Agredieron a concejales de Pinamar

Fue en plena sesión cuando debatían retirarle un permiso de explotación a la empresa concesionaria de la terminal de ómnibus. Un grupo de manifestantes irrumpió en el recinto y arremetió con insultos y golpes contra los ediles. Provocaron destrozos en el lugar.
Un grupo de allegados a la empresa Tullser Company, concesionaria de la Terminal de Omnibus de Pinamar, agredió a concejales que pretendían aprobar un proyecto para quitarle a la firma la explotación de la barrera de ingreso a la dársena de estacionamiento.

Los incidentes se desataron ayer en el recinto del HCD, cuando un reducido número de manifestantes increpó a los ediles en plena sesión ordinaria y rompió un sector de la barra que divide al público de las bancas. La discusión, entonces, subió de tono y se arrojaron macetas y elementos de vidrio en el medio de una fuerte pelea. Así, entre gritos e insultos, los agresores arremetieron a golpes de puño contra el concejal Enrique Jiménez, del Frente para la Victoria, quien se defendió junto a sus colaboradores y los enfrentó. “Estuvimos en sesión para tratar el tema de la barrera de la Terminal en la cual lleva perdidos en ejercicios 1.100.000 pesos, por lo cual nosotros queremos que la barrera vuelva al municipio para que no siga perdiendo dinero", explicó Jiménez minutos después de registrase los hechos.

"Está perdiendo por el pago del crédito que obtuvo en su oportunidad y no le alcanza a pagar lo que saca del canon y como éste es un negocio capitalista se tiene que ver como un negocio y por lo tanto tiene que volver a la municipalidad el cobro de los 3 pesos que se pagan por toque de dársena”, agregó.

“Esta fue la discusión, parece que esta gente no quiere perder dinero, han venido y han agredido a los concejales, han venido con patovicas. Sin embargo y a pesar de que tengo 65 años todavía me defiendo”, relató.

El municipio de Pinamar había sometido a licitación pública la terminación y explotación de la Estación Terminal de Omnibus ubicada en el acceso principal a la ciudad, sobre avenida Bunge. Allí comenzó la unión con la empresa Tullser, una UTE conformada por varias firmas. A cambio de poder usufructuar el espacio, los empresarios se comprometieron a abonar un canon fijado en 55 mil pesos anuales y también a hacerse cargo del préstamo que había contraído el municipio para iniciar la construcción de la obra. Sin embargo, desde la actual administración comunal aseguraron que se adeuda una importante suma de dinero respecto a esos conceptos y por lo tanto se pidió retomar el control de la barrera que permite el ingreso a la plataforma de estacionamiento.

La concejal Leonor Di Maio, que fue blanco de agresiones verbales, explicó que “fue una sorpresa la agresión que hubo en el Concejo por parte de la firma que tiene en este momento a su cargo la Terminal de Omnibus, no sólo con groserías e improperios hacia todos los ediles y a mí en particular sino que también después empezó una violencia física y han roto todo el Concejo Deliberante. En una conversación que tuvimos ayer con esta firma, ellos manifestaban que la Terminal no les daba ganancia, que los números no cerraban, pero a la tarde recibimos un informe desde el Ejecutivo con un estudio exhaustivo de cuáles son los números reales, entonces que no me mientan”.

La edil responsabilizó al vecinalismo, sector político de oposición, por los desmanes. “Le hecho la culpa de esto al MUPP, que los llamaron y les informaron que estuvieran presentes y se iba a hacer sobre tablas. Los culpo de haber avisado a esta gente para que estuvieran presentes y con este grado de agresividad. La violencia física fue terrible, no se tomó en consideración ni las mujeres ni nada. Siempre hablamos de las patotas de otras lugares, el nivel de agresividad y de patoterismo que normalmente viene de un sindicato o de un grupo político, pero esto no son vecinos comunes que les han tocado el bolsillo”.

Repudio

Mediante un comunicado, el jefe comunal de Pinamar expresó su rechazo a lo sucedido en el recinto del Concejo Deliberante y las agresiones que recibieron los ediles. “El Sr. intendente Rafael De Vito y los integrantes de su gabinete, repudian enérgicamente los hechos acaecidos en el día de la fecha, 23 de octubre, en el Honorable Concejo Deliberante de Pinamar. El camino democrático no se transita utilizando la violencia como vehículo, ni atacando a la más plural de las instituciones que posee la República o a sus integrantes”.

“Es en el debate donde se confronta, con ideas y argumentos sólidos, y no con prepotencia, intimidación o agresiones descalificadoras. No conseguirán torcer la voluntad de esta gestión de manejarse con las herramientas que otorgan las leyes. Y aquellos que trabajan honestamente en la comunidad encontrarán en nosotros un aliado. Los demás, deben entender que los tiempos han cambiado, y que el beneficio de todos y no de unos pocos es hoy el objetivo fundamental de este intendente y todo su equipo de gestión”, continuó la nota.

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