Las AFJP lanzan un plan para negociar

Ofrecerán al Gobierno rebajar las comisiones, que se abra sin límites el traspaso al sistema estatal y mejorar las inversiones.Por Mariano Obarrio
El presidente de la Unión de AFJP, Sebastián Palla, enviará mañana al gobierno de Cristina Kirchner una carta con una propuesta alternativa para mejorar el sistema de jubilación mixta, de capitalización y reparto, y de ese modo intentar que frene en el Congreso la estatización de todos los fondos de jubilación, que significará la eliminación de las administradoras privadas.

En sus puntos más salientes, propondrá la libre opción permanente para los trabajadores, eliminar las comisiones sobre los aportes en los meses en que los fondos acumulados no registren rentabilidad y rediscutir el destino de esos aportes y la composición de los activos de las AFJP.

"Hoy las AFJP tienen el 10% de inversiones de sus afiliados en el exterior y un 55% en títulos de deuda pública argentina", subrayó Palla a LA NACION. O sea, están más expuestos a la política del Gobierno, por la caída del valor de los bonos locales, que a la crisis financiera global, por la debacle de los activos extranjeros.

"Rediscutamos esta composición de las carteras. Lo más sano es tener una composición de activos y de riesgo más diversificada", agregó.

Palla señaló que no será un proyecto de ley, sino "líneamientos" para discutir "con tiempo y responsabilidad" una reforma integral.

"Todo esto se impulsó antes, en distintos momentos y ámbitos. Ninguno es una gran novedad. Lo que hacemos ahora es agruparlos mientras se discute con una celeridad que nos preocupa", dijo Palla.

El mensaje escrito, que cuenta con el respaldo de todas las AFJP afiliadas a la Unión, será enviado mañana al Gobierno, a la Superintendencia de AFJP, a la Anses, a los legisladores y a las asociaciones empresarias. Si bien no lo dice, la iniciativa busca torcer el rumbo del debate parlamentario de la estatización del sistema.

Un dato poco conocido: desde que existe la capitalización, en 1994, el fondo creció un 14% por año. Recibió aportes nominales por $ 61.000 millones en total y, deducidas las comisiones y los gastos en seguros (unos $ 20.000 millones), el neto se invirtió. Y a junio pasado el fondo creció a $ 98.000 millones. "Lo importante es que la gente pueda elegir. El sistema de capitalización es sólido, transparente y perfectible", aseguró Palla. Los lineamientos son:

Mantener el sistema de jubilación de capitalización y reparto.

Fijar la libertad de opción permanente para todos los aportantes (ahora es cada cinco años y por plazos de nueve meses). Si el aportante cambia de sistema, por dos años no podrá modificar su situación. Sólo migarían los flujos, no el fondo. Y el futuro jubilado cobraría un haber según los aportes en ambos sistemas.

Fijar un beneficio universal para todos los aportantes. El PBU actualmente lo perciben sólo los que aportan más de 30 años. Ese beneficio se distribuiría con un concepto proporcional: entre 0 y 5 años de aportes; entre 6 y 20 años; entre 20 y 30 años, y más de 30 años. Cada estamento percibiría un beneficio por discutir.

Crear un segundo fondo de capitalización, con inversiones más conservadoras, de menor rendimiento y de corto plazo (con menor volatilidad o riesgo financiero). El actual fondo capitalizaría los aportes de los trabajadores de hasta 55 años. Y el fondo "B" recibiría los aportes y los ahorros de los afiliados de hasta 65 años, para que los aportantes más cercanos a la jubilación tengan menor riesgo. También planteó volver a discutir la composición de las inversiones. "Hay que bajar el límite para inversión en titulos públicos, que hoy es de 50, pero llegó a 80. Y hay que hacer más inversiones en la economía real", añadió Palla.

Las comisiones se cobran sólo si hay rentabilidad en el fondo el mes anterior del aporte. Si no, no se cobran, dijo Palla. Los aportes son del 11% del sueldo. Las comisiones representan un punto y el 10% va a capitalización.

Se discutiría el destino de los aportes. Del 11% de aportes, 1% financiaría el costo del seguro mutual de las AFJP, para invalidez o muerte, y este seguro de cada afiliado pasaría a manejarlo el Estado.

Los aportes voluntarios tendrían nuevos incentivos fiscales, como facilidades para acceder a créditos hipotecarios y excenciones impositivas, para fomentar el ahorro voluntario.

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