Afirman que la muerte de vacas obedeció a la falta de magnesio

Se registraron unos 20 casos la semana pasada. Todos los vacunos formaban parte de una pequeña explotación, ubicada en avenida Constituyentes al 2000. Especialistas advirtieron que padecieron hipomagnesemia, un desorden metabólico de los rumiantes. Quedó descartada así como causa una eventual contaminación del curso de agua
La carencia de magnesio fue la causa de la muerte de unos 20 vacunos en los últimos días, en todos los casos pertenecientes a una pequeña explotación ubicada en avenida Constituyentes al 2000. "Es un problema de falta de alimentación y de minerales, especialmente de magnesio", indicó el médico veterinario Oscar Luis Giordano, quien intervino en el caso. Los dueños del establecimiento también consultaron a su colega Andrés van der Horst, quien coincidió en que se evidenciaron "factores predisponentes para que se produzcan casos de hipomagnesemia".

En consecuencia, quedó descartado que la situación esté vinculada a una eventual contaminación del arroyo Seco, en cuyas inmediaciones aparecieron los vacunos. Oscar Cipriano Rodríguez, propietario de los animales, lamentó la pérdida económica y se limitó a señalar que había solicitado el asesoramiento de dos profesionales; "las vacas se caían desvanecidas", expresó. Si bien el rodeo constaba de unos 60 ejemplares, muchas en estado de preñez o de reciente parición -lo que incrementa los requerimientos de energía- incluyendo a los terneros el total era superior a cien, según dijo Giordano.

En el ámbito municipal, se dispuso la realización de cavas para enterrar los animales, además de interiorizarse sobre lo sucedido para definir las acciones por adoptar. "Entiendo que el consumo de agua no es la causa", señaló Ricardo D'Annunzio, director de Bromatología, tras lo cual argumentó que las muertes se circunscribieron a un solo lugar y tampoco alcanzaron a peces u otras especies. "Puede ser por un pasto o una deficiencia mineral. Hay que tomar en consideración la evaluación de los médicos veterinarios", expresó. Asimismo, mencionó que buscará enviar una muestra de hígado al INTA Balcarce, para conocer la opinión de integrantes del organismo.

Hipomagnesemia

"Se hizo la necroscopia de los animales que habían muerto ese día, se revisaron órganos y demás y no se encontró ninguna lesión que fuese indicadora de una determinada patología o de una intoxicación", aseguró el médico veterinario Andrés van der Horst en un diálogo con este diario al referirse a los extraños decesos de animales que a simple vista no presentaban ningún síntoma y que caían al suelo y morían casi al instante.

Van der Horst comentó que el viernes luego de hacer la necroscopia fue al campo donde estaban pastoreando los animales -para seguir buscando indicios- y uno de ellos de desplomó delante de él y murió minutos después.

"Lo que vimos fueron factores predisponentes para que se produzcan casos de hipomagnesemia", una alteración metabólica de los rumiantes que se da cuando éstos no reciben el magnesio que su condición corporal necesita. "En el campo había un rebrote del pasto. Cuando después de la sequía se producen lluvias y luego de éstas, se dan días nublados, son factores que inciden para que las plantas no puedan absorber del suelo el magnesio que necesitan diariamente los animales para su dieta y de esta manera, si ellos lo comen provoca que no funcione bien su organismo", sostuvo.

En este marco, explicó: "El magnesio es un mineral muy lábil, vive muy poco dentro del organismo, entonces los animales están obligados a consumirlos en forma permanente todos los días en su dieta y por esas causas predisponentes, se produjo la disminución de magnesio en el organismos y la muerte posterior". Y subrayó que no cree que haya indicios para pensar que los animales hayan perecido debido a una intoxicación.

Según el veterinario, la hipomagnesemia "es habitual luego de periodos secos". Sin embargo, reconoció que no es normal que se registre de una forma tan aguda. "Generalmente ante indicios de falta de magnesio, se puede recuperar con un simple manejo, pero esta vez no dio tiempo a nada", expresó. Para este caso, recomendó "sustancias inyectables, que si bien no son de larga duración ayudan al manejo, suplen esa falencia y mejoran el estado corporal de esa vaca".

Además aseveró que en casos no tan agudos "se puede suplementar con pasto, o se pueden dar unas piedras con magnesio para ser diluidas en tanques de agua o bebederos o sacar a esos animales de ese potrero".

Por otra parte, afirmó que el productor puede notar signos de hipomagnesemia, si ve las vacas con mejor estado corporal "arrancan con una sinología nerviosa, donde la vaca está parada con las manos abiertas en forma nerviosa y en caso de arreos termina cayéndose. En el momento en que cae, no muere instantáneamente, sino que dan tiempo la mayoría de las veces a suplementar esa carencia y después el animal se levanta. En casos no tan agudos como estos, se pueden salvar tranquilamente", finalizó.

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