La AFIP quiere generalizar a todos los sectores el uso de facturas electrónicas

La AFIP quiere generalizar a todos los sectores el uso de facturas electrónicas
A un mes y medio de haber asumido, la nueva gestión de Echegaray se encuentra con trabas para aumentar la recaudación por la baja percepción de riesgo de los contribuyentes y por las dificultades para poner operativo el blanqueo. Con los ex empleados de las AFJP se creará un cuerpo de 2.000 inspectores
Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, encontró que el organismo había navegado con viento de cola por la recaudación que aportaban las retenciones y aflojó controles, favoreciendo que cayera la percepción de riesgo fiscal en los contribuyentes. En particular, esto habría causado una relajación en la emisión de facturas. Por este motivo, el funcionario podría impulsar en el corto plazo la generalización de la factura electrónica a toda la economía, pero con un tope de monto de ventas.

De todos modos, el principal activo de la actual gestión de la AFIP para incentivar el pago de impuestos y elevar la recaudación es “el inspector en la calle”, también con puestos fijos en distintos sectores de la ciudad.

En cambio, Echegaray no quiere utilizar la figura del agente encubierto que fue muy controvertida y que incluso levantó una fuerte ola de críticas contra Santiago Montoya en la provincia de Buenos Aires, cuando el recaudador bonaerense intentó en diciembre pasado que la Legislatura copiara esa figura para controlar el pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.

“Encontramos inspectores que estaban esperando que los mandásemos a la calle y que se sentían encerrados”, relató Horacio Curien, subdirector de Fiscalización de la AFIP, y adelantó que con los ex empleados de las AFJP se creará un cuerpo de 2.000 agentes.

La primera tarea que tendrán esos nuevos inspectores es llevar personalmente una carta a los contribuyentes a los que se les detectaron inconsistencia en los cruces informáticos que hace la AFIP con datos que generan distintas entidades.

Es que se determinó que las cartas por correo no llegan, porque los propietarios de departamentos dan orden a los encargados de los edificios de no recibir papeles de la AFIP. La única manera, entonces, es acercarse hasta el negocio o la casa del contribuyente.

Otro de los sectores donde la AFIP detectó que la percepción de riesgo de los contribuyentes es muy baja es el de los inscriptos en el monotributo.

Entre los cruces de información de monotributistas se encontraron 3.000 casos de compras importantes de dólares por montos que van más allá del tope de facturación que les corresponde en la escala de su categoría en el Régimen Simplificado.

También están en la mira de la AFIP los monotributistas que permanecen más de tres años en la categoría más baja o en la más alta para los prestadores de servicios, que tiene un tope de facturación de $ 72.000, porque se considera que están escondiendo enanismo fiscal.

Un dato demostrativo de lo baja que es la percepción de riesgo en este sector de la población es el caso de las agencias de loterías, donde con cruzar las comisiones que les pagan las Loterías provinciales se detectaron 1.000 casos de supuestos monotributistas que habían traspasado por mucho la posibilidad de inscribirse en este régimen.

De todos modos, en la AFIP se sigue analizando la posibilidad de elevar los topes de las escalas del monotributo para que puedan seguir encuadrándose los pequeños contribuyentes y que no queden afuera por simple efecto de la inflación. Pero no hay fechas para este cambio, que –afirman– deberá pasar por el Congreso, al igual que la suba del monto de las cuotas del impuesto simplificado.

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