AFJP: aprobación depende de vuelo desde Washington

Barack Obama se convirtió, involuntariamente, en un problema para la aprobación del proyecto de estatización de las AFJP que el gobierno envió al Congreso. Una comitiva de once diputados viajó a Washington a presenciar la histórica elección de mañana y regresará recién el jueves, apenas horas antes de la polémica sesión de Diputados.
En ese grupo hay cinco votos que son clave para el kirchnerismo. Por eso la advertencia del bloque a los viajeros: el avión no puede demorarse ya que pondrían en riesgo la sesión especial del jueves, convocada para aprobar la reforma previsional. Mientras tanto, el kirchnerismo estudia sumar a las asociaciones de bancos al control de los 100 mil millones de pesos que pasarán de las arcas de las AFJP a la ANSeS de Amado Boudou. También para garantizarse el número aceptarán los aportes de Claudio Lozano y el SI de los ex aristas de Eduardo Macaluse, pero rechazan los cambios propuestos por el socialismo.

La elección presidencial de mañana en los Estados Unidos terminó convirtiéndose en una de las principales preocupaciones que tiene el kirchnerismo para la votación de la ley de estatización de las jubilaciones. Una delegación de 11 diputados (cinco oficialistas y seis opositores) viajó allí para presenciar la elección. No son veedores del acto; son casi unas vacaciones en el Norte que deben terminar el jueves por la mañana, cuando aterrice en Buenos Aires el avión que los traerá de vuelta. Desde las oficinas de Agustín Rossi, el presidente del bloque kirchnerista, ya se les recordó que si algún problema tuviera el vuelo, la votación de la ley de estatización podría fracasar ese día en que el oficialismo tiene pedida una sesión especial para aprobarla.

No son los únicos visitantes locales en Washington. Anoche unos setenta viajeros participaban de un cóctel en la embajada argentina que Héctor Timerman tuvo que organizar para recibirlos. El contingente se mueve por la ciudad en tres grupos que integran el mendocino Víctor Fayad, la jueza María Romilda Servini de Cubría, Alejandro Tulio, director nacional electoral que fue a recibir entrenamiento en el tema, la diputada María Lenz o la senadora Sonia Escudero, entre otros.

Mientras eso sucedía en Washington, en Buenos Aires el kirchnerismo apuraba los últimos retoques a la estrategia para conseguir la aprobación del proyecto cuanto antes, a tiempo para que la versión local de la crisis financiera no termine de complicar el ánimo del público en contra de esa polémica iniciativa.

Concentración

El primer paso para eso será concentrar mañana en el bloque oficialista a toda la bancada en una reunión donde se hará el análisis final del proyecto. Será el primer testeo de la cantidad de votos con que cuenta el kirchnerismo para la sesión del jueves. Antes, el plenario de comisiones de Presupuesto y Previsión se reunirá para emitir dictamen del proyecto, después que la semana pasada terminara la ronda de consultascon sindicalistas, representantes de las AFJP, asociaciones de jubilados y el ombudsman de la tercera edad, un debate acotado si se toma en cuenta que en 1993 la creación del sistema de capitalización insumió más de ocho meses de discusiones en el Congreso.

Ayer, el presidente de la Comisión de Previsión y Seguridad Social de Diputados, Juan Carlos Díaz Roig, dio por cerrado el debate. «No hay más nada que hablar. Este es el mejor camino, sólo nos falta consolidar la mejor opción para los sectores de mayores ingresos», dijo.

La realidad parece no ser así. Rossi continúa negociando los pedidos de modificación del proyecto que le enviaron desde el bloque SI, los ex aristas liderados por Eduardo Macaluse, y los que le giró Claudio Lozano. Esas minutas de reforma serían aceptadas para garantizarse el número.

Pero hay otras que aún están en veremos, como los pedidos del bloque Encuentro Popular y Social -integrado por Ariel Basteiro, Cecilia Merchán, Victoria Donda y Vilma Ibarra-. Ese grupo de aliados al gobierno, pero que últimamente le cuestionan algunas decisiones, como mantener los superpoderes en el Presupuesto 2009, ya adelantó que apoyará la votación en general, pero siguen pidiendo precisiones en el control de los fondos que las AFP transferirán a la ANSeS para asegurarse de que no terminen utilizándose para cancelar deuda. En realidad ese pedido, que también repiten casi todos los bloques de oposición, es técnicamente imposible de conceder. Una vez que los fondos de las AFJP ingresen al Estado será difícil diferenciarlos del resto de los que cuenta la ANSeS en el fondo de garantía, por lo que sólo restringiendo el uso de éste podría conseguir su pedido.

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