CFK agradeció a Hugo Chávez "por ayudar a las finanzas argentinas"

Aún fresco el escándalo por el valijagate, la Presidenta destacó el apoyo de Venezuela "cuando Argentina carecía de acceso a los mercados de capitales". Los mandatarios firmaron 21 acuerdos y se sacaron chispas en una teleconferencia. El ministro de Industria local dijo que están "a punto" de cerrar trato por Sidor.
Como Mónica y César en su mejor momento, una versión morena de Los Exitosos Pells e incluso con el humor intachable de Carozo y Narizota: así se mostraron hoy al mundo Cristina Fernández de Kirchner y Hugo Chávez, presidentes de la Argentina y Venezuela.

Tras firmar más de veinte convenios bilaterales, CFK y Chávez realizaron una pintoresca teleconferencia en el Palacio de Miraflores con chacareros de la zona andina de Venezuela, más precisamente en Trujillo.

Sentados, con un cuadro de Simón Bolívar de fondo, los primeros mandatarios bromearon como adolescentes por el apodo del comandante Martínez -quien explicaba el tratamiendo del ganado en la zona-, "Remache". Chávez cantó. Cristina se río. Intercambiaron elogios, agradecimientos e incluso conocimientos geográficos de sus países.

Ante la presencia del secretario de Agricultura Carlos Cheppi, el presidente venezolano le advirtió que acelerara la producción del campo argentino: "Los productores de ganado de la Argentina tienen que incrementar su producción, porque nosotros aquí necesitamos 20 mil animales más", dijo Chávez con el objetivo de crear una raza de ganado "bolivariana".

Cristina sostuvo que "profundizar la integración" entre la Argentina y Venezuela "supone un nuevo modelo de negocio que implica la transferencia de tecnología". "Es un orgullo para los argentinos ver cómo se incrementó el comercio entre ambos países y hacer crecer ese intercambio comercial en forma exponencial entre dos economías que son complementarias", dijo.

La presidenta también agradeció a la República Bolivariana "por la ayuda" dada "a las finanzas de nuestro país cuando carecía de acceso a los mercados de capitales".

"A veces hay que hacer estos ejercicios de memoria porque hay algunos desmemoriados", remarcó y señaló que "algunos se preguntan" por la visita a Caracas, tras lo cual destacó que "son los que no saben que Venezuela es la principal compradora de industria agrícola y fue fundamental para la supervivencia de la empresa Sancor".

ACUERDOS. En la cita de hoy, se suscribieron 21 acuerdos de cooperación que incluyen la transferencia de tecnología argentina y la instalación de fábricas, principalmente en el área agroalimentaria.

También hubo acuerdos de cooperación energética, enfocados en el gas, y de lucha contra el narcotráfico, además de suministro en áreas de la salud, y un convenio de Aerolíneas Argentinas con la venezolana Conviasa que tiene por objetivo final unir a Caracas y Buenos Aires con una frecuencia diaria.

Buena parte de los acuerdos, según los mandatarios, están dirigidos a que Venezuela logre ser autosuficiente en el campo de la alimentación y tenga la base tecnológica suficiente para no depender de proveedores externos.

Ambos gobernantes destacaron que el año 2009 se presenta con unas perspectivas "muy alentadores" en la relación bilateral por lo que prevé que el nivel de intercambio entre ambos países superará los 3.000 millones de dólares alcanzados en 2008.

UNA MANITO PARA TECHINT. Si bien el encuentro con Chávez parecía marcado por una ardua negociación sobre la indemnización por la nacionalización en ese país de Sidor, una siderúrgica del grupo Techint, no hubo comentarios en público de los mandatarios respecto al tema.

No obstante, el Ministro de Industria de Venezuela, Rodolfo Sanz, dijo: "Estamos a punto de cerrar la negociación, estamos avanzando" con Ternium, principal accionista de Sidor y propiedad de Techint, mientras que el titular de de Economía, Ali Rodríguez, dijo a los periodistas que "es un hecho (...) la forma de pago es lo que se está discutiendo".

El Gobierno venezolano asumió el control el pasado año de Sidor, la mayor siderúrgica de la región andina y caribeña, mientras sigue abierta la negociación con el grupo italo-argentino Techint, sus propietarios hasta ahora.

Desde la Casa Rosada, dijeron que las gestiones sobre Techint se harían con la máxima cautela para evitar tensiones, casi como si fuera un tema tabú, igual que como ocurrió con el caso Hilda Molina durante la visita a Cuba.

En este contexto de negociaciones, Techint suspendió una inversión de 1.200 millones de dólares en la Argentina, ante la caída de la demanda del acero. La marcha atrás sobrevino a la decisión de Siderar, otra empresa del grupo, de despedir a 1.000 operarios de su planta de San Nicolás.

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