Se agrava la guerra del gas.

Moscú exige la firma de un protocolo que establece las condiciones de despliegue de observadores para vigilar el tránsito del gas ruso por Ucrania, pero Kiev se niega y el gas sigue cortado y no llega a Europa oriental y central.
La guerra del gas entre Rusia y Ucrania que afecta a Europa se agrava pese a los esfuerzos para solucionarla, declaró ayer el primer ministro ruso Vladimir Putin en una reunión con su homólogo checo Mirek Topolanek, presidente en funciones de la Unión Europea (UE). “A pesar de los esfuerzos que se han realizado, la crisis se agrava”, declaró Putin al comenzar la reunión, en una residencia oficial cerca de Moscú. “Son los dirigentes ucranianos quienes la agravan”, insistió. Putin, que estaba acompañado por altos responsables del gobierno ruso y por el director de la empresa de gas Gazprom, Alexei Miller, acusó a Ucrania de llevar a cabo un “bloqueo” de Europa.

“Esperamos poder convencer a nuestros socios ucranianos de la necesidad de firmar el documento”, agregó. La firma de este protocolo constituye el principal escollo de las negociaciones desde el viernes. En Kiev, el Ministerio de Relaciones Exteriores salió por fin de su silencio el sábado para justificar la reticencia ucraniana a firmar el texto, pese a que la primera ministra Yulia Timoshenko había prometido la víspera que sería rubricado lo antes posible. “El objetivo de este protocolo (...) es dar a la parte rusa el control total del sistema ucraniano de gasoductos, empezar de facto la expropiación del sistema de gasoductos ucranianos por la parte rusa”, acusó el viceministro de Relaciones Exteriores, Kostiantin Eliseyev, ante la prensa.

La creación de este equipo compuesto por expertos internacionales es una condición esencial a la reanudación de las entregas de gas hacia Europa, totalmente interrumpidas desde el miércoles, dado que Rusia acusa a Ucrania de robar el gas destinado a Europa que transita por su territorio. Un portavoz de Gazprom había acusado el sábado por la mañana al presidente ucraniano Viktor Yuchenko de impedir por su “decisión o ausencia de decisión el suministro de nuestro gas”, por no firmar el texto. Ante estas dificultades, Topolanek aseguró el sábado a Putin que había enviado una señal a los dirigentes ucranianos para hacerles saber que pretendía permanecer en la región hasta que el gas vuelva a circular. Las relaciones políticas especialmente tensas entre el presidente Yuchenko y la primera ministra Timoshenko tienen también un papel importante en esta crisis, consideró, afirmando sin embargo haber solucionado este problema. Europa quiere que el aprovisionamiento de gas ruso a través de Ucrania se reanude rápidamente, dado que su interrupción ya ha provocado daños económicos muy importantes, insistió el viernes la Comisión Europea. Sobre todo teniendo en cuenta que será necesario un plazo de tres días para hacer llegar el fluido a los países afectados una vez que se vuelvan a abrir los grifos. Mientras tanto, el cese del suministro ruso continuaba afectando gravemente a varios países de Europa central y oriental. La UE importa de Rusia el 25% del gas que consume, y el 80% de éste transita por Ucrania. Incluso si Topolanek logra un acuerdo el sábado para la apertura de los grifos, el diferendo entre Moscú y Kiev que ha provocado toda esta crisis estará lejos de ser solucionado. En este invierno particularmente riguroso, miles de usuarios han tenido que salir a cortar leña para combatir el frío.

Rusia y Ucrania se enfrentan sobre los precios del gas para 2009 y sobre la cuantía de los retrasos de pagos por parte de Ucrania. Moscú acusa a Kiev de desviar gas destinado a otros países para uso propio. Más de la mitad del gas ruso con destino europeo pasa por Ucrania. El resto lo hace a través de Bielorrusia. Para paliar los efectos del corte, Ucrania anunció que suministrará gas natural de sus propias reservas a Bulgaria y Moldavia. “Ucrania suministrará a la República de Bulgaria y a la República de Moldavia dos millones de metros cúbicos diarios de gas natural ucraniano de sus propias reservas a partir del 10 de enero”, anunció la presidencia ucraniana en un comunicado.

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