AFJP: alerta para tres inversiones en Neuquén

La decisión del gobierno nacional de terminar con el sistema de capitalización hace peligrar proyectos energéticos para la provincia, que dependían del financiamiento de las AFJP.

La decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de sepultar el sistema de jubilación privada con su estatización no sólo le dio la extremaunción al mercado bursátil local, sino que puso al borde de la suspensión a los principales proyectos energéticos a desarrollar en la provincia de Neuquén.

La ampliación de la central térmica de generación Loma la Lata, por parte de la firma Pampa Holding, el programa de desarrollo de reservas de la petrolera YPF y la construcción de la represa Chihuido I aparecen hoy como las más complicadas para poder obtener financiamiento en los convulsionados mercados.

“Hoy la Argentina está fuera del mapa para captar inversiones extranjeras” sentenció el economista Enrique Szewach horas antes de desembarcar en la ciudad de Neuquén

Pampa Holding había colocado recientemente entre las administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP) unos u$s 178 millones (alrededor de $ 545 millones) en Obligaciones Negociables para financiar la ampliación de su central térmica. Este martes, los papeles de la firma cayeron 11,76 por ciento y hay dudas sobre el valor futuro de estos papeles y de la posibilidad de que la empresa pueda afrontar sus obligaciones con recursos genuinos sin alterar su plan de inversiones.

Una situación parecida enfrenta YPF que planeaba colocar entre las AFJP, 150 millones de dólares en Obligaciones Negociables que fueron diseñados específicamente para cumplir con la ley 24.241 que rige el Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (AFJP). Con estos recursos la petrolera planeaba, según había planeado su directorio, optimizar los procesos industriales en Luján de Cuyo (Mendoza) y San Lorenzo (Santa Fe), y desarrollar reservas en Neuquén.

También muy complicado aparece el proyecto Chuhuido I, que debe ser financiado en su totalidad por los emprendedores. Obtener hoy unos 900 millones de dólares aparece muy complicado. El riesgo país trepó este martes a 1.649 puntos básicos, y alcanzó un nuevo récord anual y post-default. Este nivel de riesgo se asemejaba a los alcanzados en el 2001 cuando la Argentina se acercaba a la cesación de pagos (default) en los servicios de deuda soberana.

Es decir, que cualquier financiamiento que se quiera obtener deberá cargar con el “plus” que representa el riesgo país por sobre la tasa que se está pagando por los bonos del tesoro norteamericano a 10 años (3,8 por ciento anual).

A esto se le debe adicionar la fuerte presencia de empresas brasileñas interesadas en el proyecto y cuyo país no está pasando por el mejor de los momentos para sobrellevar la crisis financiera mundial.

El Banco Central brasileño ya utilizó unos 22.900 millones de dólares de sus reservas desde el inicio de la crisis financiera para garantizar liquidez y controlar la depreciación de la moneda local.

En el gobierno de Inacio Lula Da Silva ya están haciendo los cálculos para llevar a la baja al menos en medio punto la pauta de crecimiento para el 2009.

Un panorama desolador se les presenta a las empresas, no sólo para obtener los fondos necesarios para ejecutar la obra sino también como para hacer los cálculos finos de rentabilidad y amortización de la inversión. Con este nivel de estabilidad, va a ser muy difícil que una firma pueda hacer una proyección a 20 0 25 años como requiere Chihuido I.

Como dijo Szewach, se viene un año complicado, con un contexto internacional complejo y un ámbito local que no ayuda.

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