Agro: quedaron en el camino ventas por US$ 8.400millones

La liquidación de los exportadores estuvo lejos de los US$ 30.000 millones esperados.
Las exportadoras agrícolas informaron ayer que este año ingresaron US$ 21.600 millones. Aunque esa cifra superó en 23% la de 2007, tuvo sabor a poco. Y es que en 2008 el país vivió una situación extraordinaria: logró una cosecha récord que cotizó a valores muy altos. En ese contexto, se esperaba que la liquidación de divisas del sector fuese mayor, de unos US$ 30.000 millones. Por yerros propios y debido al bajón de las cotizaciones, fue mucha la plata que quedó en el camino.

Desde la devaluación de 2002, Las cerealeras están obligadas a liquidar en el país todos los dólares que obtengan por sus operaciones. Esas divisas representan una tercera parte de todos los dólares que gana el país por sus exportaciones. Por eso son claves para la salud económica. Por un lado, porque permiten al Banco Central hacerse de las reservas necesarias para controlar el mercado cambiario. También por el impacto de las retenciones en las cuentas fiscales: significan 12% de la recaudación.

Para 2008 se esperaba un aluvión de dólares, debido a la conjunción de una cosecha récord de 96 millones de toneladas, que iba a poder exportarse a los valores de los granos más elevados en la historia. A mitad de año, cuando la soja tocaba US$ 600 dólares, los pronósticos más pesimistas hablaban de un ingreso no menor a 30.000 millones. Una recurrencia de la historia argentina: algo falló.

Según analistas del sector, fueron varios los factores que jugaron en contra:

El conflicto por las retenciones móviles provocó una parálisis en el ingreso de la cosecha al circuito comercial. Se desaprovecharon los meses de mejores precios. Todavía hoy los chacareros conservan 10 millones de toneladas de soja.

En simultáneo al conflicto, el Ejecutivo alteró las regulaciones vigentes para las exportaciones agrícolas. Impuso permisos (los ROE Verde) que entorpecieron todavía más los embarques.

A fin de 2007, y ante versiones de una suba de retenciones, una porción importante de la cosecha 2008/09 (cerca de 26 millones de toneladas) se vendió a los valores previos, más bajos. La maniobra, aunque no era ilegal, dio lugar a una investigación que todavía no arrojó frutos.

En el medio, el Fisco dejó de cobrar retenciones por unos U$S 1.500 millones.

Así, la Argentina ingresó al cuarto trimestre de 2008 con gran parte de su cosecha sin vender. Coincidió con la abrupta caída de los precios, de hasta 45%.

Datos oficiales coinciden con el informe de las cerealeras: entre enero y noviembre, el SENASA registró embarques por 57 millones de toneladas y algo más de US$ 20.000 millones. El precio promedio de esas ventas fue en ese período de 354 dólares/tonelada, contra los 242 dólares de igual período de 2007. La diferencia, del 46%, no se reflejó en el balance final.

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