Aerolíneas Argentinas podría dejar de volar a Rosario desde octubre

Si un pasajero quiere reservar un vuelo de Aerolíneas Argentinas desde Rosario a Buenos Aires para los primeros días de octubre se encuentra con una respuesta insólita: "Mejor llame a Sol". Y Sol es nada menos que la competencia, por lo que el consejo suena raro. Mientras en los mostradores locales de la línea de bandera argumentan que lo que pasa es que "todavía no llegó la programación" de vuelos para el mes próximo, el presidente del directorio de la terminal de Fisherton, Raúl Garo, admite que hay una "luz de alarma" ante rumores que hablan de una "reprogramación" por la que Rosario podría quedar fuera de las escalas de Aerolíneas. Por eso, ya pidió una reunión.
El renovado Aeropuerto Internacional Islas Malvinas no termina de levantar cabeza. Pese a que hace una semana sus autoridades anunciaron que empresas y organismos públicos de la región impulsarían un lobby para captar pasajeros y recuperar vuelos internacionales desde Rosario (a Ezeiza, el sur y norte del país, Estados Unidos y Canadá) ayer circuló una nueva pálida.

   Por ahora se trata de un rumor, pero que no deja de tener asidero. Por empezar, los empleados de Aerolíneas en Rosario admiten no tener programación de vuelos para octubre y tampoco es posible hacer reservas ni comprar un pasaje.

   Pero además el propio Garo acusó recibo del alerta. Por eso ya solicitó una reunión "para esta semana o la próxima" con el jefe del área comercial de la empresa a fin de que le expliquen "en qué consistirá la reprogramación".

   En principio, admitió que los rumores dicen que "la base de Rosario no se va, pero nadie sabe si la reprogramación puede estar planteada como una suspensión de la escala (local)". Lo cierto es que todas esas conjeturas ya encendieron "una luz de alarma", aunque "por ahora no hay ninguna comunicación oficial sobre lo que significa la palabra reprogramación", dijo Garo.

Pocos vuelos. En el ambiente turístico y aeronáutico nadie arriesga hipótesis sobre qué pasará con los ya escasos vuelos que Aerolíneas opera desde la ciudad: sólo uno y apenas tres días a la semana, martes, miércoles y jueves, como escala desde Aeroparque a Santa Fe.

   En realidad, los aviones de la línea aérea que, tras la reestatización, es nuevamente de bandera, despegan y aterrizan con muy pocos pasajeros, entre diez y veinte por día, lo que representa aproximadamente un 15 por ciento de la demanda local.

   Por Sol Líneas Aéreas, en cambio, que tiene cuatro vuelos diarios sólo a Buenos Aires de lunes a viernes y uno los sábados y domingos (más otros tanto de vuelta), viajan más de 200 pasajeros por día. Esa firma transporta el 85 por ciento de la demanda local.

   Y es vox pópuli que lo que requiere el mercado aeronáutico entre Rosario y Buenos Aires es "más oferta de horarios", ya que la mayoría de quienes vuelan entre las dos ciudades lo hacen por negocios, reuniones o trámites puntuales.

   La sospecha es que hasta que Aerolíneas adquiera más aviones para los tramos de cabotaje podría suspender algunos de sus destinos. Otro que se rumorea quedaría sin vuelos a partir de octubre próximo es nada menos que San Martín de los Andes.

   De hecho, hace unos días el propio presidente de la compañía, Mariano Recalde, planteó que su meta para Aerolíneas es llevar el déficit operativo a cero y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, anunció la compra de 20 aeronaves a la fabricante brasileña Embraer, nueve de los cuales llegarán al país durante el año próximo y el resto recién en el 2011. Hasta tanto, puede que la "reprogramación" borre de la grilla a Rosario.

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