Aerolíneas dice que empezará a ganar dinero a partir de 2013

Recalde presentó el plan de negocios en el Congreso; habrá vuelos diarios a más destinos domésticos
Sin sobresaltarse, con tono casi displicente, el diputado mendocino Omar De Marchi, del Partido Demócrata, soltó una ironía que alborotó a la cúpula de Aerolíneas Argentinas y al propio secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. "Muchachos, si queda alguna gerencia libre, me avisan", dijo, después de cuestionar que la línea aérea hubiera renovado delegado comercial en París, destino al que no vuela. El kirchnerista Mariano West, presidente de la comisión bicameral, interrumpió y lo increpó: "Te permitimos preguntar, a pesar de que no estabas autorizado. Yo te llamo a silencio y acá se terminó la reunión". Schiavi pidió la última palabra y vio que De Marchi se levantaba. "¿Te podés sentar? Ya estuviste haciendo un circo, sentate un cachito."

No era una discusión de fútbol. Aerolíneas Argentinas siempre enciende los ánimos. Ayer, durante la presentación del plan de negocios en la comisión bicameral de seguimiento de las privatizaciones en el Congreso, Mariano Recalde, presidente de la compañía, mostró sus proyecciones y le puso un horizonte al déficit: prevé pérdidas para los próximos tres años y ganancias desde 2013, que estima en US$ 30 millones.

La empresa espera perder este año unos 500 millones de dólares. Recalde fue acompañado por sus colaboradores más cercanos: Juan Pablo Lafosse, gerente comercial; Axel Kicillof, gerente del Departamento Económico Financiero, y Pablo Ceriani, jefe de Relaciones Económicas con el Estado. Lo escoltaba Schiavi y respaldaban, desde atrás, los directores Jorge Gustavo Simeonoff y Juan de Dios Cincunegui.

Gran parte del debate fue por los costos, que la nueva gestión promete bajar. Enojado por los comentarios sobre los precios de los 20 Embraer que comprará la empresa, y ante una pregunta del diputado Esteban Bullrich (Pro), Schiavi justificó los valores (US$ 34,9 millones por aeronave). "Es una operación lógica, normal. Necesitamos aviones muy equipados. Y éstos tienen todos los chiches , como dicen los chicos. Si alguien consigue algo más barato, estamos abiertos", dijo.

En realidad, la propia presidenta Cristina Kirchner había admitido anteayer en Brasilia que se pagaron precios políticos: "En un mundo donde todos ofrecen comprar con financiamiento muy barato, nosotros decidimos hacerlo por una cuestión esencialmente política y adquirir aviones aquí en Brasil".

Después del encuentro, Schiavi se comprometió ante este diario a mostrar, en los próximos días, una copia del contrato y los precios de todos los adicionales.

Bullrich le había preguntado quién encabezaba esa negociación: si él mismo, el Ministerio de Planificación o personal de Aerolíneas. "Somos un grupo de trabajo ?contestó Schiavi?. Estamos bajando costos. Estamos peleando el mango día a día. La compañía está abierta para lo que quieran. Los números están abiertos".

Según Schiavi, Aerolíneas tiene una deuda de US$ 370 millones. Recalde avanzó con una sentencia que resulta, de por sí, toda una definición: "La ley de expropiación de Aerolíneas no dice que tenemos que garantizar la rentabilidad de la empresa ni el déficit cero. Este sector da pérdidas y es asistido por el Estado en el mundo entero. Nuestra prioridad va a ser agregar frecuencias de cabotaje". El senador Juan Carlos Marino, de la UCR, aprovechó la mención: "No se olviden de La Pampa", pidió.

El plan de Recalde es fortalecer el mercado doméstico con frecuencias diarias a más destinos y unificar la flota para bajar costos. Según el programa, Aerolíneas se despedirá el año próximo del tradicional Jumbo (Boeing 747) y hará los vuelos internacionales sólo con Airbus 340 y Airbus 330. Para el cabotaje quedarán los Embraer 190 y los Boeing 737-700, y para los trayectos regionales, los Boeing 737-700 u 800.

Recalde insistió en la política de reducción de costos. Dijo que se estaban ahorrando 9 millones de pesos por mes en viáticos para empleados con el cambio de algunos hoteles y que se había modificado el alojamiento para la tripulación en Miami por uno significativamente más barato. Agregó que se estaba reduciendo peso en cada vuelo, una tendencia generalizada en el mundo. "Hay una aerolínea japonesa que sacó la aceituna del catering para alivianar los aviones", ejemplificó.

De Marchi le preguntó entonces por qué Aerolíneas había incorporado, durante la gestión estatal, 150 pilotos más a pesar de que volaba un 30% menos de horas que hace cuatro años. El ingreso de esos empleados es, con todo, anterior a la gestión de Recalde. "Es cierto lo de la cantidad de pilotos ?contestó?. Pero también es cierto que volaban sin descanso." El diputado insistió: "Pero cuál es el motivo". Recalde replicó: "Obedeció a la incorporación que se hizo de una determinada cantidad de aviones. De todos modos, si la pregunta es si yo hubiera contado con esa cantidad de pilotos..., no lo sé".

Schiavi lo justificó en los planes para el futuro. "Queremos ser previsibles. Queremos cubrir la mayor cantidad de territorio. Vamos a dejar de operar con vuelos circulares para hacer vuelos directos a todos los destinos. A la larga, con esas escalas perdemos el cliente".

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