Advierten sobre posible burbuja financiera

Señalan que las políticas monetarias expansivas están sosteniendo a los mercados bursátiles. Las necesidades de financiamiento de las economías centrales continúan y hacen que sea difícil salir de esta dinámica.
La significativa liquidez existente en el mundo -que beneficiará a la Argentina si normaliza sus relaciones con el FMI, los hold outs y el Club de París- presenta también riesgos para una economía que recién comienza a salir de la recesión y presenta los primeros "brotes verdes".

Así lo interpreta el experto Osvaldo Cortesi, ex vicepresidente del Bice y ex integrante del directorio del Banco Ciudad: "Los intereses de los bonos que Estados Unidos tiene como deuda pública representan ya un tercio del presupuesto de Defensa. El proceso de los intereses de la deuda es creciente; eso le pasa a todo país que tiene estímulos, pero no se habla mucho del tema porque podría sembrar un manto de dudas sobre lo que viene".

Explica que la "abrumadora" liquidez mundial es consecuencia de las políticas de expansión instrumentadas por los países centrales en esta crisis, un hecho que no reconoce antecedentes. El propio Ben Bernanke, titular de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), planteó en el inicio del crac la necesidad de una estrategia monetaria distinta a la aplicada en la crisis del ’30. "Pero esta extremada expansión está construyendo una nueva burbuja que no va a explotar mañana pero que está generando un proceso que podría tener consecuencias el próximo año", advierte Cortesi.

A modo de ejemplo señala que España -una de las economías más golpeadas- financia su déficit con la emisión de bonos a tasas bajas pero a corto plazo, a menos de un año. "Todo eso debe renovarlo el año que viene y, además, sumarle el nuevo financiamiento que necesitará el país. Muchos hacen importantes ganancias con estas apuestas y es una burbuja monumental -agrega-. Hay tanta liquidez que todos los mercados bursátiles siguen para arriba. Parte de ese crecimiento surge de los estímulos fiscales, de la morfina que le inyectan los gobiernos a las economías".

Apunta que la discusión de la forma que tiene la salida de la recesión -si V, U o W- es académica y reclama atender a hechos concretos que están demostrando que los países "huyen hacia delante porque no tienen otra que seguir con los estímulos". "Todos asumen que hay que mantenerlos, pero son incrementos de deuda pública que hay que pagar en el futuro", analiza.

Menos beneficios

El Banco Central Europeo (BCE) anunció que a partir del 1º de marzo próximo endurecerá los requisitos para conceder crédito al sistema bancario. Es el primer paso para retirar, poco a poco, las medidas extraordinarias de estímulo que puso en marcha para apoyar al sector financiero debido a la crisis global.

Cortesi asegura que la FED intenta recorrer el mismo camino: "Cebó la bomba y ahora debe tratar de lograr que funcione sola. Se supone que los estímulos hacen eso, colaboran para el arranque. Lo que nadie conoce es qué pasa después".

En ese contexto, dice que hay analistas preocupados por lo que viene y ya piensan de manera diferente a las últimas décadas. Grafica con la iniciativa puesta en marcha por el magnate George Soros, quien acaba de poner 50 millones de dólares para que un grupo de investigadores (economistas, antropólogos, politólogo filósofos) estructuren un nuevo pensamiento económico, que él considera necesario de cara al futuro.

Respecto del futuro de Asia, que está creciendo liderada por China y "por un fenómeno que tiene un proceso de agotamiento como es el de la inversión", el economista señala que los chinos deberán avanzar en los cambios que ya están introduciendo: hacer crecer el consumo de sus habitantes y aceptar la revaluación de su moneda.

"Ese factor es clave aunque el país lo resista. Hay una luz de esperanza en tanto deje de estar pegada al dólar. Hay un movimiento cultural hacia el mayor consumo, pero llevará tiempo. Para que el rebalanceo mundial se produzca China, Japón y Alemania deberían ser deficitarios… pero siguen liderando el superávit que financia al resto del mundo".

Más allá de su advertencia sobre otra posible burbuja, Cortesi sostiene que se salió de la crisis y se frenó la caída libre en picada, pero enfatiza que el mercado de trabajo muestra una debilidad muy alta que continuará en el mediano plazo.

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