Afirman que hay mayor demanda de productos frescos del campo

Finalizó ayer el 10º Encuentro Provincial de Ferias Francas con la participación de organizaciones de pequeños productores familiares del Interior de la provincia. Artesanos y feriantes trabajaron intensamente todo el fin de semana en lo que fue un reencuentro con aromas, colores y sabores para los vecinos capitalinos.
Finalizó ayer el 10º Encuentro Provincial de Ferias Francas, que ofreció alrededor de 200 productos cultivados y elaborados por las familias rurales de distintos puntos del Interior provincial y la ciudad Capital. Si bien el balance en cuanto a las ventas no fue el esperado por los productores en esta ocasión; para los capacitadores y programas que asisten a las ferias se nota una "creciente demanda de los pueblos por los productos campesinos".

"Estuvimos celebrando este encuentro que para nosotros es entre el campo y la ciudad y además remarcar que hay muchos logros por parte de las ferias francas de la provincia de Corrientes, un ejemplo es que ya tienen números de personería jurídica como Asociación provincial, crecen en calidad y cantidad", dijo a EL LIBERTADOR Walter Barberán, comunicador del Instituto de Cultura Popular, Corrientes.

Más de 24 Ferias de toda la provincia, a las que se sumaron delegaciones del interior del Chaco, Formosa y el Norte de Santa Fe, hicieron de este encuentro un paseo para no dejar de visitar.

"En muchas cosas se avanzaron en estos años y también quedó de manifiesto que hay una gran demanda del producto campesino. Ellos vienen una vez al año a Corrientes a participar del encuentro provincial, pero están todos los miércoles, viernes y sábado en los principales puntos turísticos de la provincia", aseguró el comunicador.

Agregó Barberán que "esto es posible debido a que las familias productoras han recibido también mucha capacitación en buenas prácticas, y actualmente todos los productos tienen etiqueta, fecha de elaboración, vencimiento, la gente ha adquirido todo lo necesario para el manejo de los productos, lo que le brinda mayor confianza al comprador".

Sobre esta última edición manifestó que es para "destacar la diversidad de producción a pesar de la sequía y las heladas. El campesino se amaña y sigue trabajando porque es su modo de vida y además porque que sienten que hay mayor demanda de los pueblos".

"La preferencia por los productos campesinos está ligada a la calidad y es importante destacar que son productos cultivados sin agrotóxicos", aclaró Barberán. Se está trabajando fuertemente con bromatología para adecuarse al Código Alimentario Nacional.

En cuanto al trabajo de Incupo con los campesinos, el instituto trabaja siempre articuladamente con otros organismos como los municipios, el Ministerio de Producción, la Secretaría de Desarrollo Humano, el Inta, la Universidad Nacional del Nordeste y la Sagpya, mencionó el comunicador, indicando además que se aplican diferentes estatregias, de comunicación que consisten en la difusión y la estrategia organizativa que tiene un componente social y todo lo que hace a la asistencia técnica, en la huerta, la forma de trabajar, del manejo de cultivos y concientizando en que hay que ir dejando de lado el monocultivo que tanto mal le hace al pequeño productor, apuntando a la diversidad, rotación de cultivos.

Así, el Instituto presta apoyo a los productores de Bella Vista, Saladas, Itatí, Empedrado, Concepción, Tatacuá en forma directa y en forma indirecta a través de los medios de comunicación.

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