Agresiones amenazaron el funcionamiento de la Sala de Salud del barrio Güemes.

Debido a situaciones de violencia ocasionadas en el Centro de Atención Primaria “Ramón Carrillo” del barrio Güemes, las autoridades municipales se vieron obligadas a cerrar esa sala de salud durante la jornada de ayer, lo que motivó el malestar de los habitantes del sector, y la preocupación de los responsables de la Secretaría de Salud y Acción Social.

Aunque habían anunciado que el CAP iba a permanecer cerrado por lo menos hasta el lunes, pasado el mediodía rectificaron esa decisión y decidieron la reapertura del espacio de atención con custodia policial a partir de hoy.

En diálogo con LA OPINION, el doctor Luis Kubescha, director de Atención Primaria del Municipio explicó que “la ausencia de un efectivo policial que no estaba en forma permanente permitió que el miércoles se llevara a cabo una nueva amenaza a personal de la sala ‘Ramón Carrillo’, que atiende a la población del barrio Güemes y del barrio Las Lomitas”.

“Eso llevó a que tomáramos la determinación de cerrar la sala durante el día de hoy – por ayer- porque no podemos poner en riesgo la salud, la integridad física y la propia vida de las personas que trabajan en ese espacio, porque sabemos que las personas que propinaron las amenazas son de alto riesgo, cuentan con antecedentes y un largo historial”.

“Lamentablemente para poder preservar la vida de médicos, enfermeros, odontólogos y asistentes sociales nos vimos obligados a no abrir la sala”, señaló Kubescha, quien aprovechó para “pedir disculpas a la gente porque sabemos que no son todos los vecinos los que tienen este tipo de actitudes hacia el CAP”.

El Centro “Ramón Carrillo” trabaja custodiado desde el año pasado, por cuanto los asaltos y las agresiones hacia el personal forman parte de la realidad cotidiana que viven médicos, pediatras, odontólogos, psicólogos y asistentes sociales que prestan servicios en ese espacio de atención pública. Sin embargo, los acontecimientos ocurridos en esta oportunidad motivaron la determinación que las propias autoridades calificaron como “transitoria” y motivada en la necesidad de “preservar la integridad física del personal y de quienes se atienden”.

Consultado respecto de las motivaciones de las amenazas, Kubescha explicó que “responden a los trastornos de conducta de la persona que las hace” y aclaró que “no hay  un motivo personal contra nadie”.

“El viernes de la semana pasada, la anécdota es que como no había el medicamento que fue a buscar, se llevó dos sillas para la casa”, relató y precisó que “es una persona la que origina los trastornos, está hecha la denuncia en Fiscalía y ellos han tomado medidas, intervino la DDI y se hicieron allanamientos”.

Las situaciones de violencia se experimentan también en otras salas del sistema de atención primaria, pero ocurren en forma aislada, generalmente son verbales y no han pasado a mayores. “No se repiten como en este caso, esto tiene otro tipo de riesgo y no podemos poner en riesgo la vida de las personas que trabajan allí”, afirmó el funcionario.

Puertas abiertas, con custodia

Hoy, las instalaciones de la sala permanecerán abiertas con una custodia policial que fue dispuesta tras la evaluación de los hechos efectuada por las autoridades municipales. De cualquier manera y atendiendo a que el próximo lunes regresa de sus vacaciones el doctor Carlos Lapetina, secretario de Salud y Acción Social de la Comuna, el tema merecerá la consideración de las autoridades locales, en el convencimiento de la necesidad de hallar una solución definitiva.

Según las estimaciones oficiales se atienden en el CAP “Ramón Carrillo” diariamente entre 70 y 100 personas.

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