Afirman que los comerciantes no podrán invertir en nuevos controladores fiscales

Cameco dio a conocer un comunicado en el que afirmó que los costos del nuevo sistema "impactarán dramáticamente en los escasos ingresos que el sector genera en la actualidad".
La Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios -Cameco- advirtió que los comerciantes no podrán invertir en los nuevos controladores fiscales pedidos por la Administración Federal de Ingresos Públicos -AFIP-, por cuanto dicha erogación "impactará dramáticamente en los escasos ingresos que el sector genera en la actualidad".

Bajo el título de "Los cambios de controladores fiscales son una idea trasnochada o esconden algún interés", la entidad marplatense dio a conocer un comunicado en el que consideró que el proyecto "evidencia el poco respeto que los organismos de recaudación tienen hacia los contribuyentes".

Juan Antonio Gutiérrez, Guido Dalia y Héctor Domínguez, autoridades de la entidad, recordaron que "hace pocos años el comercio fue obligado a colocar controladores fiscales y en muchos casos impresoras fiscales, con un costo que iba de los 800 dólares a los 1.500, además del programa de soporte que requieren los dispositivos para llevar adelante la facturación y contabilidad, todo con un costo adicional".

"Con este cambio, decidido por un conjunto de burócratas que no tienen la menor idea de lo que significa la pelea diaria en un negocio, los controladores pasan a ser desechos electrónicos" añadieron los dirigentes quienes advirtieron que el costo de los nuevos equipos "impactará dramáticamente en los escasos ingresos que el sector genera en la actualidad".

Otra de las consecuencias que traería aparejada la iniciativa, siempre según Cameco, sería "la necesidad de reemplazar los programas de soporte que no sean adecuados para el nuevo sistema, con el agregado de otros gastos e inconvenientes graves por el reemplazo".

"Por las características que han trascendido del sistema que se está pergeñando -explica el texto-, sería necesario contar con banda ancha en la línea telefónica. Para quienes no la tengan, también deberían afrontar el gasto de digitalizar la línea y el abono mensual correspondiente".

En el mismo sentido, Gutiérrez, Dalia y Domínguez especularon con que "estas cuestiones suelen tener el trasfondo de algún negocio conexo. En este caso la importación de centenares de miles de equipos y sus programas anexos" y se preguntaron "¿por qué gastar no menos de 500 millones de dólares en equipos, otra cifra incalculable en reemplazo de sistemas operativos y generar semejantes problemas en un momento como el actual? ¿Es una decisión inoportuna o hay otros intereses atrás de todo esto?"

Por último los dirigentes reclamaron a la AFIP "que se dedique a cobrarle impuestos a los centros de venta clandestina o irregular -como La Salada- y a los monotributistas camuflados como tales y que no lo son en realidad, en lugar de generar reemplazos improcedentes".

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