Agromáquinas: el 43% de las operaciones se concretó con créditos subsidiados

Lo informó el titular de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola. El industrial destacó el

crítico momento que vive el sector, aunque se mostró esperanzado por los últimos anuncios del Gobierno

"El escenario es malo, aunque mejoraron un poco las ventas en el mercado interno por los créditos otorgados por el Banco Nación. El 43 por ciento de lo que se comercializó en lo que va del año se hizo bajo esa modalidad. Y estamos luchando para conseguir una prórroga, porque el 30 de agosto se vence. Con respecto a las exportaciones han caído, pero tenemos una serie de proyectos".

Con estas palabras, teléfono mediante, se inició el diálogo con José María Alustiza, presidente de Maizco y titular de CAFMA.

El industrial señaló que si bien el momento para el sector no es bueno -registra una fuerte caída desde el año pasado- las ventas en el mercado interno se recuperaron un poco en los últimos meses. Y éste representa el 80 por ciento del total de operaciones del sector.

Las exportaciones también cayeron, pero se están realizando gestiones para dinamizar nuevamente el convenio firmado con Venezuela (aún restan U$S 200 millones por colocar) y además promueven la apertura de nuevos mercados.

A pesar de la situación, Alustiza valoró los últimos anuncios realizados por el Gobierno nacional, afirmando que si bien no solucionan el problema del sector agropecuario, por lo menos aportan algo de optimismo.

- Se conoció que las exportaciones cayeron más de un 30 por ciento, lo que se suma a la situación del mercado interno. En este escenario, ¿cómo sigue el sector?

- Es muy complicado, pero estamos viajando con la presidenta a Venezuela con mucha ilusión, para ver si podemos reactivar las ventas a ese país. Todavía falta ejecutar de ese acuerdo 200 millones de dólares y esperamos concretar, por lo menos, una parte. También tenemos un proyecto para exportar maquinaria agrícola a Nigeria, a través del INTA, que ya hicieron los estudios. Y además hay un viaje programado para Rusia e India, con la intención de abrir algunos mercados; la verdad es que está bastante trabada la exportación, salvo algunas cuestiones aisladas, como una sembradora que un grupo de empresas de Armstrong está haciendo para México; algunos proyectos hay, pero concretamente la exportación está bastante caída.

- Lo más rápido es Venezuela.

- Sí, ya tenemos todo el andamiaje y la estructura armada; no obstante ahora vamos a dar unos cursos de capacitación, junto con el INTA, y de paso aprovechamos para ver si se puede reactivar algo el mercado. Es para trabajar, no contamos todavía con nada concreto. También tenemos otras misiones; nos vamos a Hanóver, Alemania, con un stand comunitario; eso es en noviembre y van a ir muchas empresas de maquinaria de Córdoba. Se trata de la muestra más importante del mundo. Estamos también haciendo algunas ventas a países limítrofes, como Bolivia, Paraguay y Uruguay; pero en proporción a lo que se vende en el mercado interno es muy poco.

- Que sigue muy parado...

- Sí, y es el más importante y el que más nos interesa; por eso es que estamos luchando con el Banco Nación por la continuidad del crédito y también venimos trabajando con un sistema nuevo de financiación, a través de la ANSES, que está próximo a salir.

- ¿Estas son las herramientas para tratar de sostener las ventas hacia fin de año?

- Por ahora sí. Hay que decir que del 80 por ciento que habíamos caído, ahora estamos entre el 60 y 70 por ciento. Algo ha mejorado. Y esa mayor venta que hemos tenido se ha registrado en el mercado interno. Inclusive en Palermo notamos gran afluencia de productores pidiendo presupuestos e interesados por las máquinas; también vimos que hay muchas innovaciones tecnológicas recientes que al productor le van a venir muy bien y se han interesado muchísimo por eso. Inclusive, una máquina de Favot, empresa cordobesa, ganó la CITA de oro por la mejor innovación tecnológica que hubo en la muestra.

- ¿Cambió el humor de los fabricantes el retorno del interés de los productores?

- Sí, un poco nos ha cambiado. Y también estas medidas que dictó el Gobierno, que si bien es cierto que no son todo lo que se esperaba, mejoran un poco tanto en carne como en lechería. No sé si solucionan el problema, pero creo que han mejorado el ánimo del productor y nosotros vivimos de acuerdo a eso porque dependemos directamente de él. Así que tenemos un poco de esperanza de que vaya a mejorar algo más el panorama.

- ¿Cómo fue asumido por el sector el reciente aumento salarial?

- En el aspecto laboral los despidos que se produjeron fueron con causa y en un número casi insignificante; se mantienen prácticamente los 45 mil puestos de trabajo. Desde maquinaria agrícola siempre sostuvimos que el salario de los operarios se había caído y era necesario aumentarlo, pero el problema que tenemos es que materialmente no lo podemos hacer. No discutimos la equidad del aumento, sino que es difícil pagarlo, ya que estamos con dificultades para abonar los salarios vigentes; imagínese entonces con el aumento.

- ¿Pero ahora que ya está definido como lo van a afrontar?

- Trataremos de ampliar los descubiertos o los pedidos de créditos. Hay que pagar, no nos queda otra. Pero en el interior la comunicación con los operarios es distinta que en las grandes urbes. Además ellos saben perfectamente que nuestras plantas están abarrotadas de máquinas que no podemos vender. No se trata de un capricho. Cuando se pagaron los 500 pesos, muchas fábricas lo hicieron en cuotas porque no había otra forma. Y eso fue aceptado, se hizo de común acuerdo con los operarios. Yo creo que se vive otro tipo de relación que con las grandes empresas; nosotros somos todas pymes y nos manejamos con un lenguaje muy especial con los operarios, distinto al que se utiliza en otro tipo de relación laboral.

- ¿En este caso se tratará de acordar algo similar?

- Las empresas que lo puedan pagar lo va a cumplir estrictamente; y las que no están en condiciones tratarán de pedir alguna cuota o pagarlo en forma escalonada. La intención primordial es mantener el puesto de trabajo y dar cumplimiento al pago de los jornales que están establecidos por acuerdo. Pero por ahí si esto nos desborda trataremos de buscar la solución más equitativa para todas las partes.

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