El agro local teme que las medidas K.

Lo dijo ayer el productor José Gorostiaga. Opinó que la emergencia agropecuaria anunciada por la presidenta “es una ley, no un favor de la reina que quede supeditado al arbitrio de Guillermo Moreno”.
La repercusión en el campo tandilense sobre el anuncio presidencial de prórroga de pagos ante la histórica sequía redundó en el escepticismo por lo que consideran medidas signadas por el arbitrio del Gobierno K.

José Gorostiaga, miembro de la Sociedad Rural de Tandil, dijo a LA VOZ que el sector teme decisiones oficiales “envenenadas de clientelismo político”, ya que la aplicación de la ley de emergencia agropecuaria “no debe estar a merced del tamiz de Guillermo Moreno”, cuestionó.

“La emergencia está prevista en una ley, es lógico que la peor sequía en 70 años debe ser implementada por el estado, pero no debe ser un favor de la reina que graciosamente dice ´ahora sí´ y luego quede supeditado a funcionarios como el secretario de Comercio Interior”, criticó.

En el fondo, el campo cree que la administración K podría “repartir” los beneficios impositivos a los chacareros “que no se expresen contra la Casa Rosada”.

El anuncio de Cristina Fernández “tiene pinta a algo discrecional que se aplicará a los que hagan los deberes, y en las intendencias y gobernaciones afines” a la política oficial, aseveró Gorostiaga.

Luego refirió que “el Onca y la AFIP, con Ricardo Echegaray y Guillermo Moreno, decidirán quién recibe y quien no. Qué pasa si un productor protesta públicamente, le darán la emergencia”, se preguntó el ruralista.

“La letra chica no siempre es la letra grande, fíjense lo que pasó con el plan heladeras y los cero kilómetro”, deslizó.

Aunque reconocen la bienvenida a la aplicación de la emergencia y el desastre donde lo amerite, Gorostiaga expresó que “no son medidas de fondo, es un paliativo que llega tarde, cuando la gente tiene el capital de trabajo deteriorado y mal vendió su trigo en beneficio de algunas pocas cerealeras”.

“Tenemos miedo de que venga envenenado por clientelismo politico”, arremetió el entrevistado para luego agregar: “es una trampa hacernos quedar a los productores como eternos disconformes”.

MAS DE LA MITAD PERDIDO

Más tarde, el referente de la mesa de enlace local observó que en Tandil superan “el 50 por ciento” las pérdidas en la cosecha de maíz debido a la falta de precipitaciones, cifra que se desprende de recorridas en chacras del partido.

Aclaró posteriormente que este cultivo, en nuestra ciudad, afecta más a la ganadería y la lechería que el maíz para consumo directo en sí.

Por otro lado, agregó Gorostiaga más preocupación al panorama descripto ya que “el trigo, cultivo estrella de Tandil, se sembró mucho menos, por lo menos la mitad de lo previsto”.

Justificó esta merma en la inversión ya que “es muy bajo el precio que fijó el Gobierno Nacional. Hoy está en 400 pesos la tonelada, igual que hace 6 años”.

Además puntualizó que la situación perjudica tanto al productor como al consumidor directo, es decir, el vecino que consume los productos derivados del trigo.

“Aumenta el pan pero baja el precio para el productor, en el medio hay sectores favorecidos, como las multinacionales”, subrayó el chacarero.

Mientras adelantó que insistirán en el previsto encuentro con el ministro de Asuntos Agrarios provincial, Emilio Monzó, con el reclamo de “eliminación total de retenciones”.

“Vamos a terminar importando leche de Brasil, porque es cada vez menos sustentable la actividad para el tambero nacional. Nunca se cumplió con el peso por litro anunciado”, finalizó en cuanto a las quejas del sector lechero.

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