Advierten que las represas pueden dejar sin arena al río Cuarto

De Yong no considera viable que se hagan las presas de La Tapa y Piedras Blancas porque argumenta que además harán bajar la calidad del agua. Discrepa con Simone sobre cómo manejar las crecientes.
El representante técnico de la Comisión de Defensa de las Costas del Río, Pedro Horacio de Yong, dijo ayer que la construcción de represas en la cuenca alta del río Cuarto puede dejarlo sin arena, como pasó con el río Tercero.

Como se informó, la Provincia impulsa la construcción de las presas de La Tapa y Piedras Blancas para regular las crecientes.

En diálogo con PUNTAL, De Yong replicó las declaraciones hechas por el delegado regional del Ministerio de Obras Públicas de Córdoba, Osvaldo Simone.

-La Provincia dice que para controlar las crecientes hace falta hacer represas. ¿Cuál es su opinión?

-Yo no apostaría a las represas. Río Tercero posee cinco represas y tiene frecuentes crecientes. Incluso la última, del 2002, de casi dos metros y medio a tres de altura.

Además, estas represas lo dejaron sin arena, por ser justamente trampas de arena, y deterioraron la calidad del agua. Primero haría un estudio de impacto ambiental que debería ser presentado ante los usufructuarios del río.

-También se dijo que los canales no cumplen la función de evitar desbordes durante las crecientes. ¿Es cierto esto?

-Para nada. El ingeniero (Osvaldo) Simone está hablando de otro canal. Lamentablemente desconoce de qué se está hablando. Se trata del canal de Lemme, que está ubicado geográficamente en el punto de elevación entre el 492 y el 494 metros sobre el nivel del mar. En rigor son dos canales que están embancados y estrangulados y eso puede provocar desbordes del río en épocas de crecientes. Esto ya pasó en 1992, 1993 y 2007.

-¿Esto está comprobado?

-Totalmente.

-La Provincia dice que no se desentendió del río y que hizo dos canales. ¿Es correcto esto?

-Hizo un canal a la altura de una fábrica de 153 metros de largo por 4 metros de ancho, con un ángulo de 90 grados respecto al cauce del río, lo que es igual a que no sea efectivo. Además, con la primera creciente que vino, se sedimentó. El otro se hizo aguas abajo del puente que está en construcción, pero no tuvo ningún sentido.

-¿Se había prometido un terraplén en el sector del primer azud?

-Falta el terraplén. Eso estaba contemplado por el proyectista de la obra y está documentado en la audiencia pública del 30 de diciembre del 2002.

-Un proyecto pide no colocar el gomón en el segundo azud para evitar contaminación por el arrastre del arroyo El Bañado. ¿Coincide con esto?

-En tanto y en cuanto puedan eliminar el foco de contaminación que existe actualmente, se podrá colocar el gomón. En tanto y en cuanto no se lo pueda eliminar, hacer ese gasto será innecesario. Además veo bien que el azud del puente ferroviario sea para la recreación de los habitantes del barrio Alberdi. Lo que no me parece bien es por qué se hace la diferencia entre los vecinos de ese barrio y los del resto de la ciudad. Si no, estamos construyendo una nueva muralla al estilo de la que existía en El Andino.

-Finalmente, ¿la Comisión del Río se fue por sí sola o porque la Provincia así lo determinó?

-Un decreto provincial del 9 de mayo de 2005 anula el convenio de mantenimiento del río suscripto con el Municipio. No obstante, seguimos trabajando por el bienestar de la ciudad. Y el 30 de enero del 2007 el ex gobernador (José Manuel de la Sota) expresa lo mismo que dijo en el 2005 y nombra una comisión ejecutiva constituida por (Alberto) Cantero y Simone. Fue una decisión provincial que fue tomada una vez que hicimos todo el trabajo de limpieza de la creciente del 2007, con tres empresas contratadas más la Comisión del Río. Todo está documentado en un CD que le voy a enviar al diario como prueba.

Reclaman por el sector del puente ferroviario

El presidente de la cooperativa de areneros, Eduardo Garay Altamirano, le reclamó ayer al delegado regional Osvaldo Simone que limpie el sector del puente ferroviario.

“La zona se ha convertido en un gran basural. Hay escombros, hierro y brea. Y así nosotros no podemos trabajar. De la cooperativa viven sesenta familias”, señaló Altamirano.

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