Advierten sobre millonarias reservas de crudo en Malvinas

Lo dicen informes sísmicos de petroleras que operan en aguas que rodean las islas.
La fiebre del petróleo ha vuelto instalarse en las Malvinas, luego de que recientes sondeos sísmicos advirtieron que hay aproximadamente 18.000 millones de barriles de crudo bajo las aguas que rodean las islas, que el Reino Unido administra pese a la disputa de soberanía con Argentina. La información fue publicada ayer en un extenso artículo por el diario británico The Guardian, al que las empresas que operan en la zona le informaron, además, que planeaban comenzar a perforar el área este mismo año.

La realidad es que desde que en 1950 el sector petrolero se interesara en la cuenca sedimentaria de Malvinas, no se ha encontrado allí ni una gota de crudo. Pero si el acuerdo petrolero de Carlos Menem y el premier británico John Major de 1995 -anulado por la administración Kirchner en 2007-, permitió que más de una decena de corporaciones se apropiaran de licencias para explorar la zona, el aumento del precio del petróleo del último año reavivó la llama que había decaído por sus excesivos costos. Hoy, tres nuevas compañías operan en la zona, recordaba ayer The Guardian.

La situación es verdaderamente alarmante si tiene en cuenta que el continente argentino tiene apenas 350 millones de metros cúbicos, es decir apenas 2.000 millones de barriles en reserva. Como señaló a este diario el presidente del Instituto Argentino de Energía General Mosconi, ingenerio Jorge Lapeña, en cualquier mapa de Sudamérica se observa un intensa actividad de exploración en las costas brasileñas y en las aguas de Malvinas, y ninguna o escasa, en las costas argentinas.

Los 18.000 millones potenciales barriles pondrían a las Malvinas, muy lejos de las reservas del territorio continental. Por debajo de los 22.500 millones que tiene Estados Unidos y por encima de los 16.000 millones de China.

"Aún si encuentran mil millones de barriles, el impacto en términos de ganancias por cabeza para las islas será gigante", indicó Sam Moody, director de Rockhopper Exploration, una de las empresas con derechos para operar, otorgados, claro, sin acuerdo argentino. Basta recordar que los 3.000 habitantes de Malvinas gozan hoy de uno de los ingresos per cápita más altos del planeta, gracias a las ganancias que obtienen por la concesión de licencias pesqueras. Un sistema también establecido en la posguerra entre el Reino Unido y la Argentina, que los volvió ricos. Ahora, los isleños ya están programando cómo serán invertidas las potenciales ganancias de encontrarse crudo. Según el diario británico, especulan con que las islas podrían recibir el 21% de las tasas que les cobran a las corporaciones y un 9% de todo el petróleo y gas que se produzca, de encontrase, finalmente.

El ingeniero Lapeña, como The Guardian, advierten los enormes obstáculos que siempre giran en torno a una exploración sumamente costosa, en un área muy adversa por el factor climático. Pero Lapeña advirtió que "basta con que se plantee la posibilidad" de que haya crudo bajo las aguas para que Argentina se preocupe en enfatizar los derechos que históricamente le reclama a Gran Bretaña. Agregó que lo preocupante además era que las privatizaciones de los 90 dejaron a la Argentina sin una política petrolera, que se perpetúa hasta hoy.

Con todo, el artículo de The Guardian reconoce que el reclamo de soberanía argentino, es el "riesgo político mayor" en torno a la política petrolera de los kelpers. Y recuerda que la administración kirchnerista no sólo anuló el acuerdo con Londres de 1995 sino también que, ante cualquier nuevo contrato en la zona, la cancillería argentina protesta ante el Foreign Office y también ante las empresas que operan en la zona.

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