Afirman que la desocupación local es menor a la difundida por el Indec

Se habría ubicado entre el 11 y el 12 por ciento, según un informe del Grupo de Estudios de Trabajo. Allí se considera que las cifras difundidas podrían no reflejar la realidad de la ciudad.
Un informe elaborado por el Grupo de Estudios del Trabajo -GET- de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata relativizó el índice de desocupación relevado por la Encuesta Permanente de Hogares para el segundo trimestre del año en el aglomerado Mardel Plata-Batán, que se ubicó en el 14,4%, y consideró que la cifra real "podría estar cercana al 11% ó 12%".

El texto, al que tuvo acceso LA CAPITAL, advierte que el mencionado índice "no sólo es notoriamente superior al promedio nacional sino también a los registros verificados para la ciudad en los períodos inmediatamente anteriores. De hecho -especifican- es el mayor desempleo registrado en la ciudad desde el cuarto trimestre de 2003".

En este sentido, si bien los investigadores dirigidos por María Estela Lanari reconocen una "tradicional proclividad de la desocupación local a situarse por encima del promedio nacional", advierten que los datos difundidos recientemente "deben tomarse con reserva ya que, a diferencia de lo ocurre con el promedio nacional, la desocupación en la ciudad presenta un comportamiento marcadamente errático que resulta difícil vincular de manera inequívoca con cuestiones estacionales como el ciclo estival".

"Antes bien -reflexionan- cabe ver en esas fluctuaciones un componente de aleatoriedad inducido por un tamaño muestral que podría ser reducido para la dimensión poblacional que ha alcanzado el aglomerado Mar del Plata-Batán".

El informe realiza una observación similar respecto de las tasas de empleo y de actividad, las cuales también muestran patrones de comportamiento más variables que los promedios nacionales.

"Si nuestra lectura es correcta -reflexionan- cabría inferir que en realidad el desempleo en la ciudad fluctúa en torno de un nivel más estable, que podría estar cercano al 11% ó 12%, en tanto que los niveles de empleo y de actividad se ubicarían asimismo en valores típicamente inferiores a los picos inusualmente altos que arrojó la medición del segundo trimestre de 2009".

Estos conceptos fueron vertidos en la última edición del "Informe sociolaboral del partido de General Pueyrredon" que elabora el GET, grupo dirigido por Lanari y coordinado por Marcos Gallo.

La advertencia sobre el posible error metodológico en el que habría incurrido el Indec aparece en un apartado del amplio informe, en cuya elaboración participaron los ya mencionados Gallo y Lanari junto a Eugenia Labrunée.

El texto analiza la situación local a partir de la información oficial de los principales indicadores económicos y sociales, contextualizando estos datos en el acontecer mundial y nacional.

Los datos oficiales

En lo que respecta al plano laboral, el trabajo reconoce que "los principales indicadores señalan de manera inequívoca una retracción en la generación de empleo que contrasta marcadamente con el desempeño verificado hasta inicios del año pasado" y aclara que "los datos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIJP) son elocuentes en este sentido".

Según los investigadores, los puestos de trabajo declarados al SIJP -que abarcan únicamente al empleo registrado- "muestran un claro estancamiento desde mediados de 2008 y una reducción en términos absolutos a lo largo del corriente año".

Específicamente mencionan que "en el segundo trimestre de 2009 el SIJP registró 6.958.000 empleos, lo que representa una caída del 2% con respecto a igual período de 2008".

Al respecto mencionan que "el comportamiento de la tasa de empleo para el total del país -que a diferencia del SIJP contempla también al empleo no registrado- corrobora esta tendencia exhibiendo un leve descenso en lo que va de 2009, llegando al 41,8% en el segundo trimestre, valor levemente más bajo que el promedio verificado durante el año pasado".

No obstante, los investigadores consideran destacable que durante los últimos dos años la tasa de empleo se estabilizó en torno de un valor cercano al 42%. "Esto podría estar marcando un límite estructural en la capacidad de generación de empleo de la economía argentina -reflexionan-, lo cual sólo podría superarse con políticas de largo plazo que promuevan la industrialización y la integración de cadenas productivas complejas".

En lo que respecta a la tasa de desempleo, consideran que "también parece observarse un piso estructural difícil de perforar que se alcanzó durante 2008 con una desocupación promedio cercana al 8%"

Añaden que "a partir del cuarto trimestre de ese año, con la crisis internacional en plena vigencia, el desempleo para el total del país comenzó a experimentar una tendencia levemente creciente, que lo sitúa en un 8,8% en el segundo trimestre del corriente año".

"Para el mismo período, en el ámbito local el índice de desocupación arrojó un valor llamativamente elevado, cuya interpretación debe ser matizada en función de los resultados que muestran los otros indicadores laborales, en especial las tasas de empleo y de actividad", advierten.

Análisis local

Al respecto advierten que "si bien una primera aproximación podría sugerir que Mar del Plata padece una situación ocupacional significativamente más grave que la observada en la mayoría de los aglomerados, no puede dejar de señalarse que el nivel de desempleo observado coexiste con una de las mayores tasas de empleo del país".

En efecto, en el segundo trimestre de 2009 dicho indicador alcanza al 42% de la población. "Este valor -reflexionan- sólo es superado por la Ciudad de Buenos Aires con un 50,9% y por Río Gallegos donde un 48,3% de la población se encuentra ocupada".

"De esta manera -continúan-, el alto índice de desocupación que se observa en Mar del Plata es explicado en gran medida por una tasa de actividad llamativamente elevada, que con un 49,1% es también una de las más altas del país, superada nuevamente sólo por la Ciudad de Buenos Aires (54,1%) y Río Gallegos (49,6%)".

En este punto los especialistas comparan los datos locales con la tasa de actividad promedio en la Región Pampeana -a la que pertenece el aglomerado Mar del Plata-Batán-, la cual se ubicó en 45,2%. "Es decir -reflexionan- casi cuatro puntos menos que en Mar del Plata, mientras que la correspondiente al total del país fue de 45,9%".

Es en este punto que los investigadores consideran que los datos anteriores "deben tomarse con reserva" y sugieren la existencia de "un error, un componente de aleatoriedad inducido por un tamaño muestral que podría ser reducido para la dimensión poblacional que ha alcanzado el aglomerado Mar del Plata-Batán".

Advertencias

No obstante lo anterior, los especialistas advirtieron que "tanto a nivel local como nacional, resulta difícil prever en el corto plazo una mejora en las problemáticas sociolaborales" e incluso advierten que "frente a la actual coyuntura económica resulta verosímil proyectar un mayor nivel de desempleo de cara a los próximos meses".

Sin embargo también aclararon que "a nivel macroeconómico existen algunos factores que podrían morigerar las tendencias observadas durante la primera mitad del año".

En este sentido destacaron que "el tipo de cambio real ha dejado de apreciarse y durante 2009 recuperó buena parte del terreno perdido en el año anterior, lo cual mejora sustancialmente la competitividad de la economía argentina y permite mantener un resultado superavitario en la balanza comercial, con los consecuentes efectos positivos en los planos monetario y fiscal".

En segundo lugar puntualizaron que "ya no resulta probable la previsión de devaluaciones nominales importantes, con lo cual podría esperarse que disminuya la fuga de capitales que se acrecentó durante los últimos dos años de la mano del atraso cambiario".

"Esto otorgaría mayor margen de maniobra a las autoridades monetarias para administrar el crédito interno y promover una baja en las tasas de interés sin que ello derive en presiones al alza sobre la cotización del dólar" añadieron. Más adelante puntualizaron que "si en los próximos meses las economías centrales comienzan a recuperarse del impacto de la crisis internacional, traccionarán la demanda mundial, posibilitando un incremento en el nivel de las exportaciones argentinas".

"No obstante, aun cuando estas previsiones optimistas se cumplieran, no cabe esperar un retorno a las tasas de crecimiento previas a la crisis, ni un descenso abrupto en los niveles de desempleo -advirtieron-. Por el contrario, esta variable parece tener un piso estructural determinado, no por situaciones coyunturales, sino por la estructura productiva del país, excesivamente dependiente de la exportación de productos primarios".

"Ello sólo podrá modificarse a largo plazo con genuinas políticas de desarrollo económico y social que hasta el momento no han logrado implementarse" concluyeron.

Negociaciones

Las negociaciones entre empleadores y trabajadores fueron analizadas por el Grupo de Estudios del Trabajo de Mar del Plata.

Al respecto el informe señala -basándose en datos recabados por el Observatorio de Derecho Social- que durante el primer semestre del año a nivel nacional el MTEySS homologó 693 negociaciones colectivas, 324 en el primer trimestre y 369 en el segundo, correspondiendo en un 94% a acuerdos y en un 6% a convenios colectivos.

Añade que "la mayoría de las negociaciones se desarrollaron a nivel de empresa, 72% en el primer trimestre y 65% en el segundo, con un incremento relativo con relación a idéntico período del año anterior 59% y 51% respectivamente".

Los rubros más activos en materia de negociaciones, siempre según el informe, fueron la industria manufacturera -con un 33%-, el transporte, almacenamiento y comunicaciones -con 22%- y electricidad, agua y gas -con 12%-.

En cuanto al contenido salarial de las negociaciones, el trabajo especifica que "en más de la mitad de las homologaciones se incluyó alguna mejora salarial permanente, ya sea mediante actualización de escalas, otorgamiento de adicionales remunerativos o por vía de sumas no remunerativas".

Puntualiza que "el promedio de los salarios básicos inferiores fue de $ 1.755 en el primer trimestre y de $1.863 en el segundo, lo que representa un aumento del 27% y 21% respectivamente con relación a las escalas homologadas en el mismo período del año anterior".

Por otra parte precisa que "el promedio de los básicos superiores alcanzó a $ 3.170 en el primer trimestre y a $ 3.102 en el segundo, lo que implica un 28% y 24% de aumento interanual respectivamente".

En cuanto a los contenidos no salariales, el informe explica que "las principales cláusulas negociadas fueron de aportes y contribuciones a la organización sindical, presentes en el 11% de las negociaciones homologadas en el primer trimestre y en el 15% de las homologadas en el segundo, mientras que el ordenamiento de las relaciones laborales se incluyó en el 10% y en el 9% de las negociaciones acontecidas en el primero y en el segundo trimestre respectivamente".

Finalmente señala que "durante este período se registraron numerosas negociaciones que establecen condiciones particulares en función de situaciones de crisis, tanto dentro como fuera de procedimientos preventivos de crisis". Añade que "entre las cláusulas pactadas en dichos acuerdos se encuentran despidos colectivos con una indemnización reducida, suspensiones con pago parcial de los haberes y adelantos de vacaciones".

A nivel local

A nivel local, el informe explica que "la evolución de los conflictos ha sido resuelta en el marco de la concertación" y explica que "según registros del MTEySS, durante el primer semestre del 2009 se homologaron 24 acuerdos y un convenio, siendo el concepto salarial continúa siendo el tema prioritario de los contenidos".

"Con esta información es posible entonces ampliar la visión de la realidad socioeconómica local, la cual podrá consolidar una sociedad más cohesionada en la medida en que se profundicen líneas de acción que permitan un mayor bienestar" añade.

En ese sentido considera que "conspira no sólo la falta de puestos de trabajo sino también, y muy fuertemente, la precariedad de buena parte de los contratos de trabajo cuya existencia extiende la incertidumbre a los hogares e hipoteca el futuro de la población en su conjunto".

"La necesidad de pensar el desarrollo con eje en lo social permite suponer que los derechos de ciudadanía deben alcanzar a todos -concluye el trabajo-. Esto requiere una definición de metas donde es imprescindible debatir sobre la necesidad de lograr un piso mínimo de protección social que redundará en mayor seguridad, entendida en sentido amplio".

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