Se agrava la situación de La Serenísima

Difirió un pago de intereses por US$ 8,4 millones que debía cumplir mañana y está por cerrar su tercer año seguido con pérdidas
Camino a cumplir su tercer año consecutivo con su balance en rojo y con menos compensaciones del Gobierno que en 2007, Mastellone Hermanos, la firma dueña de La Serenísima, sigue acumulando problemas financieros. En un mercado en el que todavía está fresco el recuerdo del default que la semana pasada anunció Transportadora de Gas del Norte (TGN), que incumplió un vencimiento por US$ 22,1 millones, la empresa láctea decidió diferir un pago de intereses por US$ 8,4 millones que debía abonar mañana.

Después de un día cargado de rumores sobre una eventual convocatoria de acreedores por parte de la empresa, que posee una deuda de más de US$ 230 millones, y el recrudecimiento de versiones respecto de que el Gobierno estaría buscándole un comprador, fuentes allegadas a la firma aclararon que su decisión no constituye un default y que el pago del vencimiento mencionado se hará "en la primera semana de enero".

De hecho, cumplirá mañana con el pago de US$ 2,5 millones de amortización de capital. "Eso se paga, y lo que se difirió se hará en la primera semana de enero. No es un default porque está en la cláusula (del vencimiento)", señaló la fuente. De este modo, la empresa se acogió al período de gracia de 30 días para cumplir.

Si bien en la comunicación a la Bolsa de Comercio la empresa no especificó los motivos del retraso, trascendió que las escasas compensaciones que recibió en 2008 de manos del Gobierno obligaron a una reingeniería del manejo de fondos. En relación con unos $ 200 millones que cobró el año pasado, hasta ahora no habría obtenido más de 40 millones. Además, la compañía ya viene golpeada desde el conflicto del campo por las retenciones móviles, lo que le ocasionó serios problemas de abastecimiento de materia prima en los meses de cortes de rutas, y por subas de costos por encima del 30% en energía y personal.

Todo en rojo

La empresa es una de las preferidas del Gobierno a la hora de aplicar controles. Apenas hay un problema con la leche, la primera a la que llama el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, es a La Serenísima. Otros creen que esta estrategia del Gobierno lo que hace es asfixiarla.

En este contexto, la firma se apresta a terminar 2008 como el tercer año consecutivo con resultado negativo. Aunque todavía no envió su comunicación oficial a la Bolsa, se estima que la pérdida sumará más de 140 millones de pesos. Es casi el doble del déficit de 2007. Al 30 de septiembre de 2008, llevaba un rojo de poco más de 118 millones de pesos. "Hoy es una empresa con respirador oficial", comentó un operador.

La continuidad de los problemas en la empresa reactivó la usina de rumores sobre una inminente venta. Hace unos meses, circuló la versión de que, a pedido de Moreno, los grupos IRSA y Eskenazi eran candidatos a quedarse con la empresa. Pero dicen que su dueño, Pascual Mastellone, habría sido tajante: "Mientras viva, no se vende". Mastellone habría respondido así ante una sugerencia de Moreno. Otros creen que el empresario sólo estaría dispuesto a ceder su empresa a la francesa Danone, con quien tiene un joint venture .

A todo esto, la empresa pareciera haber dado de baja una estrategia que habían comenzado a hilvanar en los últimos meses sus máximos directivos. Pedirle una audiencia al ex presidente Néstor Kirchner, jefe político del Gobierno, para plantearle su difícil situación financiera y buscar una salida consensuada. Llamativamente, trascendió que en enero la empresa no les bajaría el precios a sus tamberos, como se prevé en otras compañías del sector. No pagaría menos de 86 centavos el litro, en promedio. "No sé cómo va a hacer con las dificultades que tiene", decía ayer una fuente.

Claves

* En rojo. Por tercer año consecutivo, la empresa cerrará con pérdidas. Se estima que será por encima de los 140 millones de pesos, contra poco más de 80 millones de pesos en 2007.

* Compensaciones. La ayuda oficial que la empresa recibió por cumplir los acuerdos de precios cayó de unos $ 200 millones el año pasado a menos de 40 millones este año.

* Más costos. En la compañía afirman que tienen mayores gastos en energía, personal y en el pago de la materia prima a los tamberos. El último convenio con el Gobierno estipula un precio de $ 1 el litro, pero nadie lo cumple.

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