La Afip tiene listo el proyecto para mudarse al ex Comando del II Cuerpo

La Afip tiene listo el proyecto para mudarse al ex Comando del II Cuerpo
El edificio de valor patrimonial que primero albergó al Banco Municipal de Préstamos y después al ex Comando del II Cuerpo de Ejército ya tiene un ambicioso proyecto para transformarse en la futura sede de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) en Rosario. Se trata de la casona de Sarmiento 1350, cedida en 2007 por el Ministerio de Defensa al organismo recaudador, que ahora, si se concreta la propuesta de los arquitectos ganadores del concurso, preservará su fachada por Sarmiento pero sumará una importante obra nueva. Vecinos y comerciantes están expectantes, al punto de que algunos ya buscan locales y cocheras para comprar.
El concurso de anteproyectos tuvo alcance nacional, organizado por la Sociedad Central de Arquitectos y el Colegio de Arquitectos Distrito 2 de la provincia de Santa Fe. El jurado, que se pronunció en enero último, otorgó el primer premio (170 mil pesos) a los arquitectos porteños Roberto Amette, Fernanda Corrao, César

Doretti, Leandro O’Flaherty y Pablo Seggiaro.

"Este trabajo reúne cualidades significativas en todos los aspectos: urbanos, de imagen arquitectónica, de planteo de los espacios exteriores, de integración con el edificio a preservar y de resolución funcional", consignó el dictamen.

El concurso se hizo para que la Afip cuente con una sede propia y unificada en la ciudad (reuniendo las dos agencias de la DGI y la DGA, hoy ubicadas en Cochabamba 1550 y Alvear 149), donde confluyan todos los contribuyentes, usuarios aduaneros y profesionales.

"La decisión de construir un nuevo y único edificio tiene como objetivo optimizar costos operativos, contemplar el crecimiento de la institución en el tiempo y rejerarquizar las áreas de atención al público y los servicios en general", consignó la convocatoria al concurso.

Patrimonial. El edificio en forma de "L" que hace dos años abandonó el II Cuerpo de Ejército fue construido en 1909 en estilo clasicista y posee valor patrimonial. Tiene dos ingresos, uno por Sarmiento y otro por 9 de Julio, y un patio longitudinal que se prolonga hasta esa última calle.

Justamente por eso, el proyecto ganador plantea dos patios de ingreso por ambas calles. En rigor, los arquitectos hablan de "un gran patio urbano de acceso público" (por 9 de Julio) y "un espacio interno conectado a la calle" (por Sarmiento), lo que sumado a otras características de arquitectura, iluminación y ventilación definen un edificio "amigable" y "con ambición verde".

De la construcción que hoy existe, sólo se preservaría una parte importante de la fachada y el primer volumen por Sarmiento, contenido entre dos galerías de ingreso. El resto de las fachadas sería "de líneas simples y neutras, libres de ornamento".

Al interior de ese gran edificio habría dos volúmenes de seis pisos, con plantas libres de oficinas: sobre 9 de Julio un volumen en sentido norte-sur, y sobre Sarmiento, justo por detrás del edificio existente, otro similar, con fachadas norte, sur y oeste. Espacios en común serían, en los subsuelos, el estacionamiento y los archivos, así como aulas de capacitación y un auditorio para 300 personas.

Los autores del proyecto buscaron interpretar arquitectónicamente los objetivos planteados por la Afip para su nueva sede. Entre otras cosas, "prestar un servicio innovador en la atención del contribuyente, vinculado con el cumplimiento de sus obligaciones fiscales, con una clara misión de instalar un cambio de dirección en la cultura tributaria".

De todos modos, por ahora sólo existe como proyecto. Sin embargo, el presidente del Colegio de Arquitectos local, Aureliano Saruá, confió en que la obra se vuelva realidad. "Hasta ahora, todos los concursos de refuncionalización planteados por la Afip se terminaron haciendo", dijo.

Y otros que están como locos con el plan son los comerciantes de esa zona del centro de la ciudad, hoy un poco alicaída, que ven en la obra una veta de oro para sus negocios y la oportunidad única de revitalizar el barrio.

Es más, entre los dueños de quioscos, librerías, bares y estacionamientos consultados por La Capital hubo quienes aseguraron haber abierto el local tras enterarse "por buenas fuentes" del próximo desembarco de la Afip. Dicen, incluso, que no faltan quienes ya están comprando cocheras con vistas a su futura cotización. l

1.250 personas pasarían diariamente por el futuro edificio remodelado.

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