien agrega que lo que están sufriendo tanto ella como sus vecinos es consecuencia de la negligencia por no haber realizado las obras a tiempo.

A pesar de que los cimientos de la casa que está construyendo junto a su marido fueron levantados a un metro de altura, el agua no tardó en ingresar. “Nosotros tenemos todos los materiales ahí adentro, bolsas, arena y todo lo que teníamos sobre el piso no sirve más”, explica.

Actualmente, la construcción sigue teniendo agua y es imposible ingresar. En su caso, tenían material fuera de la obra en construcción como arena, tierra, ladrillos, que se fueron con el agua.

Al momento de adquirir el terreno, lo hicieron en cercanías a la ruta con la intención de poder evitar los efectos de la lluvia. “Pero las consecuencias son las mismas ahí que en cualquier otro lado del barrio, es todo lo mismo”, agrega indignada.

Para poder seguir adelante y finalizar la vivienda, Manatini y su marido se presentarán en el Banco Hipotecario para tratar de conseguir que se extienda el crédito que le habían otorgado. Ya que luego de las pérdidas de los últimos días, afrontar nuevos gastos es tarea complicada.

“Esto es algo que excedió todo, las calles no son inundables”, aclara la joven y agrega que los terrenos –que según se establece en Procrear no deben ser inundables– son aprobados por un tasador enviado por la entidad financiera.

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