Afirman que el avión de Air France cayó entero de panza en el mar

Según un informe, no se desintegró en el aire. Ignoran aún a qué velocidad se desplomó.
Pasado un mes de la tragedia del vuelo 447 de Air France que salió un domingo de Río de Janeiro y se precipitó en el Atlántico con 228 personas a bordo, sale a la luz un informe preliminar que confirma al menos en forma parcial cómo ocurrió la catástrofe. Ayer se supo que el Airbus 330-200 no se desintegró en el aire: con su estructura todavía intacta impactó en el mar.

Tan estremecedor como esto es que el documento resultante de la investigación del accidente revela que los pilotos procuraron tres veces contactarse con el centro de control aéreo en Dakar, pero los intentos fueron infructuosos.

Según los especialistas de la Oficina de Investigaciones y Análisis de desastres aéreos la "falla" habría ocurrido por un desentendimiento entre el área de vigilancia de Dakar y el centro de control brasileño en Recife, conocido por su sigla CINDACTA III.

En Senegal sugirieron que habría alguna culpa de Brasil porque no les habrían pasado el plan de vuelo del Airbus. "Esto no es normal", subrayó ayer en una conferencia de prensa el jefe de los expertos Alain Bouillard.

Ante este dato, la Fuerza Aérea de Brasil (FAB) salió a aclarar ayer que los controladores aéreos de ese país sí transfirieron a Senegal el vuelo 447 de Air France. El vocero de la FAB, el teniente coronel Henry Munhoz, dijo a la cadena de televisión O Globo que el control del vuelo fue transferido a las autoridades de Dakar no solo por los sistemas automáticos, sino también por medio de una llamada telefónica.

"Además de la información automática, la autoridad aeronáutica hizo una llamada telefónica a las 23.20 hora de Brasil a las de Dakar informando el horario previsto de que ese avión entraría en su espacio aéreo y la autoridad de Dakar confirmó la información recibida", aseguró Munhoz.

El Airbus 330, que se desplomó sobre el Océano Atlántico a 800 kilómetros de la costa de la isla de Fernando de Noronha, tocó la superficie del agua en la línea de vuelo y con fuerte aceleración vertical.

Pero los técnicos aun no lograron definir qué velocidad tenía la aeronave en el momento de chocar esa pared de agua.

Estas primeras conclusiones surgen del análisis de los 640 elementos rescatados por los equipos brasileños y franceses que trabajaron durante casi un mes en el mar. La observación de los destrozos permitió determinar la existencia de una fuerte deformación en la parte inferior del fuselaje, lo que permitió inferir que habría caído de panza. También fue posible determinar que el timón de la aeronave no se desprendió, como se llegó a especular en un principio. Por esa razón, quedó descartada esa hipótesis como causa del desastre. Del mismo modo, estas primeras conclusiones dan por tierra con quienes en algún momento especularon con que un presunto atentado había sido la causa del fatal accidente.

El informe revela otro dato sugestivo: ninguno de los chalecos salvavidas encontrados entre los destrozos estaba inflado. Esto, de acuerdo con los investigadores, indicaría que los viajeros no estaban preparados para un aterrizaje forzado.

Nada de todo esto, sin embargo, resulta conclusivo para saber cuáles fueron las razones, o la combinación de hechos, que produjo la catástrofe.

Entre tanto, continúa la búsqueda de las cajas negras del avión que, según se supone, pueden estar hundidas a una profundidad considerable. Se habla de entre 3.000 y 3.500 metros por debajo de la superficie marina.

Según explicó Bouillard la misión francesa que procura hallar los artefactos "está a punto de finalizar. La fecha final es el próximo 10 de julio".

Con todos modos -aclaró- habrá una segunda fase de búsqueda que se realizará por medio de sondas. El especialista de la BEA (la oficina francesa de análisis de accidentes) reconoció que los tubos de Pitot pueden haber tenido influencia en la tragedia del vuelo 447. Pero sostuvo que "de ninguna manera se la puede considerar como la única causa" de la tragedia ocurrida pasada la medianoche del 31 de mayo.

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