El aeropuerto Guzmán Y los vuelos de Jujuy

El aeropuerto internacional “Horacio Guzmán” estuvo clausurado desde el 1 de noviembre hasta el 20 de diciembre del año pasado para efectuarse mejoras en el mismo. La gente hoy se pregunta cuáles han sido las mejoras que ha efectuado el nuevo operador y que motivaron semejante tiempo de reparación.
Si bien se repavimentó las pistas y se renovó cableados de iluminación, los usuarios esperaban otras mejoras porque si queremos promocionar el turismo internacional seguimos operando en un aeropuerto otrora orgullo de todos los jujeños por el tráfico que tenía y porque aun hoy sigue siendo el mejor aeropuerto por sus condiciones de operabilidad y seguridad aeronáutica, pero desde el punto de vista de las comodidades que debe tener un aeropuerto de su jerarquía deja mucho que desear.

En efecto: es uno de los pocos aeropuertos en el mundo en su categoría que no posee ni siquiera una visera para proteger a los pasajeros cuando arriban o salen del edificio para abordar los medios de transporte terrestre, que lo deben hacer bajo las inclemencias del tiempo.

Hace ya largo tiempo que no funciona el aire acondicionado central.

Tiene la singularidad de ser la única estación terminal área donde el pasajero llega, se registra, sube, luego baja por una rampa y vuelve a subir, esta vez por la escalerilla del avión para abordarlo. No posee ni escaleras mecánicas ni ascensor, porque fue proyectado y construido para equiparlo con mangas de abordaje que nunca se instaló.

No tiene servicio de internet inalámbrico para operar con notebooks.

Y la otra historia: los vuelos.

Tenemos solo un vuelo por día de AA Austral y un “medio” vuelo de una compañía privada que no lo hace los domingos y recién está consolidándose. Tanto este servicio como la mayoría de los que presta Aerolíneas Argentinas son compartidos con la vecina ciudad de Salta, que hoy tiene siete vuelos por día: tres de AA Austral, tres de Lan Chile y uno de Andes.

Todos esperábamos que en Aerolíneas Argentinas, al volver a ser nuestra compañía nacional, no sería tanta la especulación comercial y tendríamos más vuelos o por lo menos modificaría el horario del único servicio que sólo sirve par los que van a Buenos Aires a pasear, porque uno sale de aquí a las 15:00 y llega a Aeroparque a las 17:00, espera media hora el equipaje, necesita media hora más para llegar a la city a las 18:00, cuando ya todas la oficinas públicas, privadas y bancos no atienden. Hay que esperar al día siguiente para hacer los trámites.

Para el regreso a Jujuy, el pasajero debe presentarse en Aeroparque a las 11:00, cuando las oficinas y bancos abren a las 10:00. Por esto hay que pagar dos noches de hotel y perder dos días de trabajo para hacer una gestión en Buenos Aires.

Resultado: todo el mundo va a tomar el avión a Salta, y lo hacen también los pasajeros que provienen del ramal salto-jujeño, que pasan a cinco kilómetros del aeropuerto de Perico por la ruta 34 y hacen 90 kilómetros más para tomar el vuelo en la vecina provincia para ir a CABA.

Ante esta entelequia uno se pregunta por qué ocurre esto. Nuestra compañía (AA) dice que no hay demanda en Jujuy ­...! Esto es como aquello de quién es generado primero: el huevo o la gallina, porque uno se pregunta cómo va a haber demanda en Jujuy... si no hay vuelos.

Asistimos entonces a la siguiente paradoja: tenemos el mejor aeropuerto del Norte argentino en cuanto a condiciones de operabilidad climática y de seguridad aeronáutica -por no poseer sombras aeronáuticas en sus proximidades- y por su completo equipamiento, bondades que no posee otro aeropuerto. Pero como no tenemos vuelos, deberíamos alquilarlo a los extraterrestres, porque los terrestres jujeños son una rara especie que no necesita el transporte aéreo.

Además, cuando vamos a Salta para tomar vuelos allá, nos encontramos con que el 30-40% de los pasajeros de cabotaje son jujeños o vienen del ramal. Para cerrar el colmo de esta entelequia, el “medio” vuelo de Jujuy -porque normalmente hace escala en Salta-, tiene sólo diez asientos a precio promocionado para residentes, mientras que Salta tiene vuelos enteros promocionados.

Y aquí viene la frutillita de la torta: un día compro para ir a CABA un pasaje promocionado desde Salta, porque aquí no había asientos promocionados, y cuando abordo el avión en el aeropuerto salteño me entero que el vuelo hacía escala en ­­Jujuy!! Es decir que por razones comerciales no puedo tomarlo aquí, de modo que tengo que ir a Salta para tomar un vuelo a Buenos Aires, que pasa previamente por Jujuy.

Todo lo que antecede es una prueba más de la falta total y absoluta de planificación que existe en nuestro país, en el orden nacional, regional, provincial y de las áreas metropolitanas y urbanas.

¿Por qué tener un aeropuerto internacional con la más moderna infraestructura para seguridad aeronáutica -que supuso una fenomenal inversión-, estratégicamente ubicado para supuestamente captar toda zona productora del ramal salto-jujeño y las áreas urbanas de Orán, Tartagal, Pichanal, Libertador, San Pedro, La Mendieta, etc. y hasta cierto tráfico fronterizo con la vecina Bolivia, y estar totalmente desaprovechado?

Como tampoco podemos esperar todo del Gobierno, se podrían juntar todas la empresas de turismo y hotelería de nuestra provincia y constituir una cooperativa para instrumentar un sistema de transfers para traer los pasajeros del ramal a tomar el avión en nuestro aeropuerto “desocupado” y establecer una oficina en Salta para recepcionar los turistas y hacer al revés de aquello “Visite Salta y conozca la Quebrada de Humahuaca”, o sea “Visite Jujuy con su quebrada de Humahuaca patrimonio de la humanidad y conozca Salta y Cafayate”, ¿o no existe la libertad de comercio?.- (csparvoli@gmail.com)

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