Aerolíneas: un gremio pide que el Congreso audite la compañía

Es el que agrupa al personal técnico. Pidió además abrir los hangares a la prensa.
Uno de los gremios más importantes de Aerolíneas Argentinas (AA), la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, le pidió ayer al titular de la empresa, Mariano Recalde, que permita entrar a los hangares a la prensa y a los miembros de los partidos políticos con "representación parlamentaria" para que puedan ver por sí mismos cuál es el estado de los talleres destinados a mantenimiento de los aviones. Los técnicos aseguran que su área de trabajo es víctima de una "extendida y profunda falta de inversión aeronáutica, respecto de bienes de capital, infraestructura y herramientas".

Esto ocurrió luego de que AA emitiera un comunicado con el que intenta desmentir una serie de notas de Clarín, en las que se informó sobre los problemas en mantenimiento que provocan que más de dos decenas de aviones estén parados: se detalló además cómo se gastan millones de dólares para reparar naves en talleres del exterior del país, contratados de manera directa. Se dio como ejemplo de esa política el caso de un Airbus A340-300, identificado como LV-BIT, que fue enviado a revisar a un taller en Brasil que no estaba habilitado por la propia AA para reparar ese modelo de aeronaves. Los arreglos sobre el avión no solo se demoraron más de la cuenta, a lo que se sumó que los técnicos cariocas rompieron uno de sus motores mientras lo manipulaban de manera incorrecta. Arreglar esa pieza costará medio millón de dólares.

El comunicado de AA admite que se contrató al taller brasileño, llamado TAPME, porque presentó el precio más barato para encarar la operación sobre el Airbus entre otras ocho compañía que fueron convocadas para ese fin. Lo que el texto difundido por la Aerolíneas no dice es que ese taller fue contratado para realizarle al avión una sola inspección, llamada "2C", pero que una vez en Brasil se pidió que también se lo someta a la "1C", algo que podía esperar 11 meses según los papeles del LV-BIT. ¿Cuál será el costo final de esos arreglos? No se sabe.

Contratando a TAPME, Aerolíneas violó además un procedimiento interno, que dictamina que sus aviones deben ser revisados por las empresas que aparecen en la "Lista de Reparadores Aprobados": TAPME fue incluida allí recién un mes después de haber recibido el Airbus. Un auditor había admitido en un informe que ese taller no estaba habilitado para reparar Airbus A 340 300. La empresa también se justifica ahora diciendo que la nave no podía arreglarse en el país porque no había hangar disponible para hacerlo. Pero el año pasado, Omar Lindoro, jefe de la Unidad de Mantenimiento Mayor Internacional de AA, envió un mail a los gerentes donde les explicó que entre mediados de diciembre y febrero había espacio y operarios suficientes para revisar el LV-BIT.

Sobre la falta de inversión en mantenimiento, AA afirma que eso no existe, enumeró presupuestos destinados al sector (nada dice sobre cuánto se invirtió para mejorar infraestructura y herramientas), y que la prueba es que en junio del 2008 volaban 26 aviones y ahora hay 57. Con esos números, los técnicos de APTA le solicitaron ayer a los entes competentes del Ejecutivo, y también al Congreso, que se realice una auditoría técnica y financiera en mantenimiento de AA, que para verifique cómo y en qué se gastó esa cifra varias veces millonaria.

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