El agua y sus inconvenientes

Falta de trabajo en cunetas. Al mediodía de este miércoles, el agua permanecía estancada.
La precipitación que rondó entre los 80 y los 100 milímetros de agua caída en nuestra zona generó varios problemas en distintos hogares de la ciudad. Por suerte, esta mañana el sol salió con fuerza para poder sacar el agua de los hogares donde se había instalado. Los reclamos fueron varios y el barrio Avellaneda fue uno de los más afectados de Ramallo.

Luego de la importante cantidad de agua que cayó en la ciudad, nuevamente quedaron en evidencia las falencias en el sistema de desagüe, falta de cunetas donde no hay entubamiento y de cuidado y limpieza donde si lo hay; todo esto genera que este inconveniente sea día a día mayor. Si bien se tiene en cuenta que la cantidad de agua caída en la noche del martes fue mucha, si las cosas funcionaran correctamente el escurrimiento del agua hubiera sido con más celeridad y los problemas no tantos.

Por suerte amaneció con el astro rey sobre nuestro cielo y permitió a los damnificados poder trabajar para sacar el agua en los hogares donde aún había y, así, también poner al sol las cosas que se les habían mojado. La peor parte si vivió en la noche, luego de la lluvia, cuando el agua seguía su camino natural al río Paraná o al arroyo Las Hermanas, proveniente de Villa Ramallo y de los campos aledaños, y tanta agua no corría por los canales de desagües sino que lo hacía por las calles y en muchos sectores entró en las casas.

En la noche, personal municipal trabajó para destapar los lugares por donde el agua, debido a la mugre, no podía pasar de manera normal, y así también políticos de nuestra ciudad se solidarizaron con los vecinos recorriendo las calles y dentro de los hogares se hicieron presentes para dar una mano, llevando bolsas de arenas para detener la embestida del agua.

La imagen a media mañana de hoy en muchos hogares era sacar agua del interior y poner al sol lo que en la noche se había mojado. El barrio Avellaneda, desde Mitre hacia el arroyo Las Hermanas, fue uno de los lugares más afectados por la lluvia, y esto sucede en cada precipitación de grandes proporciones. Cuentan en ese sector de la ciudad con grandes problemas de desagües por falta de limpieza y mantenimiento en cunetas, entre otros.

El agua, por suerte, no llegó para quedarse, y si bien hubo que soportar agua en algunos hogares hasta la altura de la rodilla, hoy la situación ya es diferente. Pero con este régimen de lluvias, lo que cada vez pone un mayor estado de alerta es la altura del río Paraná, hoy en 3.80 metros, en el cual aún no se determina un pico definitivo.

Se especula que, en los próximos días, llegue a 4 metros, pero este no podría ser el pico máximo de la creciente debido a que, a lo largo de toda la cuenca del Paraná, se vive bajo este régimen de lluvias.

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