Advierten sobre el mal clima de negocios

ACDE exigió previsibilidad económica; "la Argentina está en decadencia", dijo su presidente, Adolfo Ablático
"La Argentina no está en crisis; está en decadencia." Con esa frase, el presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), Adolfo Ablático, sintetizó ante un grupo de periodistas la sensación de desaliento que ya había dejado ver -con fuertes críticas a las políticas del Gobierno y cuestionamientos a la falta de una visión estratégica- en el discurso que había ofrecido durante el 4° Foro Almuerzo de la entidad.

Ablático lamentó que hoy exista un escenario "carente de incentivos para las inversiones" (dijo que, de hecho, están frenadas) y se mostró indignado por el hecho de que la Argentina no esté desarrollando un plan para maximizar la producción del sector agraoindustrial, aprovechando la coyuntura internacional. Sin mencionar medidas concretas -dijo que los ejemplos eran "innumerables"-, apuntó contra la injerencia del Estado en actividades que los privados podrían desarrollar más eficientemente y cuestionó que se promuevan medidas que no responden a la voluntad del electorado.

En una evidente crítica al proyecto de ley de radiodifusión, el dirigente expresó "dudas sobre la futura vigencia de la libertad de prensa y la independencia de los medios de comunicación".

Una "ristra de medidas" que se tomaron sin el debate necesario, sumadas a la desconfianza en los índices económicos, ayudaron a crear un contexto adverso a las inversiones, según Ablático, quien agregó que es envidiable la estabilidad que sí supieron generar países como Brasil.

El foro de ACDE propuso como tema de debate el rol del empresariado frente a la desocupación. Tuvo como disertantes al ex presidente de la entidad Carlos Tramutola, al sacerdote Rafael Braun y a Héctor Daer, secretario general del sindicato de la sanidad de Buenos Aires.

Daer, si bien aclaró que disentía en varias propuestas vertidas desde el panel, expresó una visión en línea con la del empresariado, en el sentido de que la Argentina no tiene un plan estratégico para su desarrollo. "Los pilares de la sociedad son la educación y la salud, pero no nos estamos preocupando por nada de eso", afirmó el gremialista.

Todos al psicólogo

"Si las carreras universitarias que más se eligen son la abogacía y la psicología, eso habla de cómo nos vemos como sociedad de cara al futuro: nos estamos viendo con problemas", dijo Daer, en una expresión que provocó risas en el auditorio, pero que reflejó la preocupación por la falta de una política que surja de haber pensado el país hacia adelante. "Hay un error en plantear una política social para una crisis y no como parte de una política de desarrollo", sentenció Daer.

Tramutola expuso datos preocupantes de la realidad laboral y puntualizó que los pobres se llevan la peor parte.

Braun, a su turno, fue enfático en reclamar la eliminación de las cargas sociales que pesan sobre los puestos de trabajo. Dijo que debe modificarse el esquema impositivo para que el Estado garantice a todos los derechos de los que hoy sólo gozan quienes están en blanco.

"Es imposible controlar cuando el 80 por ciento de los empleos en negro están en las pymes", dijo el sacerdote.

Braun planteó formas de flexibilizar los esquemas laborales en las empresas para evitar despidos. En ese sentido, habló de sistemas de créditos horarios, que podrían implicar para el trabajador recibir el salario sin trabajar por un período, para hacer horas extras sin cobrarlas una vez llegada la recuperación.

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