Afuera de todo.

Afuera de todo.
NBA: Los médicos de San Antonio confirmaron que Manu Ginóbili sufrió la fractura del peroné derecho en el partido de anteayer ante Cleveland y que se perderá toda la temporada, incluidos los playoffs.
Se acabó. Manu ya no jugará por el resto de la temporada. Una tomografía y una resonancia magnética en el tobillo derecho revelaron "el aumento del edema de la médula ósea y una fractura por estrés en el peroné derecho", según explicó un frío informe oficial.

El último regreso de Cleveland, el de anteayer, fue extremadamente distinto a aquel de junio de 2007, cuando miles de hinchas esperaban el avión de los Spurs en el aeropuerto de San Antonio para festejar otro título de la NBA, el cuarto de la franquicia, el tercero de Emanuel Ginóbili. El aterrizaje del domingo por la tarde estuvo alejado de pasiones y curiosos, vino sobrecargado de tensiones, intrigas y un temido dolor para el bahiense. No había jugado los últimos 15 minutos en la caída con los Cavaliers (101-81) porque "sentía una rigidez en el tobillo derecho", comentó a poco de regresar. A todos los seguidores del escolta argentino les había "sonado" mal esa ausencia inexplicable en los minutos decisivos. "Popovich está entregando el partido al dejar a Manu en el banco", fue la reflexión más común. Algo pasaba. Jamás permanece en el banco cuando se definen los partidos.

En Cleveland acababa de cumplir una de sus peores tareas ofensivas de la temporada (4 puntos, con 0 de 6 triples, en 23 minutos) después de aquella del 25 de marzo, ante Atlanta, cuando volvió a jugar después de 42 días y anotó sólo 2 puntos, en 14 minutos, pero todos entendieron de que sólo se trataba de una puesta en escena para tomar ritmo. Antes se había perdido 12 partidos en el arranque de la campaña por la operación en el tobillo izquierdo. Todos recordarán aquel episodio de la semifinal olímpica ante EE.UU. (22/8/08), cuando al caer después de un salto terminó por romperse el tobillo que tanto había tratado, protegido y recuperado durante la preparación con la selección nacional.

"Sentí dolor y pensé que sería porque había jugado mucho (36 minutos) contra Indiana y por ahí no había descansado lo suficiente", dijo el bahiense ayer mientras esperaba los chequeos médicos. Pocas horas después los facultativos de San Antonio confirmaban lo que nadie quería escuchar: "Ginóbili se perderá el resto de la temporada incluido los playoffs". Es el peor año de Manu, aunque hace unos días él comentó que haber conseguido la medalla de bronce en Pekín era suficiente como para considerarlo exitoso. Claro, lo había dicho cuando aún creía que jugaría los playoffs y aún soñaba con su cuarto título de la NBA.

La noticia generó inmediatas repercusiones en los foros de simpatizantes de San Antonio en los Estados Unidos. Están los que le cuestionan su decisión de viajar a Pekín 2008, donde sufrió la lesión. Están los que dicen que hay que respetarlo por todo lo que le dio a la franquicia. En medio de tantas opiniones, el contrato de Manu con los Spurs se vencerá al final de la próxima temporada, y estas cosas no lo ayudan si piensa en una renovación.

Cualquiera que conozca la pasión con la que juega Manu, comprenderá cómo se sentirá ahora. Había dicho en su última columna que "perder un partido es doloroso, pero peor es no jugar". Sentarse detrás del banco vestido con camisa y saco era un suplicio para él. Paradójicamente, el mejor sexto hombre del año pasado había empezado a ingresar como titular por estos días. Popovich quería recuperar el poderío del equipo con los tres mosqueteros, con Tim Duncan y Tony Parker. "Esta temporada volví tres veces", decía en su última columna. No habrá una cuarta. Ahora, que la paciencia lo acompañe para pensar en el regreso en septiembre u octubre próximos.

44 partidos jugó Manu en la actual temporada; es el número más bajo de su carrera en la NBA; el anterior, había sido en la campaña 2005/06, cuando jugó 65.

15,5 puntos por partido convirtió este año, disminuyendo, por las lesiones, su producción de la última temporada (19,5), cuando fue el goleador de los Spurs.

26,8 minutos por partido jugó Ginóbili en sus 44 partidos; sólo cuando debutó en la temporada 2002/03, cuando promedio 20,7 minutos, había jugado menos.

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