Advierten que las subas salariales incidirán en los niveles de despido

Lo señalan las empresas. Actualmente el 14% cree que deberá reducir la plantilla de personal. Pero si el alza en los haberes alcanza el 20%, una de cada tres firmas decidiría achicar puestos de trabajo
La discusión salarial tiene en 2009 un contexto que por primera vez en los últimos seis años se presenta con un mercado laboral en retroceso. Esto condiciona, principalmente a los gremios, quienes incluso reconocen que en la mayoría de las ramas la principal preocupación es el sostenimiento de los puestos de trabajo. Sin embargo, rápidamente aclaran que el reclamo salarial sigue vigente con el objetivo de compensar la inflación del último año y anticipar el alza previsto para 2009.

Lo cierto es que en este contexto, las empresas, que tienen una posición de mayor fuerza en la discusión salarial de años atrás, ya advirtieron que a medida que el porcentaje de incremento salarial crezca, crecerá también su incidencia en la cantidad de despidos por la imposibilidad de afrontar un desmedido incremento del costo laboral.

Así, de acuerdo a un estudio realizado por SEL Consultores, actualmente el 14% de las compañías prevé recortes de sus dotaciones. Con un incremento de salarios del 15%, como el que confían cerrar, la proporción que disminuiría su dotación es de 17%, es decir tres puntos por encima de la actual. Pero si los salarios crecen 20% -esto es el porcentaje que las compañías estiman que demandarán los sindicatos- la proporción que reduciría el empleo subiría a 36%; y si el aumento salarial fuera de 25%, un nivel parecido al de los años anteriores, el 42% de las empresas disminuiría su dotación.

Frente a esto, desde la CGT local, Armando Sagripanti reiteró que los costos de la crisis no pueden ser siempre pagados por los trabajadores y destacó que "los empresarios cuando ganaron mucho dinero no repartieron, y ahora enseguida buscan trasladar el costo a los trabajadores, no puede ser", se quejó el dirigente, quien aseguró que es necesario comenzar ya la discusión porque "la situación para el trabajador no se soporta más".

De todos modos, el estudio advierte que "en la situación previsible para el primer semestre –y posiblemente para la última parte del año también- es difícil evitar alguna disminución de la ocupación, incluso si los aumentos de remuneraciones que se acuerden estuvieran por debajo de los ofrecidos ahora por las empresas", señala.

El clima político

Si bien el cambio de ciclo en el mercado laboral hace plausible la hipótesis de un aumento de salarios en línea con una inflación esperada del 15%, de ningún modo debe descartarse que, siendo éste un año electoral, "la pérdida en la capacidad de negociación de los sindicatos en ese terreno, pueda compensarse con su peso político, que aún puede haberse acrecentado, al menos en su relación con el Gobierno. La pregunta, por consiguiente, es qué efecto tendrían sobre el empleo alzas de salarios mayores a las que las empresas esperan conceder", indica el estudio de SEL.

Sobre este punto, Sagripanti admitió que el contexto para la negociación de incrementos salariales "es muy difícil, pero hay que entender que recuperar salarios es una necesidad y de ninguna manera los empresarios se la van a llevar de arriba", disparó. El dirigente no quiso arriesgar un porcentaje común de aumento para las distintas actividades y más bien destacó que será necesario evaluar la situación de cada rama en particular.

Hasta aquí, las empresas reconocen que la medida más extendida es el congelamiento de vacantes y la suspensión de contrataciones. En marzo, esta medida está vigente en casi dos tercios de las empresas. Es una extensión significativa respecto del mes anterior, cuando comprendía el 45% de las compañías.

La reducción de horas extras, una medida que no afecta la dotación pero sí la demanda de trabajo y los ingresos de los asalariados, está en práctica en más de 50% de las firmas y en estudio en otro 11%.

Los despidos es una medida extrema decidida por el 14% de las empresas consultadas (4 puntos más que en febrero) y está en estudio en otro 3%. Hay otro 12% de las compañías que no despedirá, pero ha puesto en marcha o tiene en estudio un plan de retiro voluntario. El 38%, por su parte, ha decidido o tiene en estudio la no renovación de contratos de personal temporario.

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