La CGT advirtió que no aceptará cambios en el modelo sindical

El número dos de Moyano, Juan Belén, lanzó una dura recomendación a los tres poderes: "No jodan: este modelo le dio resultado al país", dijo. Lo hizo mientras sectores gremiales de izquierda cuestionan el poder de los sindicatos peronistas.
La CGT lanzó una nueva amenaza. Fue contundente, directa y dirigida, curiosamente, al Gobierno Nacional.

Juan Belén, el influyente número dos de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y Adjunto de Hugo Moyano en la central obrera, sorprendió ayer al decir que el mensaje para el cual lanzaron una movilización el próximo 20 de noviembre estará dirigido "a todos los poderes, a todos", ante la posibilidad de que se modifique el actual modelo sindical en el país.

De esa forma Belén, un experimentado dirigente de muy buena relación con el camionero advirtió al Gobierno Nacional ante la posibilidad de que este analizando introducir algún cambio en la forma de representación sindical.

Esto lo viene exigiendo hace varios años la CTA que reclama la personería gremial, y el tema está semana volvió a los primeros planos con el reclamo de los ex delegados del subte de obtener su propia representación por parte del ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Luego de un encuentro el martes, el moyanismo anunció una movilización para defender al Gobierno ante los presuntos intentos de "desestabilización" que viene denunciando. Por eso, una interpretación fue que el acto era hecho a la medida de Néstor Kirchner.

Algo de eso, ciertamente existe, pero ayer Belén envió un mensaje que apuntó al corazón del poder. "La nuestra no deja de ser una manifestación a todos los poderes, a todos. No jodan, che, con eso", dijo en un diálogo con Radio Cooperativa. "Dejaron sin efecto el artículo 41 de la ley de asociación profesional por anticonstitucional para elegir delegado. ¿Cómo es esto? Para ser delegado hay que ser afiliado, así funciona", añadió.

En un histórico fallo, la Corte Suprema de Justicia había determinando en noviembre del año pasado poner límites al monopolio sindical, al resolver que cualquier trabajador podía ser delegado aunque no esté afiliado al sindicato.

Desde entonces, empezaron a emerger numerosos casos de trabajadores pidiendo por su reconocimiento gremial por fuera de los sindicalismos enrolado en la CGT.

Solo una foto de los últimos tres meses en el país revela este cambio. Los delegados de Kraft mantuvieron un extenso conflicto, en el cual el sindicato de la Alimentación que comanda Rodolfo Daer quedó en un segundo plano sin contener la protesta. La izquierda fue protagonista.

Está semana, ex delegados del subte pararon reclamando su inscripción como gremio. Son 200 ex delegados de base que repudian a la UTA que dicen no sentirse representados por la conducción de Roberto Fernández.

Asimismo, se conoce la aparición de nuevos sindicatos de base que quieren su representación como los mineros de San Juan, tareferos de la yerba en Misiones, petroleros en la Patagonia, o repositores de supermercados.

El convencimiento en el Gobierno y en la propia CGT es que hay un fuerte crecimiento de delegados de izquierda y comisiones internas que ganan presencia.

"Kirchner está en la doble trampa de tener que responderle a Moyano por la paz social de estos años, pero no puede demonizar a la izquierda que reclama porque no es la famosa oligarquía del campo y mediática", admitió ayer un hombre cercano al camionero.

Sobre ese tema, también la CGT puso más polémica. Mientras todo el elenco oficial, dejó sobrevolar la injerencia de Eduardo Duhalde en este escenario de convulsión social, el propio Belén atribuyó los presuntos intentos "destituyentes" a "la izquierda", que representa "0,5 por ciento del electorado", y negó que el bonaerense pueda estar detrás de esas maniobras, al sostener que "es un demócrata". Toda una definición.

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