Aerolíneas regaló en enero casi un 40% más de pasajes

Se otorgaron 7802 tickets sin costo para empleados, parientes y allegados; la empresa lo niega
Como si no fueran suficientes los sobresaltos propios del negocio aeronáutico, uno de los cinco directores que puso el Estado en Aerolíneas Argentinas tuvo que dejar de usar, hace dos semanas, un Audi A6 gris oscuro blindado -el mismo que manejaba el español Antonio Mata antes de dejar la presidencia de la compañía-, después de haberlo enviado al taller, como manda el manual del usuario cuidadoso. El auto estaba a nombre de Interinvest, sociedad del grupo Marsans, el dueño anterior de Aerolíneas, que lo recuperó mediante una intervención judicial.

No son días sencillos para la empresa estatizada. El revuelo interno y las presiones derivadas de la pelea entre Julio De Vido, ministro de Planificación, y Ricardo Jaime, secretario de Transporte, por el control de las operaciones desencadenaron en los últimos días más sorpresas. La más impactante: según números internos de la compañía, la cantidad de pasajes gratuitos cedidos a diferentes viajeros por Aerolíneas y Austral aumentó en 12 meses casi un 40 por ciento.

Los datos fueron negados ayer de manera terminante por la empresa. "Es una mentira absoluta -dijo un alto directivo a LA NACION-. Ya no hay pasajes de cortesía." Esa fue, en efecto, la promesa de De Vido el 22 de julio pasado, cuando anunció la incursión estatal. Pero las planillas del área comercial de la compañía revelan datos diferentes: en enero, los pasajes no remunerados entregados fueron 7802, un 39,8% más que los 5581 de enero del año pasado, cuando Marsans todavía tenía el control.

Dicho de otro modo: en un mes de alta demanda, el Gobierno entregó 2221 pasajes gratuitos más que Marsans en el mismo lapso. Por lo general, en los meses de consumo importante, las aerolíneas del mundo aplican lo que en el sector se conoce como "períodos de veda", es decir, una prohibición para dar esos pasajes.

Vale aquí una aclaración. Se llaman "pasajes no remunerados" todos aquellos tickets que hayan sido adquiridos sin costo o con hasta el 75% de descuento. En esa lista entran los utilizados por los empleados para las vacaciones de su propio grupo familiar, los cedidos con descuentos del 10% a allegados al personal, los de simple cortesía y los de viajes de trabajo como, por ejemplo, los cursos de pilotos o envíos de delegaciones de técnicos de mantenimiento.

LA NACION no pudo precisar cuántos, de los casi 8000 pasajes concedidos en esas condiciones en enero, correspondían a viajes de trabajo, vacaciones o cortesía. Los números dicen, con todo, que la plantilla de empleados no creció y que Aerolíneas y Austral volaron menos: la oferta media de asientos por distancia bajó el 25% en ese lapso. En enero de 2008 viajaron 567.168 pasajeros; en enero pasado, sólo 430.893 (un 24,03%menos).

Pérdidas millonarias

"No es verdad -negaba anoche, en conversación con este diario, uno de los hombres del Gobierno en la compañía-. Se cortaron todos los pasajes de cortesía y se redujeron incluso las comisiones de servicio [viajes de trabajo]". El ejecutivo dijo, además, que en enero unos 400 pilotos habían tenido que hacer cursos de instrucción fuera del país: 211 históricos de Aerolíneas, 40 nuevos de Austral y otros 150 preparados para entrar en los próximos meses, cuando se incorporen más aviones. En efecto, en la reunión de directorio del 6 de este mes se aprobaron dos de los 25 temas tratados: la contratación de 10 aeronaves Boeing 737-700 next generation usadas, con una antigüedad de entre dos y seis años, y la devolución de los cuatro Airbus 320 alquilados por Marsans.

Aerolíneas perdió 15,5 millones de dólares en enero y 26 millones en febrero, a pesar de que, como consecuencia de la caída en el precio del petróleo, el costo del combustible bajó el 56,68% en un año (de US$ 53.052.900 en enero de 2008 a US$ 22.983.900 en el mismo mes de este año). Los costos operativos fijos, incluidos los salarios, subieron el 20,69%. Y en el transcurso de este año, el Estado desembolsó casi 100 millones de dólares para sueldos y cargas sociales.

En la referida reunión de directorio, la primera sin nadie de Marsans, se discutió también la necesidad de desplazar del área de Comunicaciones a empleados a quienes el Gobierno culpa de la filtración del escándalo que desencadenó el traslado de 8 modelos de la agencia del empresario Leandro Rud a un Festival de Viña del Mar, Chile, viaje que provocó la furia del secretario de Transporte y, el día de la publicación, la del propio Néstor Kirchner.

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