Aerolíneas llena un 30% del hotel de Kirchner

Aerolíneas llena un 30% del hotel de Kirchner
Todos los días, sin licitación, 30 tripulantes se alojan en Alto Calafate
Ocurrió en noviembre, en el anexo del Senado, durante una tarde de cuestionamientos hacia Aerolíneas Argentinas. Siempre despierto para contestar, Juan Pablo Schiavi, secretario de Transporte, el hombre elegido por la Casa Rosada para dar la cara, soltó antes de retirarse una última línea de defensa de su gestión: "Dimos de baja todos los hoteles de la tripulación en el interior; los reemplazamos por otros más baratos", dijo. "Secretario, en realidad falta dar de baja uno", le objetó La Nacion. "¿Cuál?", se detuvo. "Alto Calafate." Schiavi hizo una mueca de desconcierto y se retiró, esta vez en silencio, en un tumulto de funcionarios y asesores.

La pregunta sin respuesta resucitó en los últimos días. Alto Calafate, un fabuloso hotel que Néstor Kirchner dice haber comprado en octubre de 2008 con la adquisición de sus polémicos 2 millones de dólares, es además el alojamiento diario, sin haber mediado una licitación, para 30 tripulantes de las estatizadas Aerolíneas Argentinas y Austral.

La inversión fue un éxito. Se trata de un cuatro estrellas con 103 habitaciones, un 30% de las cuales están garantizadas, todos los días, por la ocupación de 10 pilotos y 20 azafatas que pernoctan en la localidad que Cristina Kirchner suele definir como su "lugar en el mundo". Para estas fechas, según las tarifas de convenio ?aquellas disponibles sólo para agencias turísticas, más económicas que las que pagan los particulares?, el alojamiento cuesta 519 pesos por noche en una habitación doble.

El Calafate tiene por lo menos 31 hoteles. El de Kirchner es, según definen los pilotos de Aerolíneas y Austral, "espectacular" por su estupenda vista panorámica, que se extiende a los cuatro costados. Pero no el mejor: hay incluso cinco estrellas más baratos. Como el Design Suites Calafate, a 3 kilómetros del centro de la villa turística, que cobra 419 pesos por la habitación doble. ¿Más opciones? Los cuatro estrellas Rincón de los Sueños ($ 412), Terraza Coirones ($ 456), Mirador del Lago ($ 506,41), La Cantera ($ 280), Edenia Hoteles & Nature ($ 425) y Rochester Calafate ($ 271), entre otros.

"Para pegarle al Gobierno"

¿Por qué ese hotel?, le preguntó ayer La Nacion a Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas Argentinas, a quien sorprendió al mediodía, mientras el economista almorzaba en la pizzería Los Inmortales, sobre la calle Tucumán, a una cuadra del edificio de la compañía estatal. "Ese hotel fue elegido por concurso durante la gestión de Julio Alak ?contestó?. Lo elegimos porque es el que queda más cerca del aeropuerto." Se le objetó que existían más baratos en el mismo lugar. "No con las condiciones que exigen los pilotos ?replicó?. Ya les cancelamos el Fontainebleu, en Miami. Esto no tiene nada de particular. Lo que pasa es que aprovechan para pegarle al Gobierno."

En realidad, el hotel Alto Calafate queda a más de 17 kilómetros del aeropuerto y a 3,5 kilómetros del centro de la localidad. Pertenece a la sociedad Hotesur, controlada en un 98% por el diputado Néstor Kirchner, según consta en su última declaración jurada. Y es otro de los excelentes negocios que le reportó la famosa compra de tierras fiscales a precios módicos; esos terrenos que, según reveló anteayer el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, "compraron un montón", incluso uno de sus antecesores, Alberto Fernández, que lo negó horas después. Kirchner tiene además otro acierto inmobiliario de la localidad: el hotel Los Sauces.

A fines del año pasado, La Nacion había planteado el tema de Alto Calafate delante de un director de Aerolíneas que negaba que existiera el referido alojamiento de pilotos. Ante la insistencia, el ejecutivo levantó el teléfono y se comunicó con el área de contrataciones. "¿Es cierto que no dimos de baja Alto Calafate?", preguntó. Su cara seria permitió adivinar la respuesta que recibía. "Es cierto ?concluyó, mientras colgaba?. Los pilotos no quieren."

¿Ustedes exigen alojarse en ese hotel?, le preguntó ayer La Nacion a Jorge Pérez Tamayo, presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y comandante del avión que usa Cristina Kirchner para viajar al exterior. "No, espere: la exigencia nuestra es solamente que el hotel tenga ciertos requisitos. Por ejemplo, restaurant, y que sea cómodo. Pero la elección la hace el área de contrataciones."

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