La agenda piquetera tuvo poco lugar para el verano de los pobres

Entre el descanso y las marchas políticas, los reclamos sociales quedaron "stand by".
Las altas temperaturas veraniegas pueden transformar al más pintado. Si no que lo diga Raúl Castells, el terror de las hamburgueserías, protagonista este enero de dos novelas románticas. Una con melodía electoral, como fue el acercamiento inesperado a Elisa Carrió. Y otra digna de violines, como sucedió con la menos sorpresiva reconciliación con Nina Pelozo, su compañera de lucha, aunque no de baile.La última primavera, Castells abandonó la sede conyugal donde funciona el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, recluyéndose en Rosario. "Me separé", confesó a un medio local. Volvió una noche de verano a Villa Fiorito, donde lo esperaba Nina, que recién la semana próxima volverá a mostrar su garra piquetera en tierra entrerriana. No se descarta que, de paso, pruebe las propiedades de sus aguas termales.

Ocupadas las máximas estrellas piqueteras en disfrutar una nueva luna de miel, las miradas del reclamo social se posaron en Juan Carlos Alderete, de la CCC. "Está arreglando un lugar en la lista de Margarita Stolbizer", avisan en su entorno. Naturalmente, el paso siguiente consistió en buscar a Néstor Pitrola, que pilotea el más que combativo Polo Obrero. Ausente, con aviso, el ex obrero gráfico se negó a revelar las coordenadas de su ubicación en "el pueblito bonaerense" al que -le dijo a Clarín- llegó por invitación de un amigo. "Hay que prepararse para un año movido", se atajó.

Con los subsidios por desempleo congelados en 150 pesos (el 12 % del salario mínimo) y la estabilidad laboral en riesgo por la crisis internacional, no hubo voz autorizada para sacar a la calle a los marginados de todo derecho vacacional.

Los automovilistas hubieran estado más que agradecidos si no fuera que figuras de segunda fila en el movimiento piquetero, como Oscar Kuperman, del MTR- CUBa, y otras que viraron palos y banderas en defensa del poder, como Luis D'Elia, decidieron pisar el quemante asfalto porteño para dar a conocer sus demandas más urgentes.Kuperman y otros dirigentes de peso menor fueron los que pedían en el Congreso la liberación de colegas detenidos en Chaco y terminaron complicados en la salvaje agresión a un taxista. D'Elia cortó sus vacaciones en las sierras de San Luis para meterse en la interna de Medio Oriente, tan atractiva para sus bases populares de La Matanza, y protestó el jueves frente a la embajada de Israel. Allí, el piquetero oficial se codeó nada menos que con Fernando Esteche, el líder de Quebracho, la agrupación de ultraizquierda más demonizada en la Casa Rosada.

Esteche venía de ser descubierto, a cara limpia, veraneando con sus hijas en Las Grutas, el balneario top de la Patagonia. El tour incluyó La Rioja y Córdoba. Por la serranía cordobesa también anduvo el ex piquetero devenido diputado K, Edgardo Depetri, en plan familiar. Lo interrumpió para compartir un mojito con Cristina en La Habana. Hasta el troskista Christian Castillo, del PTS, les dio recreo a sus piqueteros y aprovechó un congresos para un rélax en Brasil.

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