Afirman que Rusia y EEUU postergaron la firma del tratado por desarme nuclear para 2010

El Kremlin anunció que Rusia y Estados Unidos han aplazado hasta después de Año Nuevo la firma del nuevo acuerdo de desarme nuclear, que debe sustituir al tratado START vencido el 5 de diciembre pasado.
"La firma no tendrá lugar en diciembre. Esto no significa que hayan surgido obstáculos insuperables, pues las negociaciones avanzan y todos desean llevarlas hasta el final", citó el diario "Kommersant" las palabras de un alto funcionario del Kremlin.

La fuente indicó que el texto del nuevo acuerdo que redactan los negociadores en Ginebra "está casi totalmente concordado y solo se necesita un pequeño trabajo final", pero eludió vaticinar posibles fechas para la suscripción del documento.

La Casa Blanca y el Kremlin descartaron estos días la posibilidad de que los presidentes estadounidense, Barack Obama, y ruso, Dmitri Medvédev, firmen el nuevo tratado este viernes en Copenhague, donde asistirán a la clausura de la cumbre del cambio climático.

"Difícilmente puede ocurrir en Copenhague, teniendo en cuenta que aún queda bastante trabajo técnico para preparar el documento para su firma", manifestó el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov.

El ministro señaló que "aún deben hacer su aportación (al texto) los juristas y redactores", pero aseguró que "las negociaciones avanzan, y el objetivo se acerca".

Otra "fuente informada" confirmó a la agencia Interfax que el tratado no se firmará este año, al explicar que "quedan tantos detalles por concordar que es materialmente imposible terminar este trabajo antes de fin de año".

"Pero no hay que dramatizar esta demora, pues Moscú y Washington desean en igual medida conseguir un acuerdo mutuamente aceptable", dijo la fuente, que consideró posible la firma del documento en enero.

Obama y Medvédev acordaron el pasado día 4 prorrogar la vigencia del START y expresaron su compromiso de suscribir "lo antes posible" un pacto que lo sustituya.

Al tiempo, en los últimos días habían aparecido informaciones contradictorias tanto en Rusia como en EEUU sobre la marcha de las negociaciones y la posibilidad de que ambas partes tengan que aplazar la firma del nuevo START debido a algunos desacuerdos.

Lavrov no dudó en responsabilizar de ello a EEUU, al señalar que sus expertos han aparcado el diálogo con el pretexto de que "necesitan recibir instrucciones adicionales" de la Casa Blanca y al acusar a Washington de "desconfianza" en asuntos de verificación.

"Muchos asuntos de principio ya han sido acordados, lo importante es no revisar lo que ya está pactado", señaló, según la agencia RIA-Nóvosti.

Según Lavrov, el objetivo de los negociadores en la etapa final consiste en "garantizar una reducción lo más amplia posible de las armas estratégicas ofensivas y unos mecanismos de control adecuados al nuevo tratado, y no al viejo".

"Es hora de dejar atrás la desconfianza innecesaria, sobre todo cuando los presidentes han declarado que buscan una nueva calidad de las relaciones, para que sean de confianza, respetuosas y equitativas", dijo.

Según la prensa, el último fleco por resolver radica en el deseo del Kremlin de terminar para siempre con las inspecciones estadounidenses de las empresas donde se fabrican los misiles intercontinentales Bulavá y Tópol.

"La causa del aplazamiento de la suscripción es muy simple: el documento no está listo. Quedan asperezas que hay que limar antes de presentar el texto a los presidentes", explicó por su parte a "Kommersant" un negociador ruso.

Entre las principales discrepancias el experto mencionó la falta de acuerdo sobre el número de vectores o portadores de las cabezas nucleares, que Obama y Medvédev acordaron en julio pasado reducir hasta un tope de entre 1.000 y 500 proyectiles.

El especialista indicó que al comienzo de las negociaciones EEUU propuso una reducción aún más radical, hasta los 1.100 portadores, mientras que Rusia puso como tope 500, y todavía sigue rechazando la última cifra de 800 que sugiere la delegación norteamericana.

Entre otros problemas el experto citó la falta de claridad sobre cómo contabilizar los bombarderos pesados y sobre cómo cumplir el deseo de Moscú de enlazar en el texto los armamentos estratégicos ofensivos con los defensivos, es decir con la defensa antimisiles.

El negociador descartó que las partes resuelvan estos problemas en enero y subrayó que "deben trabajar sin prisas".

Al tiempo, opinó que, para evitar críticas, Obama y Medvédev deben firmar el nuevo START antes de mayo próximo, cuando tendrá lugar una conferencia de la ONU sobre el Tratado de No Proliferación nuclear.

Obama y Medvédev acordaron en julio pasado en Moscú que el nuevo tratado, que tendría una vigencia de diez años, reduciría el número de cabezas nucleares de cada país a una cifra entre las 1.500 y las 1.675 en sus primeros siete años.

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