Advierten sobre el efecto local de la crisis.

Los argentinos que fueron al encuentro alertan que la economía se estancó, pero descartan que vuelva a sufrir una caída abrupta.
Se cuentan con los dedos de la mano los argentinos que han venido al Foro Económico Mundial de Davos -que culmina hoy-, una de las reuniones más importantes del establishment mundial, dominada este año por una catarata de noticias nefastas y el fantasma de una segunda Gran Depresión. En charlas con LA NACION, la mayoría coincidió en destacar la relativa "inmunidad" de la Argentina ante la crisis global gracias a su aislamiento financiero después del default y a una mejor preparación de la región en general.

"La crisis golpea menos de lo que históricamente hubiera golpeado. Si los países desarrollados van a caer dos puntos en el índice de crecimiento, los países de América latina van a caer igual. Es decir, no es la teoría del desacople y no es lo histórico, cuando uno tenía una magnificación de los efectos de las crisis, como la rusa o la asiática", explicó Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad y young global leader (joven líder global) del Foro.

"Se dice que la Argentina va a pasar de un crecimiento de aproximadamente 6 por ciento en 2008 a un crecimiento cero en 2009. Y esto no es que sea positivo, pero históricamente cuando teníamos una crisis después de un período de gran crecimiento había caídas fortísimas, con crecimiento negativo", agregó Sturzenegger.

Nicolás Aguzin, CEO para América latina de JP Morgan, formoseño de 40 años que vive en Nueva York, coincidió: "Este no es un tema de un país versus otro, pero baja Europa, baja Japón, baja Estados Unidos, y los mercados emergentes dentro de todo van a ser uno de los pocos lugares donde va a haber algo de actividad. Si uno mira a Brasil, el PBI va a estar entre 1 y 2 por ciento positivo en 2009. Si uno mira a América del Sur en general, en términos relativos no es tan mala la situación", afirmó.

Todos los argentinos consultados también destacaron que no avizoran para nada tiempos buenos para el país, dada la caída de las exportaciones, la baja de los precios de las commodities y la sequía. Y en voz baja lamentaron el hecho de que el apellido Kirchner sólo es conocido aquí por el espléndido museo que custodia las obras de Ernst Ludwig Kirchner, el pintor expresionista alemán que vivió sus últimos años en esta encantadora ciudad enclavada en los Alpes. "Si uno quiere vender la Argentina a los número uno de las industrias del mundo, no hay mejor lugar que Davos", dijo un empresario que criticó la ausencia del gobierno argentino.

De perfil bajo, los compatriotas presentes también destacaron que esta edición 2009 de Davos se dividió en dos líneas: una abocada a desentrañar la crisis global que nadie sabe ni cuándo ni cómo terminará; y la otra, al cambio revolucionario que ha habido en el mundo con las nuevas teconologías.

"En la primera línea, la gente tiene un promedio de 60 años, hay un humor pésimo y la tendencia es mirar hacia atrás; en la segunda, gente más joven, optimismo, ganas de mirar hacia adelante y pensar en nuevos modelos de negocios", dijo Alec Oxenford, young global leader y CEO de OLX, compañía de clasificados gratuitos online .

Con el mismo optimismo se mostró Rodrigo Teijeiro, nueva estrella argentina en el cielo nevado de Davos, que fundó la red social Sonico, otra empresa Web 2.0 que en tan solo un año y medio logró tener 32 millones de usuarios en Brasil, México, Colombia, Venezuela, Perú y la Argentina. "Sonico en Brasil es diez veces más grande que Facebook", dijo el joven empresario. De 30 años, Teijeiro fue invitado a participar en un panel sobre la revolución de los medios digitales en el que se codeó con personajes como Larry Page (Google), Richard Branson (Virgin) y Steve Forbes. "Estaban muy ansiosos por escuchar otro punto de vista para entender cómo creció tanto la industria digital en momentos de crisis global muy grande en los medios tradicionales, porque la torta publicitaria mundial cae en los diarios y la TV, pero aumenta en Internet", contó.

Hablando de crisis global, como economista, Teijeiro consideró que lo que está ocurriendo ahora "es más una depresión que una recesión porque tiene que haber cambios estructurales; esto no es un ciclo, tiene que haber un cambio de paradigma".

"Es como que nadie se anima a dar una visión positiva, o una visión... Siempre Davos te daba alguna visión hacia dónde ir, pero hoy es como una total nada. Hay una total expectativa de ver qué pasa, y es como que nadie quiere arriesgar ningún pronóstico", dijo Sturzenegger.

"El mundo de hoy tiene problemas globales y necesita de un gobierno global", dijo Luis Moreno Ocampo, otro argentino de renombre que fue invitado a participar del Foro Económico como fiscal de la primera Corte Penal Internacional. "El genocidio es un problema mundial, la emisión de gas de carbono es otro problema mundial y la crisis económica también es un problema mundial" agregó Moreno Ocampo. "¿Ahora qué se va a hacer? No se sabe."

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