Una agenda muy cargada

Hasta la sorpresiva operación de ayer, los planes inmediatos de Néstor Kirchner apuntaban a su reasunción en la presidencia del Partido Justicialista el 10 de marzo en Resistencia, la capital chaqueña.
Su retorno a la conducción del PJ estaba previsto para el 11 de marzo, una fecha simbólica porque coincidiría con el aniversario del triunfo electoral de Héctor Cámpora en 1973. Pero en los últimos días Kirchner le pidió a Jorge Capitanich adelantar el acto y planeaba viajar el 10 al Chaco para asistir a la reunión del consejo nacional del PJ. Luego encabezaría un acto en la ciudad. Al día siguiente, el 11 de marzo, el santacruceño regresaría a Buenos Aires para participar de otro acto masivo, esta vez en un estadio de fútbol, un evento que desde hace semanas vienen organizando algunos movimientos sociales K: puntualmente el Movimiento Evita.

La cirugía de urgencia a la que fue sometido Kirchner le puso suspenso al raid de actividades que el ex presidente tenía previsto para marzo. El primer episodio de esa agenda debería concretarse en el Congreso el 1º de marzo, cuando la Presidenta realice el tradicional discurso de apertura de las sesiones ordinarias. Como ya sucedió en los últimos años, organizaciones políticas y sociales se movilizarán a la Plaza del Congreso para expresar su respaldo a las políticas del Ejecutivo. Ese día se producirá un hecho inédito para lo que han sido las tradiciones del kirchnerismo desde el 25 de mayo de 2003: Cristina Fernández dará su discurso desde el sitio asignado a la presidencia de la Cámara de Diputados mientras que su esposo, el diputado Néstor Kirchner, estará sentado a pocos metros, en una de las bancas del recinto.

La reasunción de Kirchner en el PJ está prevista diez días después de la apertura de las ordinarias. En el oficialismo esperan que para esa fecha ya se haya logrado ratificar el decreto 2010/2009 –que dispone la creación del Fondo del Bicentenario– con la aprobación de al menos una de las dos cámaras parlamentarias. El retorno de Kirchner a la conducción del justicialismo no sería el mismo si el oficialismo tiene éxito o fracasa en su intento de obtener la ratificación parlamentaria del DNU. Según pudo confirmar el anfitrión Capitanich, varios de los asistentes a la reunión del consejo nacional del PJ, en Resistencia, serán gobernadores en ejercicio.

De acuerdo con la evolución de la salud de Kirchner se definirán los detalles de su regreso a la conducción del PJ. En principio, ya quedó postergado el encuentro que el santacruceño había acordado con Capitanich para mañana en la quinta de Olivos. La propuesta inicial de Capitanich es que el palco de la reunión del consejo del PJ esté ocupado por las principales autoridades partidarias que acompañan a Kirchner: Hugo Moyano, Daniel Scioli, el propio Capitanich, la tucumana Beatriz Rojkés de Alperovich, Sergio Urribarri. En el entorno del gobernador chaqueño aseguran que todos ellos, al igual que los gobernadores José Luis Gioja (San Juan), Oscar Jorge (La Pampa) y Juan Manuel Urtubey (Salta), ya habrían anunciado que el 10 de marzo estarán en el Chaco.

Un día después del acto en Resistencia, la agenda de Kirchner prevé su participación en la movida política más importante de los movimientos sociales para la primera parte del año. En coincidencia con el aniversario del triunfo de Cámpora en 1973, el Movimiento Evita realizará un acto en un estadio porteño. El primer escenario elegido era la cancha de Atlanta, un lugar con bastante tradición de actos asociados al peronismo. En el Movimiento Evita no desconocen la historia política de la cancha ubicada en Villa Crespo, pero aclaran que el acto que se proponen realizar no quiere limitarse a un ejercicio de nostalgia o de autocrítica. "Vamos a hacer un acto de reafirmación del espacio transformador de la izquierda peronista –dijeron a Página/12 desde la cúpula de la agrupación que encabeza Emilio Pérsico–. No va a ser un acto de folklore sino un acto bien de ahora, queremos reafirmar nuestra política. Vamos a juntar como mínimo a treinta mil compañeros."

Además, la idea era que en ese acto Kirchner hiciera un guiño a la corriente política del centroizquierda que –entre otros– están organizando los intendentes de Ensenada, Mario Secco, y de Quilmes, Francisco "Barba" Gutiérrez. La intención del Barba y su gente es sumar sus columnas a la convocatoria inicial del Evita. Habrá que ver si terminan confluyendo en una actividad conjunta o deciden organizar su propio acto, que podría ser en la cancha de Quilmes. Otro problema a resolver es que Atlanta, aparentemente, no tendría la infraestructura eléctrica en condiciones para el caso de que se requiera de luz artificial. Por esa razón, los organizadores no descartan cambiar el escenario y a último momento optar por los estadios de Ferro o Huracán.

En cualquier caso, el ahora convaleciente Kirchner tiene agendado un inicio de año con bastante actividad.

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