Una agenda para sortear la crisis.

La Presidenta retomará mañana su actividad. Dará a conocer iniciativas que apuntan a mantener la actividad económica, el consumo, el empleo y el poder adquisitivo. Pondrá en marcha obras, sobre todo en el conurbano, Santa Fe, Córdoba y Mendoza.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner tenía pensado, a su regreso de Cuba y Venezuela, retomar el perfil hiperactivo que mostró en diciembre. Pero deberá postergar todo, como el propio viaje, por una semana. De todas maneras, después de un fin se semana de reposo obligado por su cuadro de hipotensión combinado con deshidratación, el lunes retomará paulatinamente la actividad.

El primer anuncio que hará, y que fue postergado el viernes por su problema de salud, será el de una línea de créditos para la agroindustria, destinado a la compra de maquinarias y tractores. Lo acompañará con la presentación de un acuerdo de precios con los proveedores de insumos agropecuarios, para mantener atado su valor al del producto en cuestión. Así, por ejemplo, el precio de los fertilizantes acompañaría los vaivenes del precio del maíz o el trigo.

Todavía no está claro cómo podrá reacomodar la agenda en una semana que pensaba estar fuera del país, pero lo cierto es que, según cuentan en la Casa Rosada, a su regreso la Presidenta comenzará con una intensa actividad pública. El despliegue incluirá nuevas medidas con el objetivo declarado de mantener la actividad económica, el consumo, el nivel de empleo y el poder adquisitivo. La idea es no dar tregua ante la crisis internacional y en un año electoral que siempre conlleva una dosis de agitación extra.

En ese marco, la Presidenta tenía previsto encabezar el martes 20 un gran acto en Berazategui, donde comenzará a construirse la planta de residuos cloacales. Se trata de una megaobra de unos mil millones de pesos, postergada a través de décadas. Como ese día estará en La Habana, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, está analizando si se puede adelantar el acto para esta semana o dejarlo para los días posteriores al regreso de Cristina Fernández de Kirchner.

En general, el ambicioso plan de obras públicas, al que el Estado destinará 71 mil millones de pesos, contará con la presencia de la Presidenta cada vez que se inaugure o se ponga en marcha una obra de envergadura.

El foco de la actividad parece claro. A lo largo de esta semana fueron varios los intendentes del Gran Buenos Aires que pasaron por Olivos y se llevaron buenas noticias: el financiamiento de obras que venían reclamando. Como en toda negociación, los intendentes pedían todo esperando que les dieran la mitad, pero en muchos casos se llevaron más de lo que suponían. Y ahora tienen la gustosa dificultad de poder ejecutar el presupuesto asignado antes de fin de año y, de ser posible, antes de las elecciones de octubre. Por eso es que la mayoría se fue corriendo de Olivos a armar los pliegos de licitación.

Además de Buenos Aires, habrá tres provincias a las que el Gobierno quiere mostrarles especialmente su presencia: Santa Fe y Córdoba, donde las complicaciones electorales del pasado reciente se agravaron por el conflicto con las cámaras agropecuarias, y Mendoza, donde el gobernador Celso Jaque va a tener apoyo suficiente para intentar que no crezca demasiado su coterráneo y vicepresidente Julio Cobos.

Pero no sólo de anuncios anticrisis va a estar cargada la agenda de CFK en el primer trimestre de 2009. Con el índice de inflación aplacado, los jubilados tendrán un aumento del 11 por ciento aproximadamente, según la estimación que viene haciendo desde el año pasado el titular de la Anses, Amado Boudou. En términos de poder adquisitivo, el haber mínimo seguirá siendo bajo, pero en el Gobierno destacan que frente al índice de inflación previsto, el 11 por ciento es un buen número. Este incremento, como lo dispuso el Gobierno por ley, se complementará con otro en septiembre, por lo que la mejora anual para los jubilados y pensionados rondaría el 20 por ciento.

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