No afloja la presión sobre el dólar: sube un escalón a $3,56

Continúa la demanda de billetes por parte de individuos y empresas. Para no resignar reservas, en la city aseguran que Redrado volvió a operar en el mercado de futuros
A la espera de la reunión de hoy entre el campo y el Gobierno, la tarea del Banco Central (BCRA) no es nada sencilla. Tiene que vender la menor cantidad de dólares, en un mercado vaciado de oferta, aunque a la larga quiere que el tipo de cambio suba un poco, pero sin que se escape. Quizás sea por eso que el mercado está desconcertado ante las últimas jugadas de la autoridad monetaria. Ayer, el dólar volvió a escalar otro centavo: el billete al público en pizarras de la city terminó a $3,56. Por su parte, en el segmento mayorista escaló la misma proporción y cerró a $3,547 para la compra y $3,548 para la venta. Los cambistas señalaron que la entidad comenzó vendiendo dólares -se estima cerca de u$s 30 millones- que atenuaron la suba que registraba la divisa hasta ese momento. Sin embargo, sobre el final de la rueda el organismo compró la misma cantidad de divisas que había vendido en un principio. “No se entiende lo de hoy -por ayer-porque las compras tampoco son tan significativas como para recuperar reservas y aunque el BCRA quiera desconcertar, el mercado igual es tomador”, trataba de explicarse un operador. Desde la entidad que preside Martín Redrado hablaron de un saldo neutro al terminar la rueda.

Pero el desconcierto del mercado parece encontrar respuesta en que el Central quiere una suba del dólar moderada y paulatina. No obstante, las cosas se complicaron porque ante una mayor inestabilidad -tanto interna como externa- más argentinos quieren estar posicionados en moneda dura. Y, por otra parte, cada vez hay menos oferta para atender a una creciente demanda ,ya que debido a la recrudecida pelea “campo versus Gobierno”, los exportadores agrarios no liquidan sus divisas. Sin embargo, tanto al Central como al agro les conviene un dólar más alto: los precios de la soja se han reducido drásticamente, hay menos recaudación, y los principales socios comerciales de la Argentina han devaluado sus monedas en un porcentaje que más que duplica a la del país. El problema es que si el Gobierno devalúa de golpe, el temor radica en podría llegar a generar un furor imparable hacia el dólar (y una masiva salida de depósitos).

Es por eso que Redrado aplicó, aunque sin ser nueva, otra estrategia. Ayer, según declararon en las mesas -aunque fue luego desmentido por el BCRA-, la autoridad monetaria habría ofrecido dólares en el mercado de futuros de muy corto plazo -esto es para fin de febrero- por debajo del precio del mercado spot. Mediante esta jugada, lo que logra el BCRA es que los bancos se vean tentados a adquirir contratos más baratos para más adelante, evitando que ejerzan más presión en la cotización del día. Pero además, consigue que aquellos que se cubrieron a futuro a valores más bajos, vendan dólares en el mercado del día a un precio más caro para hacerse de una tasa de diferencia, ampliando la cantidad de dólares del lado de la oferta.“El BCRAl vendió dólares para fin de mes un 10% más barato que el precio del día. Pero aunque trate de tentar a los bancos o empresas con precios más atractivos a futuro, en este contexto el mercado sigue siendo muy tomador”, dijo un cambista. En rigor, la situación es tan incierta que las divisas siguen fugándose hacia el exterior: el “contado con liqui” -la operación por la que salen dólares sin pasar por el mercado de cambios- ya se ubica en $3,70.

En esta línea, algo ayudaría a alivianar la tarea del BCRA, la oferta de dólares extra que llegaría en los próximos días a partir de la liberación de las exportaciones de maíz por casi tres millones de toneladas, que deberían asegurar el ingreso de u$s420 millones.

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