Se agrava la crisis en el gobierno alemán

Dimitió ayer el ministro de Trabajo
BERLIN (AFP).- El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales de Alemania, Franz-Josef Jung, que fue titular de Defensa hasta octubre pasado, anunció ayer su dimisión debido a un polémico bombardeo aéreo en Afganistán, en el cual murieron civiles, en septiembre último.

La renuncia de Jung ocurrió un día después de las dimisiones del jefe del Estado Mayor, el general Wolfgang Schneiderhan, y del secretario de Estado de Defensa, Peter Wichert, que dejaron sus cargos anteayer, tras revelarse que habían ocultado información en una investigación interna sobre el ataque aéreo del 4 de septiembre que, según la OTAN, habría dejado hasta 142 muertos, muchos de ellos civiles.

Anteayer, Jung había afirmado que no renunciaría ante los diputados del Bundestag, que ejercen un importante control sobre el ejército, que no es dirigido ni por la canciller, Angela Merkel, ni por el presidente, Horst Köhler.

No obstante, ayer, ante las numerosas críticas, el ministro de Trabajo, miembro del Partido Demócrata Cristiano (CDU) de la canciller, dimitió.

"Esta mañana [por ayer] informé a la canciller que renunciaba a mi puesto de ministro del Trabajo", afirmó Jung, de 60 años, en una declaración a la prensa. "De esta forma asumo la responsabilidad por la política de información del ministerio de Defensa", añadió.

Ayer, Jung sostuvo que no tenía nada que agregar a su declaración de anteayer ante el Parlamento. "Yo informé correctamente a la opinión pública y al Parlamento sobre lo que sabía", indicó.

Luego explicó su partida tras afirmar que no quería afectar el buen funcionamiento gubernamental ni el prestigio de la Bundeswehr (ejército alemán).

Su sucesor, Karl-Theodor zu Guttenberg, explicó ayer que había solicitado la renuncia del jefe del Estado Mayor y del secretario de Estado porque no le habían informado inmediatamente sobre la situación cuando asumió el cargo, el mes pasado, luego de las elecciones legislativas de septiembre.

Debate parlamentario

La renuncia de Jung tuvo lugar cuatro semanas después de la investidura del nuevo gobierno y coincide con un debate en el Parlamento sobre la prolongación de la operación militar en Afganistán, una misión muy impopular.

Jung no es un peso pesado de la política alemana, ni un allegado de Merkel. Por eso, su nombramiento en la cartera de Trabajo y Asuntos Sociales causó sorpresa. Este conservador afable, aunque mucho menos carismático que su sucesor, parecía condenado al olvido después de haber sufrido muchas críticas durante los cuatro años que pasó en Defensa, de 2005 a 2009.

Según numerosos analistas, Merkel lo conservó en su nuevo gobierno de centroderecha por consideración hacia uno de los líderes de la CDU, el patrón del estado regional de Hesse, Roland Koch, del cual Jung es considerado el brazo derecho.

El 4 de septiembre, las fuerzas de la OTAN bombardearon, por orden del coronel alemán Georg Klein, dos camiones cisterna robados por islamistas talibanes cerca de Kunduz, en el Norte. El oficial alemán explicó que su decisión fue motivada por el temor de que los insurgentes usaran los camiones como bombas.

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