Afganistán eligió presidente en un clima de violencia: 50 muertos

Hubo 135 incidentes violentos en el país, según las autoridades, que igual consideraron un éxito la jornada. La gente fue a votar pese a las amenazas de los talibán. Los resultados se sabrán en unos días. El mandatario Hamid Karzai es favorito.
A pesar de más de un centenar de ataques de distinta intensidad que dejaron al menos 50 muertos, y de las masivas amenazas de los talibán, millones de afganos votaron ayer en las elecciones presidenciales y regionales, que fueron consideradas un "éxito" por Estados Unidos, la OTAN y Kabul, aún con los temores de baja participación y la ola de violencia que no cesa en el país.

Los resultados definitivos de las segundas elecciones presidenciales en la historia reciente de Afganistán serán anunciados recién el 17 de septiembre, aunque en los próximos días se conocerán datos parciales. El gran favorito es el actual presidente Hamid Karzai, aunque no se descarta la posibilidad de una segunda vuelta contra su ex ministro de Relaciones Exteriores Abdulá Abdulá, a comienzos de octubre. Los otros 34 candidatos que se presentaron no tenían chances.

Según la Comisión Electoral, la población participó en todo el país con coraje y mucho entusiasmo, con lo cual la asistencia a las urnas fue relativamente alta.

En total, 300.000 efectivos -64.000 soldados de la fuerza multinacional de la OTAN, 36.000 estadounidenses y 200.000 policías y soldados afganos- fueron asignados para resguardar la seguridad en un estricto operativo que no impidió que más de 50 personas -rebeldes, civiles y miembros de seguridad- perdieran la vida en ataques o enfrentamientos.

Al cierre de los locales electorales, a las 17, hora local -una hora más tarde de lo previsto porque se decidió extender el proceso-, el Ministerio de Defensa reportó 135 incidentes violentos en todo el país, incluyendo cuatro atentados suicidas. Otros seis ataques similares fueron frustrados por las fuerzas de seguridad.

Entre las operaciones de mayor envergadura destacaron un ataque rebelde a la pequeña ciudad norteña de Baghlan durante el cual habrían muerto 30 insurgentes, según las autoridades locales, y un incendio de tres colegios electorales en el oeste desatado por rebeldes talibán.

El presidente Karzai había informado más temprano que se registraron 73 ataques en 15 de las 34 provincias de Afganistán, aunque destacó: "El pueblo afgano osó desafiar los cohetes, las bombas y las intimidaciones para venir a votar y eso es magnífico. Veremos cuál será la tasa de participación".

El mandatario subrayó que una débil participación no cuestionaría la legitimidad de estos comicios, a los que estaban convocados 17 millones de votantes. Pero una abstención alta sería una victoria para los talibán, que multiplicaron sus atentados en los últimos días.

Karzai también felicitó a la Comisión Electoral Independiente, a los policías y soldados encargados de la seguridad.

"Al final, fue un muy buen día para Afganistán y su pueblo", agregó el presidente. Estas elecciones son "el segundo paso importante que hemos dado para reforzar la democracia, la ley del pueblo y la libertad. Es una etapa para el bienestar el pueblo afgano", concluyó.

La afluencia pareció escasa en las primeras horas, sobre todo en el sur del país, algo que perjudicaría la reelección de Karzai, en beneficio de Abdulá Abdulá.

Al mediodía la Comisión Electoral dijo que la participación podría alcanzar el 50%. Pero funcionarios de gobierno dijeron que pareció aumentar durante la tarde. El nivel de abstención se conocerá en dos o tres días, dijeron las autoridades.

Según la Comisión, varios centros electorales no pudieron abrir sus puertas por motivos de seguridad y otros tuvieron que cerrar más temprano. Los talibán habían llamado a boicotear los comicios y amenazaron con castigar a quienes fueran a votar, por eso el gobierno ya temía una baja participación.

La comunidad internacional consideró que el proceso fue "un éxito desde el punto de vista de la seguridad", según el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Anders Fogh Rasmussen.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, elogió a los votantes: "Ejerciendo su derecho constitucional al voto, el pueblo afgano demostró nuevamente su anhelo de estabilidad y desarrollo".

El presidente de EE.UU., Barack Obama, señaló a su vez: "Acabamos de tener lo que parecen ser unas elecciones coronadas por el éxito, a pesar de los esfuerzos de los talibán por perturbarlas".

Comentá la nota