Se agita la interna gremial por la conducción de la CGT

Jesús Pellasio -con mandato cumplido- espera la convocatoria nacional para normalizar la central obrera. Los gremios autoconvocados anunciaron que llamarán a un plenario del sector para el 6 de enero.
Se avecinan tiempo complicados para el gremialismo tucumano si se tienen en cuenta las fuertes diferencias que se ponen de manifiesto al momento de hablar de la elección de las nuevas autoridades de la central obrera provincial.

Mientras desde el oficialismo sindical que conduce Jesús Pellasio, cuyo mandato como secretario general de la CGT concluyó el 24 de noviembre pasado, aguardan la convocatoria a elecciones que debe hacer la CGT nacional, un grupo de gremios autoconvocados tiene previsto reunirse el próximo 6 de enero y elegir allí a Ricardo Cáceres, dirigente de UTA, como el nuevo secretario de la central obrera tucumana.

Anoticiado del tema, Pellasio definió a esa "movida" como un golpe institucional. "La actitud asumida es de una ilegalidad sin precedentes, ya que quien tiene que llamar a elecciones es la CGT nacional. Este no es un planteo antojadizo sino que está previsto estatutariamente. A partir del llamado, los gremios federados nacionales deben designar mediante avales los delegados en sus respectivas provincia. Aquellos sindicatos que tiene hasta 500 afiliados nombrarán a un representante, mientras que los que superan esa cantidad, como es el caso de UATRE, deberán designar dos", dijo Pellasio para descalificar la iniciativa de los autoconvocados.

Congreso normalizador

Esta postura de rechazo obedece al hecho de que el sector disidente cegetista citó a su Congreso Normalizador para elegir la nueva conducción. La convocatoria fue realizada para el 6 de enero del año que viene al mediodía, en la sede de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Para esa oportunidad, de acuerdo a los primeros sondeos que ya se hicieron públicos, Cáceres aparece con el posible secretario general del movimiento obrero de nuestra provincia.

Fue el propio Cáceres quien dijo que para nada los autoconvocados entorpecieron la gestión de Pellasio y que ha llegado el momento de normalizar la central obrera. "Los compañeros confiaron en mí para que la conduzca", dijo el gremialista dejando claramente establecida su candidatura.

Contó que un grupo de sindicatos, cuyos referentes se autoconvocaron, tomó la determinación de renovar la comisión directiva tras el vencimiento del mandato de Pellasio, habida cuenta de que desde Buenos Aires no llamaron a la normalización.

Se conoció que el orden del día que se analizará el 6 de enero prevé la elección de la comisión directiva que conducirá por cuatro años los destinos de la CGT.

Prueba evidente de los acuerdos y consensos logrados por este sector gremial, es que si bien ya tienen definido que el secretariado general será para Cáceres, establecieron además que la secretaría adjunta será para Camioneros, la gremial para FOTIA y las relaciones internacionales para UOCRA.

Apoyo consensuado

También se ocupó del tema el secretario de Trabajo de la provincia y principal referente de UTA, Roberto Jiménez. Confió que esperan para el próximo 6 de enero una concurrencia importante de "sindicatos y compañeros para dar cumplimiento a la normalización. Vamos a aguardar el plenario para decidir" admitió Jiménez, aunque reconoció que ya se efectuaron reuniones con antelación, de las cuales surgió un fuerte apoyo a Cáceres para que lidere la CGT.

El funcionario también valoró la posibilidad de que el otro sector de la dirigencia conforme la CGT Azul y Blanca que a nivel nacional lidera Luis Barrionuevo.

Acción por mandato

Al conocer los conceptos vertidos por el secretario de Trabajo, Pellasio dijo que Jiménez cumple las indicaciones del gobernador José Alperovich que quiere una CGT sumisa y adicta, "para ello el Gobernador parte de una actitud de autoritarismo que es característica en el actual gobierno", sintetizó el gremialista.

"Nosotros vamos a ir al plenario cuando éste sea convocado por la CGT nacional dentro del estatuto y así elegir nuevas autoridades. Pero siempre dentro del estatuto previsto en la Carta Orgánica de la CGT, que es la única que legitima a través del voto democrático de las instituciones", finalizó Pellasio.

Opositores o indecisos

Al margen de la fuerte discusión que se plantea entre el oficialismo, representado por la comisión directiva con mandato cumplido, y la oposición, sintetizada en los gremios autoconvocados, vale indagar entre los sindicatos más fuertes cuál es la actitud que van a asumir en esta contingencia.

El secretario general de la Asociación Bancaria Eduardo Bourlet, no se guardó conceptos para advertir: "Que quede claro que no somos ni indecisos ni pecho frío, sino coherentes", al tiempo de agregar que es una vergüenza lo que acontece en Tucumán con los intentos de convocatoria y normalización. Lamentó que la participación no exista y que las partes se peleen por espacios, faltándole el respeto a los trabajadores.

"Me gustaría que la elección se hiciese de la misma forma que se sufragan los cargos políticos, y que sea el afiliado el que emita el voto de los directivos de la CGT. Ahí veríamos si existe el real apoyo o si acaso los trabajadores terminan dándoles la espalda", sentenció.

Bourlet dijo que a la CGT se la construye trabajando e instó a la dirigencia a ser orgánica y respetuosa de la sigla, "lo cual debe estar por encima de las apetencias personales y sectoriales. Nosotros desde la Bancaria hemos madurado desde que volvió la democracia y hoy por hoy somos uno de los pocos gremios que sale a la calle a reclamar por los trabajadores logrando reivindicaciones verdaderas", añadió.

Nueva alternativa

Trascendieron versiones que daban cuenta que Bourlet sería también propuesto como candidato a conducir la CGT provincial.

Consultado sobre el particular dijo que un paso de tanta trascendencia no se puede hacer de manera tan liviana. "Es cierto que algunos compañeros nos visitaron con ese propósito, pero para que ello sea viable es menester dar una discusión amplia y abierta dejando de lado los intereses ajenos a la CGT", concluyó.

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