Las AFJP se extinguen en silencio

Ya no queda casi nada de las compañías, que tenían 4 millones de aportantes; varias de ellas reorientaron sus negocios al seguro.
La luz se refleja sobre los cuatro pisos de ventanas espejadas; en el frente, se conserva la impronta de lo que hace sólo dos meses era una compañía que administraba cerca de $ 1700 millones. Junto a la puerta hay un cartel: "Empresa en liquidación. No se atiende al público". Adentro, dos mujeres hacen cálculos sobre el mostrador de recepción. Dos meses después de la sorpresiva eliminación de las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP), ya no hay nadie a quien recibir.

En este edificio, ubicado en la calle Paraná 666, donde funcionaba Profesión + Auge, la actividad se extinguió en diciembre. No hay empleados, jubilados, aportantes ni beneficiarios. Apenas, custodios. Lo demás son salones vacíos y documentos embalados que esperan ser trasladados a la actual administradora: la Anses.

Desde la aprobación de la ley que dispuso la eliminación del régimen de capitalización, las AFJP se disolvieron. La readaptación, en general, se orientó hacia el mercado de seguros de vida y de riesgos de trabajo. Otras no tuvieron más que cerrar sus puertas y dedicarse a las tareas administrativas que demanda su desaparición, como hacen por estos días. Mientras tanto, los inmuebles esperan el remate.

En una recorrida por distintas sucursales del centro porteño, LA NACION pudo atestiguar la situación en la que quedaron las compañías. Las 30 sillas vacías en la planta baja del edificio de Orígenes, los boxes deshabitados, los escritorios limpios, los monitores apagados, los teléfonos callados. Como una imagen del cine hollywoodenseen la que un temporal ahuyentó a todos.

Algo similar ocurre en la ex sede de Unidos, en Sarmiento y 25 de Mayo, donde los 10 empleados que quedan ingresan por una puerta lateral. En la entrada que está sobre la ochava, un cartel informa al público sobre la fecha de cierre, como si fuera el día de defunción: "9-12-08"

La ley de traspaso de fondos a la Anses estableció también el traspaso de un porcentaje de los 14.000 ex empleados de las administradoras al Estado, con el mismo salario que percibían en el sector privado. El pase preveía una indemnización. Y para quienes no aceptaran el cambio, se ofrecieron también planes de retiro voluntario.

El aparato estatal se nutrió de una fuerza de mano de obra renovada. Desde el 20 de noviembre hasta el 17 de este mes, fueron 5246 los empleados que se desvincularon de las AFJP. Los reubicados suman 4605. La cifra surge de la suma de los despidos con motivo del traspaso, restando a 169 trabajadores aún no asignados, y 69 que no aceptaron el nuevo puesto laboral. La AFIP recibió 1941 empleados; la Anses absorbió 1551 y el PAMI, 1007. En la AFIP, los nuevos empleados fiscalizarán la ley de moratoria y blanqueo de trabajadores, impulsada por el Gobierno como medida ante la crisis.

La herencia de recursos humanos obligó al Estado a alquilar espacios a las administradoras. Uno de ellos son los dos pisos de Sarmiento al 732 que renta a Consolidar. Allí, según informaron a LA NACION desde la empresa, todo se mantiene igual, con la gran excepción de que ya no es una empresa privada, sino pública. En Arauca Bit, la AFJP del grupo OSDE, también dijeron alquilarle un inmueble a la Anses. La empresa mantuvo un 80% de los 600 trabajadores de la ex AFJP en otras áreas. De los 2600 de la plantilla de Consolidar, 1300 empleados decidieron dejar el sector privado, según contó Paula Morera, que solía ser vocera de la empresa.

En Profesión + Auge sólo 30 personas de cargos jerárquicos de los 380 empleados quedaron al margen del traspaso. "Ahora van a tener que buscar trabajo por sus propios medios", dijo Pablo Salpeter, antes encargado de legales de la AFJP y ahora inspector de la AFIP. "Hay buena voluntad de integrarnos, pero nuestro trabajo será en la calle porque no hay computadoras, no hay teléfonos y, a duras penas, hay sillas", comentó Salpeter.

Los 1200 ex empleados de Nación AFJP prestarán servicios en las firmas de seguros, venta de servicios y fideicomisos, todas respaldadas por el Banco Nación. Sin dar demasiadas precisiones, fuentes de la empresa detallaron que 180 trabajadores decidieron seguir su carrera en la Anses.

Consolidar, del grupo español BBVA, ofrece ahora seguros de vida y de riesgos de trabajo. En la sede de Independencia, dos boxes atendían al público constituido por una mujer en la tarde del jueves, cuando LA NACION pasó por allí. "Hicimos una nueva ingeniería en la operatoria interna porque muchas áreas desaparecieron. Además, rehicimos el plan anual que habíamos enviado a España en septiembre. Cerramos sucursales y montamos una capacitación para quienes pasaron a la red de ventas", relató Morera.

También MetLife se concentró en sus ya existentes firmas del mercado de seguros, al igual que Orígenes, controlado por ING, Máxima y Nación. El grupo Unidos, la única AFJP con sede en el interior, busca proyectar nuevos negocios.

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