Los afortunados que crecen en un contexto económico adverso.

Prestan servicios que ahorran costos, gratifican o ayudan a enfrentar la incertidumbre.
Mientras se multiplican los sectores de la economía que acusan una caída de la actividad como signo de la crisis local y global, ciertos rubros pueden ufanarse de haber crecido o de mantenerse gracias a este contexto. Cirujanos plásticos, organizadores de fiestas, consultoras económicas, psicólogos, cobradores y casas que se dedican a la reparación de calzado, entre otros, son algunos de ellos.

"Hay una tendencia de autogratificarse en épocas de crisis. La gente se pone el dinero encima antes de hacerlo en bancos, que no son seguros", dijo Guillermo Blugerman, presidente de la Asociación Argentina de Medicina y Cirugía Cosmética. El especialista agregó que es habitual que se hagan dos o tres cirugías en una sola sesión para abaratar el costo del quirófano y de la anestesia. Además, señaló, por la suba del dólar se reactivaron los contingentes de chilenas que se operan aquí.

Bárbara Diez, una reconocida organizadora de eventos, contó que no hubo una merma de eventos sociales, como cumpleaños, casamientos, 15 años, como sucedió con los corporativos. "Las fiestas siguen porque los clientes tienen motivos para festejar. La gente no deja de casarse, celebrar los 15 años de una hija o hacer el bat mitzvá de sus hijos por la crisis", dijo Diez.

Una nueva tendencia y ejemplo de cómo la crisis agudizó la creatividad son los festejos de 15 "colectivos", en los que dos o tres amigas hacen su fiesta juntas, y así los costos se dividen entre dos o tres familias.

Otro negocio que ve aumentar su demanda es el de las consultoras económicas. "Sí, en realidad trabajamos más. Sobre todo se requieren más servicios básicos, todo el tema de proyecciones y marcha de la economía", respondió Fausto Spotorno, de la consultora de Orlando Ferreres. El economista subrayó que, en general, en las crisis se reactivan todos aquellos sectores con servicios que apuntan a la reducción de costos, a las reparaciones y a la venta de artículos de segunda mano.

El retapizado y reacondicionamiento de muebles es uno de estos casos. "Hace unos años todos compraban, nadie retapizaba, pero ahora todo cambió", contó Humberto Giordano, dueño de Itara Equipamientos. Según relató, hoy en lugar de reequipar con muebles nuevos una oficina, lo que se hace es arreglarlos, lustrarlos o retapizarlos. "Sólo tienen presupuesto para eso", subrayó el hombre, que especificó que la demanda creció un 35% en el último año.

La reparación de calzados, carteras y paraguas vive una situación parecida. "Arreglar sale un cuarto de lo que vale el artículo nuevo. La gente renueva su vestuario sin hacer una compra nueva", contó Fabián Tarrío, dueño de una zapatería en Lomas de Zamora, que repara 80 pares de zapatos por día y hasta 100 paraguas por semana.

Con la maquinaria agrícola ocurre algo similar. Valeria Piersanti, dueña de una fábrica de cabezales para cosechadoras, de Córdoba, contó que la reparación creció frente a la venta de productos nuevos. "Hoy, un 70% de la facturación es por reparaciones y un 30%, por la venta de cabezales nuevos; hace un año era al revés."

Como contracara de la caída de actividad en los restaurantes, también los delivery crecieron. Así lo confirmó el presidente de la Cámara de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), Luis María Peña, que además acotó: "Es una opción más económica porque no se gasta en bebida y postre".

El bienestar interior es otro de los gastos que los argentinos no resignan a pesar del contexto. Abel Fainstein, ex presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), contó que este año tiene igual o mayor número de pacientes que en 2008."En una situación de incertidumbre, las personas sostienen los espacios que les permiten elaborar este tipo de circunstancias. La gente necesita analizarse para enfrentar situaciones de ansiedad y angustia", opinó.

También están aquellos gastos que no pueden evitarse, aunque se esté en medio de la tormenta. Cuando nace un bebe, surgen necesidades que no se pueden postergar. Cochecito, cuna, silla para comer y butaca para el auto son algunos de estos ítems. "Hay productos que no se pueden postergar", dijo un directivo de Planeta BB, casa especializada en este rubro.

El cobro a deudores también tiene su pico en estas épocas. José Paletta, director de Morosos Incobrables, contó que esto es palpable en su call center . "No paramos de atender llamados, 18 horas al día", afirmó Paleta, que agregó que la demanda ya aumentó un 25% más de lo que había crecido en 2001. "Esto comenzó en septiembre de 2008 y ahora creció. La gente ya veía ahí una recesión y es en esta época cuando el deudor se pone más difícil", añadió el experto.

Consumo

REPARACION DE CALZADO

Solución practica

Cuesta un cuarto de lo que vale el artículo nuevo. Se recurre a él cuando se trata de buenas piezas, ya que la gente renueva su vestuario sin hacer una compra nueva.

ORGANIZACION DE EVENTOS

Soluciones ingeniosas

La gente no deja de festejar, pero muchas veces recurre a los eventos "colectivos", en los que se juntan dos o tres familias y reparten el gasto entre todos.

RETAPIZADO

Muebles "como nuevos"

En lugar de reequipar la oficina, lo que se hace es arreglar, lustrar o retapizar el amoblamiento. Hace unos años no era así, pero hoy sólo hay presupuesto para eso.

PSICOANLISIS

En busca del bienestar interior

En un contexto de incertidumbre como el actual, la gente tiende a analizarse más para enfrentar situaciones de ansiedad y de angustia.

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