Agro: ahora las tucuras complican la campaña

El gobierno nacional destinará 10 millones de pesos para combatir la plaga de tucuras, insectos parecidos a las langostas, que causa estragos en los cultivos de maíz, soja y girasol de cientos de miles de hectáreas de la provincia de Buenos Aires. La invasión, que encuentra campo propicio a causa de la sequía y las altas temperaturas, también llegó a regiones de Santa Fe.
 Personal técnico de la Dirección General de Sanidad Vegetal del Ministerio de la Producción de la provincia recorrerá el lunes las localidades afectadas por la invasión de langostas, fundamentalmente en el norte. Los funcionarios recorrerán Cañada Ombú, Monigotes, Villa Trinidad, San Guillermo y Suardi, localidades en las que se detectó una invasión de langostas a.

   Desde el Ministerio de la Producción indicaron que serían dos las especies de langostas que están invadiendo las localidades mencionadas. Las mismas se diferencian porque unas presentan un color verde con manchas negras y las otras son totalmente marrones. .

   La semana pasada, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se hizo eco de la preocupación existente como consecuencia de la reaparición de la plaga, ausente desde hace décadas. "En Buenos Aires tenemos la plaga de la tucura que está causando estragos, ya hay 500.000 hectáreas afectadas, hemos dado una suma de 10 millones de pesos a la provincia para ayudar en el combate", señaló la jefa de Estado.

   Por su elevada capacidad de multiplicación, su voracidad y su régimen alimentario vegetariano, en condiciones naturales adecuadas, las tucuras puedan convertirse en serios enemigos de la producción agrícola, advierten los especialistas.

   "De acuerdo a nuestros monitoreos, la tucura encontrada es Dichroplus maculipennis", indicó María Laura de Wysiecki, investigadora del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (dependiente del Conicet y de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata).

   La especie, conocida como tucura de alas manchadas, fue considerada históricamente por el agro argentino como la más dañina, dado que puede trasladarse a distancias de hasta 40 kilómetros.

   "La explosión poblacional de esta campaña se produce después de varios años de sequía y por haber prevalecido sobre sus enemigos naturales, parásitos y predatores, que las controlan biológicamente", explica De Wysiecki.

Cosa del pasado. La tucura fue una plaga importante en los 80, cuando la mayor parte de los campos se dedicaba a la ganadería, pero el avance de la agricultura con labranzas y los tratamientos con insecticidas clorados redujeron mucho su incidencia.

   Sin embargo, en los últimos años el avance de la siembra directa sin remoción de suelo y las primaveras secas provocaron un gradual avance de la plaga, "aunque dentro de niveles tolerables", apuntó De Wysiecki.

   A fines del año 2008 hubo una explosión poblacional detonada por los fuertes calores de noviembre, que aceleraron la eclosión de los huevos.

Comentá la nota