Afganistán: confirman fraude y el presidente debería ir a un balotaje

Una comisión que hizo el recuento de sufragios dijo que Karzai no logró el 50%
La comisión encargada del recuento de votos emitidos en los controvertidos comicios del 20 de agosto en Afganistán ordenó ayer invalidar los sufragios de 210 centros de votación, lo que según observadores internacionales dejaría al actual presidente Hamid Karzai bajo el límite del 50% necesario para asegurarse la reelección y obligaría a realizar una segunda vuelta.

En un comunicado, la Comisión de Reclamaciones Electorales (ECC) afirmó que encontró "pruebas claras y convincentes de fraudes" en 210 oficinas de votación (de un total de 25.450) repartidas a lo largo del país, y ordenó invalidar "un porcentaje de votos".

Pero la ECC no indicó el número de votos que pierden los candidatos, por lo que nadie podía afirmar todavía con certeza si Karzai quedó debajo del límite del 50%, ni si la Comisión Electoral Independiente (IEC), encargada de dar el resultado oficial y que funciona por separado bajo control de los aliados de Karzai, aceptará las conclusiones de este informe.

La IEC debe constitucionalmente obedecer los dictámenes de la ECC, apadrinada por la ONU, pero puede apelar si se opone a las conclusiones, lo que retardaría aún más el anuncio de los resultados de los comicios, que se espera para estos días, posiblemente mañana.

Al mismo tiempo, un organismo observador independiente estadounidense, Democracy International, informó ayer que la cifra de votos anulados a Karzai sería de 954.526, o sea la tercera parte de los votos obtenidos, basándose en los datos de la ECC.

Según explicó la organización, esos cálculos "sugieren" que las invalidaciones de sufragios ordenadas "reducirán la votación de Karzai a cerca del 48,29%".

Los polémicos resultados iniciales habían dado el triunfo a Karzai con un 54,6% de los votos, frente al 28% de su principal rival, el ex canciller Abdullah Abdullah (quien obtendría 31,5% en el nuevo recuento, informó la cadena británica BBC).

Un portavoz del presidente dijo que es demasiado pronto para llegar a conclusiones. Esos comentarios provocaron temores de que Karzai podría negarse a convocar una segunda vuelta, lo que provocaría mayor demora en la formación de un gobierno, algo que Estados Unidos considera necesario para ayudar a combatir la creciente insurgencia de los talibán.

Washington remarcó ayer que es "muy importante" que el gobierno afgano sea legítimo. "Ahora les corresponde a los afganos demostrar que creen en esta legitimidad", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

La Presidencia sueca de turno de la Unión Europea (UE) también insistió en que todas las partes respeten la legalidad en el proceso electoral afgano y en que el presidente Karzai acepte celebrar una segunda vuelta si es necesario.

La comunidad internacional se inquieta desde hace semanas de que el presidente Karzai no acepte los resultados si no le dan una victoria en la primera vuelta.

Aunque el gobierno afgano no reaccionó enseguida al informe sobre el posible fraude, un vocero de la ONU afirmó que Karzai se comprometió ante el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, a "respetar" los resultados. Ban llamó por teléfono a Karzai y lo instó "a respetar el proceso constitucional, y se alegró de que le contestara que respetará completamente el orden constitucional", dijo la portavoz Michele Montas.

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